El factor confianza en la economía

Resulte grato o no reconocerlo, lo cierto es que el país ha vivido un largo periodo de estabilidad macroeconómica, con un minúsculo nivel de inflación, que ha fortalecido la confianza en el clima de negocios en todos los órdenes. Alentados por una estabilidad cambiaria que apenas se ha movido dentro de un estrecho rango, la mayoría de las empresas se han endeudado en moneda extranjera. Propuestas de cambios bruscos en la política económica pueden erosionar esa atmósfera de confianza. El resultado sería una situación de inestabilidad, pérdidas cuantiosas, mayor desempleo y la ruina de muchos negocios, con derivaciones fáciles de prever.

Los periodos electorales suelen ocasionar situaciones de incertidumbre, especialmente si las perspectivas de cambio político auguran modificaciones radicales en las políticas económicas. Como demuestra la experiencia, no es preciso que las reglas en esa dirección cambien. Basta que cuelguen como un recordatorio de lo que vendría en el futuro. Leer más de esta entrada

Cuando de autoridad moral se trata

Nunca ceso de preguntarme, ¿qué le hace presumir a la Iglesia Católica de la autoridad moral para juzgar gobiernos y sociedades de los pecados y vicios que llenan las páginas de su propia historia? ¿Cómo puede sentirse en capacidad de enjuiciar el lucro, legado legítimo del trabajo, si la riqueza que posee es el fruto de concesiones aberrantes, privilegios y añejos títulos nobiliarios, guerras de conquistas, contubernios y alianzas que datan de algunos de los periodos más oscuros de la historia humana?

¿Con qué estatura moral hablan de corrupción si el lazo que consagró su ventajosa posición frente a las demás confesiones religiosas es el fruto de un Concordato, una alianza pecaminosa con el más sanguinario y corrupto de los regímenes que jamás hayamos padecido? ¿Qué valor puede tener su protesta contra la violencia intrafamiliar, el aborto y el abandono de la niñez, si los expedientes de pedofilia y protección de curas violadores de menores figuran en los archivos judiciales de cientos de ciudades y países en todo el planeta? Leer más de esta entrada

El oscuro negocio de la basura

(A los nuevos alcaldes)

¿En qué país vivimos? ¿Cómo encontrar explicación al rechazo de comunidades y la indiferencia de las alcaldías a la construcción de rellenos sanitarios para remediar el problema de la basura en las áreas urbanas y suburbanas, y eliminar con ello los principales focos de contaminación ambiental, mientras les parece normal el funcionamiento de los vertederos y nada se hace para cerrar esas inmundicias?

¿Cómo entender la movilización de organizaciones empresariales y comunitarias de Haina, el municipio más contaminado, a la creación hace unos años de un relleno diseñado con todas las referencias modernas en el manejo de desechos, si allí funciona un vertedero sin control alguno, una refinería, plantas de agregados, depósitos de carbón a cielo abierto e industrias no sujetas a regulación estricta en materia ambiental? ¿Qué puede extraerse del poco interés de los ayuntamientos del llamado Gran Santo Domingo a analizar la factibilidad de una administración económica y ecológica de los desechos sólidos, mientras el vertedero de Duquesa, en plena ciudad, enferma a la población y pone en peligro la navegación en el más importante aeropuerto doméstico, e internacional también, sin hacer absolutamente nada para eliminar ese foco peligroso de contaminación e insalubridad? Leer más de esta entrada

Los verdaderos amos del periodismo

El periodismo sufre una transformación desde el momento mismo en que intereses económicos ajenos a ella se interesaron por la propiedad de los medios. El fenómeno resultó en una mejoría técnica de periódicos y estaciones de televisión y en una importante ampliación de oportunidades para los profesionales del área. Pero las noticias dejaron de ser el insumo principal para darle paso a otro componente que cada día aumenta su poder de influencia en los contenidos de los medios. Me refiero al nacimiento de una dependencia tan letal para su esencia básica como cualquier otra distinta a su objetivo esencial de preservar la noticia y la opinión editorial como las funciones principales de un medio de comunicación.

Se trata, por supuesto, de la creciente influencia de un nuevo oligopolio, cuyos miembros son dueños también de las agencias de colocación y de mediciones de ratings. Grupos en capacidad de influir en la colocación de titulares y despliegues informativos por encima de las opiniones de los editores, que han visto cómo un encarte promocional de un producto de consumo reemplaza las portadas de sus diarios. Leer más de esta entrada

El más necesario de los muros

El creciente papel de las iglesias en la discusión de los temas políticos y electorales, e incluso en los más mundanos y laicos de los asuntos, nos recuerda “el muro de separación entre la Iglesia y el Estado” que Thomas Jefferson delineó en su memorable carta del 7 de octubre de 1801 a la Asociación Bautista de Danburg, Connecticut. Un concepto que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos usó en 1962 para validar su decisión de declarar inconstitucional la obligación de hacer oraciones en las escuelas públicas, estableciendo una línea entre la religión organizada y el Estado.

