¿Dónde quedó nuestra identidad?

Cuando hablamos de fortalecer la identidad nacional ¿ a qué nos referimos? No es estéril la pregunta. En la escuela aprendí que los símbolos patrios y los próceres forman parte de esa identidad. Luego me di cuenta que también la forman los productos de nuestros campos y de las industrias; el legado intelectual de sus hombres y mujeres de letras, el folclor, la gastronomía, el paisaje, su arte, sea en la música y las artes plásticas, la arquitectura y  sobre todo sus humores, que cambian según la temperatura, tanto la que surge del clima como la de la política.

Me digo con frecuencia que la desidia resultante del diario y quejumbroso quehacer cotidiano destruye la obligación nacional de preservar los elementos que hacen de esa identidad  el rostro real de la nación; una marca país se dice ahora. Me he cansado de observar, por ejemplo, que el más importante de esos símbolos, la bandera, para muchos carece de sentido por lo cual se la irrespeta, izando incluso en edificios públicos banderas con distintas tonalidades del azul, una del lado de la otra, en penosa violación de la ley que regula su uso. Leer más de esta entrada

Las emociones contaminan el debate (y 2)

Varias veces me he referido en esta columna y en las redes  al sabio consejo del entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, su visita al país en el  año 2013, cuando al referirse a la actividad minera local, dijo enfáticamente: “No le digan no a la minería”. Confieso que el señor Correa no era ni es  de mi total agrado pero su argumentación tiene un innegable valor porque en su gobierno la explotación racional de los recursos del subsuelo, especialmente el petróleo, fue de la más alta prioridad.

La apasionada inclinación a rechazar la realidad de la actividad minera,  a base de lugares comunes y descalificaciones que suponen una falta descomunal de conocimiento, puede congelar nuestro proceso de crecimiento y reducir nuestras posibilidades económicas a renglones sin ningún peso en el comercio internacional. Estar de acuerdo con la explotación de los recursos mineros no significa aceptar los males de una actividad irresponsable, sin vigilancia estatal y sobre contratos onerosos. Los términos de cualquier concesión es competencia del gobierno. Leer más de esta entrada

Las emociones contaminan el debate (1)

A finales de abril del 2014  escribí que estoy de acuerdo con la explotación de Loma Miranda y que al igual que la mayoría de los países, el nuestro  debe aprovechar sus recursos mineros con estricta vigilancia del medio ambiente y en condiciones contractuales ventajosas. Las reacciones en mi contra fueron devastadoras, con epítetos que no conocía, deseándome algunos la peor de la suerte que la vida le puede depararle a un ser humano.

Como el ejercicio independiente del periodismo me ha curado de todas esas cosas, no le presté  entonces mucha atención, a excepción del comentario de una joven de Santiago de formidable formación en el campo de la ingeniería ambiental, María Isabel Serrano Dina, quien me escribió diciendo que había sabido que Falcondo  había comprado mi conciencia. Admito que ese tipo de juicio descalificativo, propio de gente carente de criterio es muy común en la red, pero viniendo de una joven de tan vasto conocimiento en su área, me impactó. Me impactó porque confirma la terrible enfermedad nacional de rehuir el debate serio de los temas fundamentales reduciéndolo a una simple descalificación. Leer más de esta entrada

Por un acuerdo sobre Duquesa

Los residentes en Santo Domingo vimos con beneplácito el clima de colaboración que existió entre  la Alcaldía del Distrito, durante la  gestión de David Collado, y el Ministerio de Obras Públicas, a la sazón dirigida por el hoy candidato presidencial del PLD, Gonzalo Castillo, por los excelentes resultados que en el tránsito, el ornato y otros asuntos básicos de la administración de la ciudad todos reconocieron. El grave problema ocasionado por los recurrentes incendios del vertedero a cielo abierto de Duquesa nos coloca  nuevamente ante la posibilidad de una experiencia similar por encima de las inquinas y las desavenencias partidarias.

La nueva alcaldesa del Distrito, Carolina Mejía, los demás alcaldes de los municipios de la provincia y la comisión de alto nivel del gobierno que encabeza el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, tienen ante sí un gran reto. Se requiere de sensatez y sensibilidad y no creo que les sea difícil echar a un lado las diferencias sobre los temas básicos, aun cuando existieran, para ponerse de acuerdo en un plan para resolver de una vez y para siempre este enorme problema sanitario que afecta a los más de 3,5 millones de habitantes que viven en el DN y la provincia Santo Domingo. Leer más de esta entrada

Los censores de las redes

Las redes han reivindicado el derecho al mal gusto y abierto un enorme espacio a la mediocridad, la que se expresa a diario y a borbotones con la soberbia y el atrevimiento propios de la ignorancia. Gente que se cree, por el hecho de haber abierto un espacio en Twitter, con la autoridad para juzgar las posiciones e ideas de terceros, como si fueran jueces y fiscales. Los Catón del siglo XXI, sin el talento de aquél militar, brillante escritor y político romano que hizo de  la censura un  muro de defensa de las tradiciones romanas frente a las influencias helenísticas procedentes de Oriente. Entusiastas de su intolerancia e incapaces de convivir con criterios que no sean los suyos, sin estar conscientes del flaco servicio que se prestan a sí mismos.

