El Estado y la economía

ARTICULO MIGUEL GUERREROTodavía hay gente en este país a favor del control de la economía por el Estado, algo a lo que ha comenzado a renunciar incluso el gobierno cubano sin el valor para admitir que medio siglo después de haber suprimido la iniciativa privada el experimento no fue más que un total y aparatoso fracaso. Ante tan monstruosa evidencia de irracionalidad, a los cubanos se les está permitido ahora criar gallinas en sus patios y vender los frutos de sus conucos, aunque bajo estricta supervisión de la privilegiada, corrupta e improductiva burocracia del partido y del Estado.

La prosperidad material y el ensanchamiento de las oportunidades, que liberan al ser humano de la esclavitud que supone la dependencia de un gobierno o de una claque política, han sido a lo largo de la historia el fruto de la capacidad de los seres humanos para desarrollar toda su capacidad en un clima de libertad e igualdad de derechos. Tenemos en nuestro país clásicas muestras. La mina de oro y la industria azucarera, por ejemplo. La estatización de la primera, en momentos de precios históricos en los mercados, condujo a su quiebra, con un único legado: un  pasivo ambiental descomunal sin precedente en la isla.

Hubo un tiempo en que la industria azucarera producía, con 16 ingenios, doce del Estado, millón y medio de toneladas de azúcar. ¿Cómo se explica que en un mismo escenario, el Estado, que producía las dos terceras partes, haya zozobrado y los ingenios privados en cambio sobrevivieran y sean hoy unidades más productivas y eficientes, generando empleos y riquezas a la nación? Igual sucede con el sector eléctrico, donde la mano estéril del Estado traba toda posibilidad de crecimiento, manteniendo al país casi en la oscuridad, existiendo  magníficos ejemplos de eficiencia de producción y suministro en el ámbito privado, con nivel de rentabilidad y costos mucho más bajos que el de los apagones.  (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Los bienes del pueblo

ARTICULO MIGUEL GUERRERONada resulta tan aterrador que escuchar a los políticos nuestros, igual en el gobierno como en la oposición, hablar de la importancia de preservar los “bienes del pueblo dominicano”, como si se tratara de una misión que la divinidad ha puesto sobre sus cabezas. Con esa retórica falsa e insulsa, obsoleta desde hace tiempo, se han enriquecido a costa de los verdaderos intereses de la República, manteniendo contra toda lógica y razón estructuras deficitarias que quiebran una y otra vez sin que les importe el alto costo que ello tiene para la estabilidad económica y el bienestar de la mayoría de la población.

Así tenemos una CDEEE para administrar apagones, un Consejo Estatal del Azúcar sin ingenios convertida en una agencia de bienes raíces, y una Corporación de Empresas Estatales llevada mil veces a la bancarrota, sin patrimonio real alguno. En base a ese supuesto deber sagrado de defender los derechos del pueblo, la clase política ha constreñido la expansión de la iniciativa privada e hipertrofiado el gasto público. Se ha agigantado así un Estado parasitario que nada hace y poco deja hacer, en detrimento de la salud material y espiritual del país. El resultado ha sido un aparato improductivo que al decir del hoy expresidente Fernández, en sus días de oposición por supuesto, no es más que “una estructura jurídica al servicio de la corrupción”, tal vez la frase más feliz de todo su discurso.

Sin control ni obligación de rendirle cuentas al país, esa anacrónica concepción de la función del Estado ha reducido nuestro espacio democrático y comprometido seriamente las oportunidades futuras en un mundo cada vez más globalizado y un comercio internacional más exigente en términos de competitividad. Aunque duela reconocerlo el caso es que fomentar la productividad y el buen desempeño económico no es negocio para los que estuvieron, los que están y los que vienen. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Una visita memorable

ARTICULO MIGUEL GUERREROApesar de su maltrato a los medios y su fama de gruñón, las ocurrencias del presidente de Ecuador, Rafael Correa, durante su breve visita al país con motivo de la Feria del Libro, fueron muy divertidas y con toda seguridad, ya de regreso en su país, debió disfrutarlas como parte del anecdotario de su encuentro con la inteligencia dominicana. La primera se dio en la entrega del Doctorado Honoris Causa que le otorgara la universidad estatal, cuya solemnidad quedó pulverizada por la interminable exposición del encargado de motivarla, en extremo aburrida y llena de “imprecisiones”, que el presidente ecuatoriano se apresuró a corregir, salvando del tedio al público allí reunido, con otro discurso de igual extensión, como para vengarse, lo que le hiciera llegar con retraso a la reunión con el presidente Medina en el Palacio Nacional, para fastidio del protocolo y, lo que era más importante, a riesgo de enfriar el almuerzo que allí le esperaba.

Como si hubiera un plan, mejor ni planificado, horas después, en la puesta en circulación de un libro suyo muy crítico de las multinacionales y de las políticas de las potencias económicas, al señor Correa no le quedó más remedio que soportar la extensa explicación que de su obra hiciera el ministro de Economía Planificación y Desarrollo, el señor Temístocles Montás.