Mucho antes, a comienzos de la Reforma protestante, Martín Lutero había ya articulado los fundamentos de lo que se conoce como la doctrina de “los dos reinos”, marcando así el inicio de la concepción moderna de la separación de la Iglesia y el Estado, a lo que el país renunció al suscribir en 1954, durante la tiranía de Trujillo, un Concordato con el Vaticano, concediendo además a la católica privilegios negados a otras confesiones religiosas.

El 9 de diciembre de 1905, la Cámara de Diputados de Francia estableció el Estado secular francés Leer más de esta entrada

Dos pactos inaplazables

La puesta en vigencia de la ley que consigna al sector preuniversitario el 4% del PIB ha sido, sin duda alguna, la victoria de opinión pública más importante de las últimas décadas y fue resultado de un gran pacto nacional, que involucró a partidos políticos, organizaciones empresariales, gremios profesionales, federaciones sindicales, las iglesias y el resto de la sociedad civil.

Nadie puede negar que el resultado de esa extraordinaria conjunción de voluntades ha sido de enorme beneficio para el país y que como resultado de ello en el corto o mediano plazo comenzaremos a ver los extraordinarios avances en materia educativa que tanto hemos anhelado, para el crecimiento de la productividad y el mejoramiento de la calidad de vida de la población, especialmente los de más bajos niveles de ingreso.

La nación tiene ante sí muchos otros desafíos inaplazables. Dos de ellos, los más apremiantes, se refieren al negocio eléctrico y al sistema impositivo. Sin una estructura energética fiable, moderna, de calidad mundial y de precios competitivos, nuestras posibilidades de acceso a los mercados más exigentes y prometedores se irán reduciendo en la medida en que quedemos rezagados del resto de nuestros pares en el resto del mundo. Leer más de esta entrada

Ajuste fiscal: cuestión de tiempo

Si hay algo respecto a lo cual no existen diferencias entre el gobierno, la oposición, el empresariado y la sociedad civil es la necesidad urgente de encarar el déficit en las finanzas públicas, no importa de cuanto se trate. Tampoco parecen haberlas sobre una reforma o ajuste fiscal, sugerida periódicamente por el Fondo Monetario Internacional, que ve con optimismo la marcha de la economía, y que muchos entienden una necesidad “inminente”.
El problema consiste en el camino a seguir para llegar a esa meta. Y aunque existe una coincidencia razonable de pareceres en cuanto a que la fórmula deseada debe contener una mezcla de ajuste tributario y reducción de gasto público, no se ha llegado todavía a un consenso que facilite la tarea. El nudo que la detiene parece estar en los montos. Un ajuste fiscal implicaría recorte en el gasto y un aumento de tributos y nadie ha propuesto otra fórmula para lograrlo. Ahora bien, ¿cuánto del uno y cuánto del otro?

Para evitar nuevas cargas que graviten sobre las clases medias, y promuevan descontento social, se ha recomendado un reajuste de exenciones, cuyo monto es similar o superior, según economistas, al déficit mismo. Leer más de esta entrada

¡Ponme un merengue urbano!

Un lector se molestó por mi respuesta a una pregunta sobre quien ha sido el mejor compositor clásico de la historia y el más grande beisbolista dominicano. Acerca de lo primero le dije que ni Daniel Barenboim se aventuraría a responderle y como neófito en la materia yo apenas podía mencionar mis favoritos. “Beethoven, por supuesto”, respondió por mí. Exacto, pero déjeme con Tchaikowsky , Mozart y Puccini, según como me sienta ese día, le acoté. “No querrá usted decir que son mejores. Le hablé de mis preferencias, me defendí. ¿Y dónde deja usted la Novena”. ¿Qué tiene que ver la Novena? ¡La de Beethoven!, me cortó con un grito de desesperación.

Bueno, amigo, no entremos en esa discusión. Le hablé de mis favoritas, le respondí un poco a la defensiva. ¿Cuáles, por ejemplo?, parecía un interrogatorio. Si le interesa tanto me quedo con La Patética, la sexta sinfonía de Tchaiskovsky, no la sonata no. 8 de Beethoven. Su reacción parecía indicar que me creía medio loco. Usted es aficionado a la ópera, según tengo entendido ¿qué me dice? Ya le dije que Puccini, pero para cerrar esto mi favorita no son ningunas de las suyas, sino Cavallería Rusticana y Elixir de Amor, a lo que agregué el cuarteto final de Rigoletto, de Verdi. Leer más de esta entrada