Con todo el daño que le hacen a la convivencia democrática, esta gente parece ser feliz en la oscuridad en que se mueven. No aportan nada al debate de los problemas nacionales. Están en las redes con el solo propósito de juzgar lo que no entienden. Navegan en las aguas del más pernicioso de los radicalismos. El más improductivo. El que no se sustenta en nada. Les basta y se bastan a sí mismo con la descalificación. Leer más de esta entrada

Si alguna vez te olvido, Jerusalén…(2 de 2)

Durante siglos, Jerusalén creció, languideció y volvió a resurgir de sus cenizas dentro de los estrechos espacios físicos que le imponían las murallas levantadas  por uno y otro conquistador, y no fue hasta mediados del siglo XIX cuando se construyó el primer barrio fuera de la ciudad amurallada, con lo cual nació lo que hoy se conoce como Nueva Jerusalén y en la que, a raíz de la división surgida como consecuencia de la guerra de independencia de 1948, los israelíes establecieron su gobierno.

Los ingleses tomaron la ciudad  en 1917 tras vencer a los turcos en la Primera Guerra Mundial, poniendo así fin a cuatro siglos de dominación otomana. Entonces Jerusalén pasó a ser sede de la Administracion Militar Británica que expiró el 14 de mayo de 1948 con la declaración del estado de Israel, decisión tomada al amparo de la resolución de las Naciones Unidas que había, meses antes, aprobado la partición de Palestina para la formación allí de dos estados independientes, uno judío y otro árabe palestino. Leer más de esta entrada

Si alguna vez te olvido, Jerusalén…(1 de 2)

Jerusalén que significa “Ciudad de Paz”, la que nunca ha conocido, ha sido a través de los siglos centro de disputas y objetivo de conquistadores. Cristianos, musulmanes y judíos reclaman hegemonía sobre ella, pero sólo éstos últimos han estado emocional y espiritualmente ligados a Jerusalén con el paso del tiempo a lo largo de la historia.

Su control ha pasado de una religión a otra y ha sido destruida y bloqueada más de 20 veces en los últimos 3,000 años. En el año 1000, antes de la era actual, el rey David conquisto la ciudad y estableció en ella su capital. Su hijo, el rey Salomón construyó el templo transformando la ciudad en el centro espiritual y religioso de las tribus que componían entonces el pueblo de Israel.

Las huestes de Nabucodonosor, rey de la Babilonia, la destruyeron pero los judíos regresaron de su exilio en el 455 a.C. Estuvo más tarde en el poder los macabeos y Herodes el Grande hizo de ella una ciudad gigantesca mucho después. Los árabes no llegaron a Jerusalén hasta el 636 d.C y en ella dominaron los Califas durante 500 años. En este período fue llamada Al Makdas. – el Venerable Santuario- debido a su santidad. Leer más de esta entrada

El responsable ejercicio de la libertad

SANTO DOMINGO.- El ejercicio de la libertad requiere de los ciudadanos un alto nivel de responsabilidad y de civismo y la inobservancia de esos principios básicos terminará erosionando el clima democrático. Muchos dominicanos confunden su derecho legítimo a la protesta con el supuesto derecho a irrespetar las leyes, desconocer la autoridad y hacer uso de la violencia para canalizar inquietudes o defender sus intereses particulares o de grupos. La arrogancia de esos grupos llega al extremo de pretender de los demás  el endoso como borregos de sus actuaciones y, peor aún, de adueñarse de la facultad de juzgarlos sumariamente.

Bajo cualquier pretexto, los gremios sindicales y profesionales faltan a su obligación al dejar sin servicio a quienes están en el deber de atender, para asaltar las calles en demandas de todo tipo, irónicamente en menoscabo muchas veces del alcance de sus propios reclamos y en desconocimiento casi siempre de los derechos de los demás. Se han dado casos muy emblemáticos de esa carencia de responsabilidad ciudadana. Por ejemplo, los ocurridos en zonas turísticas. Leer más de esta entrada