Secuestro de la opinión pública

ARTICULO MIGUEL GUERRERODesde hace  tiempo, con envidiable consagración, el activismo proselitista ha venido secuestrando a la opinión pública, en una perfecta obra de arte. Como si se tratara de una labor de hormigas. Silenciosa pero eficazmente. De manera brutal e imperceptible. Con visibles resultados. La mayor parte de los espacios en los diarios y los programas de radio y televisión están reservados a los partidos. A reseñar o difundir cuanto sus dirigentes digan, tengan o no importancia. La banalidad se ha apoderado del debate, relegando la discusión de los grandes temas nacionales. La prensa, incluso, está perdiendo capacidad crítica, aceptando como verdades las versiones oficiales, libres ahora de cuestionamientos.

Los medios están llenos de activistas. Gente comprometida con un liderazgo, no con el periodismo. Los hechos analizados desde esas perspectivas llegan a la población contaminados por los prejuicios. Los asuntos vitales no se discuten en un plano de racionalidad, sino con estridencia. La vulgaridad en la radio es escandalosa. Las palabrotas y el irrespeto al público “¡Llévate a esa maldita!”, se  dice a diario, como si se pidiera un vaso con agua. La obscenidad traza la pauta, es el  nuevo camino  al éxito. El paradigma de estos tiempos.

La razón ha perdido toda posibilidad de imponerse como norma. Dilucidar quién la tiene es una perfecta bobería, una idiotez. Lo importante es saber imponerse, cualquiera sea el procedimiento. Gente incapaz de entender la trascendencia de un serio, ecuánime y civilizado debate, deja el manejo de sus medios a prosaicos e inescrupulosos decididos a valerse de cierta capacidad para atraer atención sobre la base de obscenas expresiones. Gente con talento para la servidumbre, dispuesta a aceptar la humillante tarea del elogio desmesurado como parte de su quehacer cotidiano. Transitamos el peor de los caminos. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

Estéril reflexión mediática

ARTICULO MIGUEL GUERREROCuando la Fiscalía de Nueva York acusó de fraude inmobiliario a los directivos de una empresa de la que formarían parte o estarían vinculados  supuestamente políticos y funcionarios dominicanos,  a cargo uno de ellos,  según informes de prensa no desmentidos, de los fondos de pensiones, no me pregunté acerca del silencio de cementerio que siguió al escándalo en el ámbito gubernamental, porque era pretender un milagro y siempre he intentado ser realista.

Lo que no deja de sorprenderme es que los representantes del sector privado en el sistema de la seguridad social hicieran mutis y no le hayan pedido a quien tiene a su cargo la administración de los casi 200 mil millones de pesos de los retiros de los trabajadores, una explicación siquiera. Leer más de esta entrada

La pobre actividad partidaria

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn ciertos aspectos ejercemos una democracia para la cual no estamos del todo preparados. Eso la hace débil e inoperante. Bosch solía referirse al “atraso político” del pueblo y  su afirmación posee todavía, a pesar del tiempo transcurrido y de su muerte, una vigencia extraordinaria. Pero parte de la responsabilidad por ese atraso corresponde a sus líderes políticos, porque una de sus misiones es la de educar a la gente en materia cívica y política. Esa es una faceta relevante de sus responsabilidades como líderes que la mayoría de los políticos, en el gobierno como en la oposición, ha desestimado siempre.

La labor educativa dentro del ejercicio de la actividad política nacional ha sido deprimente; virtualmente nula. Si la mayoría carece de un conocimiento sólido de sus deberes se debe en parte a que sus dirigentes no le han conferido valor a ese elemento vital de la formación democrática del pueblo. Probablemente también, porque muchos de ellos mismos desconocen los límites de esos deberes y derechos, razón que explica la facilidad e impunidad con que aquí se violan, se pisotean o se pasan por alto en situaciones decisivas esos  atribuidos del sistema.  Leer más de esta entrada

Estados interventores

ARTICULO MIGUEL GUERREROAl sustituir la iniciativa privada en áreas de su actividad natural, los gobiernos se han revelado incapaces para hacerlo con eficacia, mientras limita su movilidad para actuar en los campos donde su intervención se hace indispensable, como la salud y educación pública, el transporte y el medio ambiente entre otros. Esto contribuye a profundizar las diferencias sociales, retrasando todo esfuerzo para hacer más equitativo el acceso a las fuentes nacionales de riqueza.

Estaríamos definitivamente mejor si políticos y burócratas aceptaran las grandes limitaciones del Estado. Estaríamos exentos de los frecuentes experimentos estatales que tanto daño han hecho a la economía en los últimos años. Leer más de esta entrada

La calidad del periodismo

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn una edición vieja de elCaribe me encontré con la sabia opinión de Juan Bolívar Díaz y Huchi Lora acerca del deterioro creciente de la calidad del periodismo dominicano.

