La buena música en cuarentena

La cuarentena prolongada puede afectar la estabilidad emocional, eso lo entiendo, en especial en muchos hogares donde la estrechez de espacio y recursos la convierten en una especie de presidio familiar y un nido de conflictos temperamentales. Pero también puede ser un factor de reencuentro familiar y un espacio para recuperar tiempos perdidos. La buena música puede ayudar a tolerarla. 

En las noches de insomnios por el encierro, les recomiendo el Concierto No. 3, para piano y orquesta en re menor, opus 30, de Serguei Rachmaninov. Consta de tres movimientos, un primer allegro en re menor, un intermezzo- adagio en  fa menor-re menor y un final “alla breve”, rápido y vigoroso, en re-menor re mayor, al que se entra sin pausa desde el segundo movimiento y en los que se vuelve a los temas de los dos primeros imprimiéndole al concierto una unidad temática impresionante. A pesar de su belleza este concierto no figura en los repertorios de los grandes pianistas debido a sus grandes exigencias técnicas.  Los biógrafos de Rachmaninov, dicen incluso que el famoso pianista, Józef Hofmann, a quien el compositor le dedicó el concierto, nunca lo interpretó en público. Leer más de esta entrada

Entre el partidarismo y el Coronavirus

Lo ocurrido el domingo es insólito e imperdonable. Primero, la promoción por las autoridades municipales, apenas días después de haber asumido sus funciones, de una manifestación pagana encabezada por un enajenado prometiendo la salvación y la cura del Coronavirus, es evidencia de la pobreza conceptual  a la que degenerado la actividad política. Segundo, la presencia del candidato presidencial opositor Luis Abinader en una actividad pública en Bonao, sin más lógica que la de proyectar una imagen activa sin ningún otro propósito útil al esfuerzo público privado de lucha intensa contra la pandemia, podría ser indicio de que la sensatez y la protección del bien común han cedido a las necesidades del partidarismo.

Ambas actividades, ilegales dentro del marco del estado de emergencia aprobado por el Congreso Nacional, expusieron a la población a un rebrote del COVID-19, que ya ha provocado más de 275 muertos. En situación de normalidad racional, lo que presenciamos el domingo ameritaría un rosario de disculpas y una renovación de compromiso, es decir, la seguridad de que escenas como esas no volverían a repetirse mientras el país se encuentre en medio de una cuarentena, por todos entendida como la fórmula más eficaz y rápida de  superar la pandemia. Leer más de esta entrada

El factor confianza en la economía

Resulte grato o no reconocerlo, lo cierto es que el país ha vivido un largo periodo de estabilidad macroeconómica, con un minúsculo nivel de inflación, que ha fortalecido la confianza en el clima de negocios.  Alentados por una estabilidad cambiaria que apenas se ha movido dentro de un estrecho rango, la mayoría de las grandes empresas se han endeudado en moneda extranjera. Propuestas de cambios bruscos en la política económica pueden erosionar esa atmósfera de confianza. El resultado sería una situación de inestabilidad, pérdidas cuantiosas, mayor desempleo y la ruina de muchos negocios, con derivaciones fáciles de prever.

Los periodos electorales suelen ocasionar situaciones de incertidumbre, especialmente si las perspectivas de cambio político auguran modificaciones radicales en las políticas económicas. Como demuestra la experiencia, no es preciso que las reglas en esa dirección cambien. Basta que cuelguen como un recordatorio de lo que vendría en el futuro. Leer más de esta entrada

Un derecho irrenunciable

La buena vecindad determinará el curso presente y futuro de las relaciones bilaterales con Haití y probablemente la calidez de nuestros nexos con organismos hemisféricos. Pero ese estadio de relación óptima entre dos naciones no depende solo de la actitud de una de ellas.

El gobierno haitiano ha mantenido una actitud muy hostil hacia la República Dominicana y esto no ayuda a sus nacionales, miles de los cuales han sido favorecidos con el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación de ilegalidad. Sus acusaciones han encontrado eco en organismos internacionales, muy activos en sus críticas al país, atribuyéndonos intenciones xenofóbicas, como la presunción de promover  deportaciones masivas indiscriminadas. Lo cierto es que el gobierno incluso ha dilatado las repatriaciones  flexibilizando sus planes en interés de evitar un conflicto que Haití no parece tan interesado en alcanzar. Leer más de esta entrada

La misma letanía

La oposición necesita más creatividad  para alcanzar el poder. Debería enfocarse en  el análisis de los planteamientos oficiales y abandonar la costumbre de reducir las respuestas  a simples e inocuas descalificaciones, cuando se trata de discursos de rendición de cuentas como como el de la semana pasada por el presidente Danilo Medina, sobre las medidas adoptadas para combatir el Coronavirus. Por años me ha intrigado la reacción de los partidos y sus dirigentes sobre esos discursos y la curiosidad periodística me llevó a revisar los pronunciamientos externados por los grupos de oposición y sus principales dirigentes en pasadas comparecencias del jefe del Estado, tanto en gobiernos del PLD, como en las administraciones de Balaguer y las del PRD.

