La realidad dominicana
25 mayo, 2024 Deja un comentario
Con el perdón de los actores en el marco de las bizantinas discusiones relacionadas con los ingresos en los empleos formales e informales, me permito algunas reflexiones. Las conquistas, débiles todavía, en el marco político tras varias décadas de ensayo democrático superan a las obtenidas en el plano de la distribución del ingreso. Y esto no debe ser motivo de orgullo porque estamos muy lejos de haber alcanzado un nivel de institucionalidad que garantice un total respeto de los derechos políticos de los ciudadanos.
Probablemente la caída de los mercados internacionales de los productos básicos de exportación y otros factores ajenos a la voluntad nacional, como el alza del petróleo, hayan entorpecido el avance hacia un equilibrio más o menos aceptable en la escala social. Pero tal vez por eso mismo se impone un esfuerzo que haga posible el ideal de reducir las enormes e inquietantes brechas sociales existentes que no hacen de nuestro país una sociedad justa desde el punto de vista de los valores cristianos que inspiraron la creación de la República.