Y él, economista de profesión, en racional acto de desesperación, dadas las circunstancias, no se quedó con esa agradeciéndole al ministro el favor, al señalar que después del colorido folclórico de un grupo típico y la actuación de una cantante ecuatoriana, la charla de economía que le habían disparado era lo más cercano a un acto de violación de los derechos humanos. Lo que tal vez no llegó a saber, como resaltó al día siguiente por lo menos un diario de la mañana, era que el vehículo todo terreno oficial puesto a su servicio, se apagó mientras disertaba, sin mayores consecuencias.  (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Del Metro salió el acuerdo

ARTICULO MIGUEL GUERREROEl acuerdo de aumento salarial entre el Ministerio de Salud y el Colegio Médico aleja por algún tiempo el fantasma de la huelga en los centros hospitalarios del Estado, a menos que una de las partes decida ignorar el compromiso. El arreglo, basado en un incremento de sólo una décima parte del reclamo inicial de un cien por ciento, será financiado con una partida de dos mil millones de pesos originalmente reservados para el Metro. La fuente del financiamiento fue revelada por la presidenta del Colegio, la doctora Amarilis Herrera, en una entrevista en Portada, el programa que conduzco todas las noches de lunes a viernes por AMÉ, canal 47.

Aún pendiente de firma por las partes, el acuerdo puso fin a una dura negociación en la que el gobierno no dio su brazo a torcer, a pesar de las exigencias del gremio que, a cambio de ceder en el tema salarial aceptando un 10% para todo el año próximo y otro aumento similar para el 2015, logró otras importantes concesiones, entre las cuales figura el cumplimiento de incentivos de viviendas y pensión con la totalidad del último salario. Resultado de la buena voluntad de las partes, el acuerdo plantea, sin embargo, un dilema al gobierno. Leer más de esta entrada

Nunca saben nada

ARTICULO MIGUEL GUERREROMuchos lectores se quejan porque se critican más las acciones del Gobierno y no se centra la misma atención en la oposición. La causa es que el comportamiento del primero afecta directamente a la población, para bien o para mal, y no sucede en idéntica intensidad lo mismo con los dirigentes y partidos contrarios al régimen de turno.

Cuando se censura el uso desmedido de recursos en campañas políticas el énfasis recae sobre el gobierno porque es el que posee la capacidad para recurrir a fondos del presupuesto de la nación. Lo que gasten otros candidatos, si bien constituye una práctica censurable cuando sobrepasa los límites razonables, no afecta de igual manera el patrimonio nacional, a menos que esos recursos provengan de las arcas públicas. Leer más de esta entrada

En el paraiso de la corrupción

ARTICULO MIGUEL GUERREROLor las cosas que expresidentes, políticos, jueces y congresistas, han sido procesados en muchos países, en este se les condecoraría. En Europa, influyentes ministros y parlamentarios han sido obligados a dejar sus cargos y a renunciar a sus carreras políticas, por plagiar tesis o hablar mentiras.

Fujimori (expresidente de Perú) se muere de vejez en una cárcel por cargos de corrupción, que aquí, da pena decirlo, harían estallar de risa al ministerio público y no recibirían atención destacada en los medios, como a diario podemos sufrirlo, alimentando así un sentimiento de frustración colectiva que en algún momento inevitablemente hará explosión.

Adicionalmente, la justicia peruana trata ahora de cobrarle a Fujimori el haber dispuesto el desvío de dinero público para usarse en campañas mediáticas en contra de sus opositores, una práctica antidemocrática y corrupta tan usual en República Dominicana, que ni siquiera se critica y que aceptamos con la misma indiferencia con que hemos aprendido a vivir rodeados de basura, sin que la sociedad le reclame a los alcaldes y regidores, que tanto cuestan, su obligación elemental de recogerla y mantener limpias las calles, plazas y ciudades. Leer más de esta entrada

La vulgaridad en los medios (2 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLa intolerancia no proviene sólo de los gobiernos, los partidos y sindicatos, o las organizaciones sectarias, muy activas en el país. Es común también al periodismo.

Algunas de las obscenidades que se escuchan o presencian en nuestros medios de comunicación, son muestras inequívocas de ello. El uso abusivo e irreflexivo de la libertad es tan nefasto como la represión que tan frecuentemente se ejerce contra ella. La vulgaridad se está convirtiendo en un estilo y norma de la radio y la televisión.

A ella recurren personas con suficiente capacidad e ilustración para desenvolverse con éxito en esos medios. Y ese es precisamente el peor de los legados que este absurdo proceder nos deja. Algunos dicen que la tendencia está marcada por las preferencias del gran público y no creo que esto sea cierto. Leer más de esta entrada

La vulgaridad en los medios (1 de 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas palabrotas que se escuchan en la radio y la televisión, y las acusaciones y menciones peyorativas de personalidades de la vida pública y privada que sin justificación alguna son citadas con una frecuencia pasmosa, violando su derecho a la privacidad, desbordan todos los límites. Es para preocuparse.

Asombra la aceptación que esta modalidad del periodismo tiene en la clase política. La búsqueda de ratings y el afán de figuración están dejando atrás la responsabilidad que el uso de un micrófono y un espacio televisivo exigen.

No trato de enjuiciar la labor de profesionales en el ámbito en el que con mediana capacidad me desenvuelvo. Lo que trato es de llamar la atención sobre un problema que atañe directamente al periodismo dominicano. La situación a la que me refiero terminará, algún día, de forma brusca, ya sea por una intervención gubernamental o con una especie de reclamo de honor. Cualquiera de ambas sería lastimosa y sentaría un precedente funesto, que luego los gobiernos emplearían cada vez que encuentren necesario acallar o mediatizar la labor de la prensa. Leer más de esta entrada