Para mi asombro comprobé que en la mayoría de los casos no había sido necesario escuchar a los presidentes. Muchas de las reacciones leídas en una revisión que he realizado de esos años muestran una enorme similitud en las observaciones a  esos discursos. Insustanciales letanías que no aportan mucho. Si se les presta la debida atención a muchas de esas reacciones, parecen calcadas de un manual de oposición que nadie, hasta ahora, se ha empeñado en escribir. Leer más de esta entrada

El culto de la exageración

En nuestro país la capacidad de exageración no tiene límites. Como para muestra vale un botón fundamentaré la apreciación en un mito farandulero. Diva, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua,  se usa como sinónimo de diosa o “divina”, para exaltar el talento especial de una voz femenina. Por eso, en el ámbito operático se suele llamar así a las grandes cantantes líricas, a aquellas voces en cualquier registro, grave o agudo, especialmente en este último, que muestren incomparable talento para alcanzar los más altos niveles artísticos. A María Callas se le llamaba Diva, como a también solía decirse de Renata Tebaldi, Anna Moffo, Rosa Poncelli, Monserrat Caballé y muchas otras que deslumbraron los escenarios con sus timbres de extraordinaria belleza.

En el ámbito de la televisión y la farándula nacional no se necesitan de esas cualidades excepcionales para ser una diva, pero hay en ese mundo del entretenimiento más divas que las que nunca han existido en los escenarios líricos a nivel mundial, incluso con una categoría especial, la de “mega diva”, que ni Onassis se atrevió a otorgar a la Callas, en sus mejores momentos juntos en el Cristina, el yate que la alejó del mundo donde se le amó como tal vez a ninguna otra de su generación. Leer más de esta entrada

A pesar del pesimismo…

Un rasgo muy particular del pesimismo dominicano es creer que todo anda mal incluso en los mejores momentos. Por eso se oyen tantas quejas sobre la marcha de la economía y la situación del país en especial.  Cuando se le pregunta a un empresario próspero como se encuentran sus negocios, por lo regular responde:” más o menos”. Y ni hablar de lo que les diría cualquier hombre de la calle. Admito que algunas cosas marchan mal y otras muchas muy mal probablemente. Que no hay una justicia confiable ni respeto por la ley. Pero de ahí a pretender que la nación no avanza poco ayuda al esfuerzo público y privado de ensanchar las perspectivas nacionales.

Lo cierto es que en comparación con otros países sobre los cuales tenemos información, vivir en el nuestro es  un privilegio. Escuché a un político muy conocido por lo sombrío de sus predicciones, protestar en la radio que la república está jodida. Tal vez sería injusto  de mi parte quitarle la razón porque habrá sin duda muchos jodidos, él entre ellos. Pero a despecho  de la enorme dosis de pesimismo que nos envenena, este país funciona y cada día el panorama se ensancha, con una economía sólida en crecimiento y gente emprendedora esforzada en seguir avanzando. Leer más de esta entrada

El espinoso tema migratorio

Organizaciones y ONGs foráneas y locales han acusado al Estado dominicano de practicar políticas de discriminación contra nacionales haitianos, basándose principalmente en la supuesta lentitud con que se cumple una ley para regularizar la permanencia de ciudadanos de ese país que se encuentran en situación irregular y de ilegalidad en el territorio de la República. Pero ninguna de ellas resalta el hecho de que el problema que ha trabado el proceso radica en que la mayoría de esas personas carece de un documento de identidad  auténtico que diga a quienes  se estarían documentando.

Lo inaceptable del caso es atribuirle al gobierno  una falla del Estado vecino y sobre ese prejuicio denunciar  al país por algo que no entra en el campo de sus obligaciones en materia migratoria. Haití  se ha resistido incluso a cooperar con el proceso llegando a encarecer los trámites de documentación de esos ilegales, impidiéndoles culminar  así la fase fundamental de esa compleja tarea. Leer más de esta entrada