Sin intentar colocarme a la altura de esos respetados comunicadores, me permito agregar a esos calificados criterios que el lado más oscuro y ominoso de ese fenómeno no radica  solamente en la falta de talento de quienes ejercen el oficio.  Algunos de los ejemplos más deprimentes provienen de gente que sabe escribir y entiende los secretos del oficio. Gente preparada que ha renunciado al ejercicio puro para poner su talento y experiencia del lado de proyectos políticos. Y cuyo papel queda reducido así a la penosa y estéril tarea de tratar de refutar lo que otros periodistas dicen o escriben. Los rastreadores de talento periodístico, en su esfuerzo por anular el derecho a la crítica, han hecho de este modo tanto daño al periodismo dominicano como otras formas más brutales de censura, no por eso más efectivas, que dominaron en el pasado.

El panorama es tétrico. Colegas censurando a otros por la publicación de artículos o comentarios críticos contra el gobierno o un político en particular. Periodistas con capacidad para publicar cosas dignas de leerse, que han cambiado el respeto de sus lectores por el no siempre sincero elogio presidencial. ¡Qué manera de desperdiciar un don que Dios o la naturaleza no dieron con igual generosidad a tantos de sus colegas pobres de imaginación que copan nuestro ambiente periodístico! Ignoran así la máxima  llena de sabiduría que frecuentemente escucho de  labios de dos grandes periodistas y amigos, Miguel Franjul y Ruddy González: “Los bomberos no se pisan las mangueras”.

Por cierto, la experiencia nos recuerda que hay formas más efectivas y elegantes de defender una administración, y pudiera ser que el gobierno  las necesite ahora tanto como nunca. (Reproducido con autorización del autor. Publicado en elCaribe.)

El patrimonio de los funcionarios

ARTICULO MIGUEL GUERREROEn estricto cumplimiento de una ley aprobada en el 2009, el gobierno español publicó en el boletín oficial del Estado de octubre de ese año, el patrimonio de todos sus ministros y altos funcionarios. Aquí existe una vieja legislación similar que muy pocos acatan porque a diferencia de España un cargo público en este país es una patente de corso; una licencia para hacer de las influencias y poderes derivadas de las funciones en el gabinete o en altas funciones del Estado cualquier cosa.

Y cuando digo esto último todos saben a qué me refiero: a la capacidad de actuar como si se tratara de una propiedad privada o un feudo personal.

El patrimonio de los altos cargos españoles nos proporciona una idea fiel de la tétrica situación en que nos encontramos en materia de transparencia y pulcritud. Tenemos, por ejemplo, que el más rico de todos los miembros del gabinete español era entonces la ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, con un patrimonio de 7.4 millones de dólares (cinco millones de euros), fortuna probablemente inferior a la de cualquier funcionario nuestro de bajo nivel llegado al puesto en condiciones de estrechez extrema, tradición de la política nacional que todos los gobiernos han respetado bajo la añeja máxima de “hoy por ti, mañana por mí”.  Leer más de esta entrada

Una decisión inaplazable

ARTICULO MIGUEL GUERREROPara tener idea de la urgente necesidad de ampliar la capacidad de generación eléctrica, bastarían los razonamientos del empresario Juan Vicini Lluberes, en reciente artículo publicado en el Listín Diario, en el que señala que a un crecimiento moderado del 3% anual, en veinticinco años requeriremos una tasa de generación eléctrica que duplique el crecimiento del producto interno bruto, es decir un 6% para suplir la demanda neta de energía. Esto equivaldría, según el señor Vicini, a un consumo diario en hora pico superior a los 10,000 MW/h, versus la potencia máxima actual de 2,500MW/s.

De manera que para llenar los requerimientos de un crecimiento económico promedio del 3% en el próximo cuarto de siglo, el país necesitaría garantizar la expansión del sistema eléctrico con una inversión de entre 7.5 a 15 mil millones de dólares. Es obvio que el Estado dominicano, por sí mismo, no está en condiciones de asumir ese compromiso y que deberá abrir oportunidades a la inversión privada, sea de procedencia externa o nacional. Leer más de esta entrada

Ser y dejar ser

ARTICULO MIGUEL GUERREROCon este título, el empresario Juan Vicini LLuberes, ha hecho la contribución más enjundiosa y realista al futuro de la isla, y el valor de este escrito, publicado en el Listín Diario, se agiganta en el contexto de la crisis actual entre República Dominicana y Haití, a raíz de la controversial sentencia de la Corte Constitucional que desnacionaliza a hijos de ilegales del vecino país nacidos en territorio dominicano.

El planteamiento es una propuesta a largo plazo, 25 años, para encarar los retos que se derivarán de una superpoblación conjunta que alcanzaría en cinco lustros los 40 millones de habitantes y la necesidad de promover un crecimiento sostenido que genere los suficientes empleos y oportunidades para cuando eso ocurra, tomando en cuenta el hecho singular de que más de la mitad de los 20 millones de dominicanos  no ha cumplido los 25 años, fenómeno que se da casi igual en el vecino país. Leer más de esta entrada