Del diario trajinar

MIGUEL GUERREROSobre el periodismo crítico que muchos medios y periodistas ejercen para honra del oficio, es bien cierto que los cambios experimentados por la sociedad han alejado el fantasma de la fuerza bruta, pero la intolerancia viste otros ropajes y se oculta casi siempre detrás del disfraz de la complacencia. Esos cambios y el proceso de globalización han dificultado en la mayoría de los países la tarea de los censores y ya les resulta muy difícil a los gobiernos, especialmente en América Latina, clausurar diarios y encarcelar periodistas por el sólo hecho de ejercer la libertad de expresión y criticar las políticas gubernamentales.

De todas maneras, ahora en los tiempos mejores como en las épocas malas, he disfrutado profundamente de este quehacer, primero como reportero, luego como corresponsal y finalmente como columnista, viviendo conforme a las limitadas expectativas económicas que esa práctica permite. Cuando los cambios de formato forzaron la salida temporal de esta columna, escrita con ligeras interrupciones desde septiembre de 1978, escribí que había quedado en posición de observar con mayor objetividad el acontecer nacional. Leer más de esta entrada

El ejercicio del periodismo

MIGUEL GUERREROLa mayoría de los lectores cree que los columnistas somos personas superdotadas, con conocimiento pleno de cuanto asuntos abordamos. La percepción no es real. Pero lo importante es que los temas se traten con responsabilidad. En una democracia es indispensable la crítica y el ejercicio de la libre expresión del pensamiento.

Escribir una columna, especialmente si se hace una obligación cotidiana, conlleva un compromiso. No el tipo que usualmente se contrae al asumir una afiliación partidista. El compromiso al que me refiero es de naturaleza ética. Por lo general establece distancias que involuntariamente se crean con cada entrega diaria. En esencia cada artículo se convierte en una experiencia propia. Hacer periodismo en esta época de la vida democrática del país es una delicia. A mí me tocó ejercer este oficio en distintas etapas, algunas de ellas sumamente difíciles, en el que cada amanecer amenazaba con ser el último. Leer más de esta entrada

La importancia de la red vial

MIGUEL GUERREROEl mejoramiento y ampliación de las redes viales, con la construcción de nuevas carreteras, afianzan el desarrollo de la nación y cuanto pueda hacerse dentro de los límites que impone la racionalidad en el uso de los recursos públicos, debe ser bien recibido. Por eso constituye un inapreciable aporte al progreso, la puesta en servicio de los dos primeros tramos de la circunvalación de Santo Domingo, que en virtud de un decreto del presidente Danilo Medina se conocerán con el nombre del expresidente Juan Bosch, lo mismo que el tramo faltante, ya en plena ejecución.

Como ha dicho el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, esta obra marca un hito histórico en el campo de la construcción de infraestructura, porque permite entrelazar las tres regiones del país, desde el remoto sur, hasta el extremo oriental y la región del Cibao, lo cual, una vez terminada, reducirá enormemente el tráfico por Santo Domingo, facilitando la fluidez del tránsito, con un apreciable ahorro de combustibles, y por ende de divisas, y una mayor y rápida interconexión con las zonas productivas del país. Todo eso se traducirá en una reducción de costos para el comercio, la industria y, sobre todo, para las familias, promoviendo, además, el turismo interno. Leer más de esta entrada

La inmigración ilegal

MIGUEL GUERREROCuando cotejo las reacciones a las denuncias contra el país por el tema migratorio, me asalta el temor de que pudiera estar creciendo entre nosotros un sentimiento de culpa por la penosa situación que enfrenta el pueblo haitiano y, muy especialmente, aquellos que han tenido en el territorio nacional la oportunidad que su nación no les ofreció. No es mi propósito entrar en el estéril debate, en este pequeño espacio, de si esas oportunidades les han servido de algo. Me resisto a añadir otra pérdida de tiempo a una discusión que a lo largo de los años no ha conducido a ninguna parte.

Lo cierto es que a partir de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, la República Dominicana ha sido objeto de persistentes críticas, muchas de ellas injustas, que distorsionan la realidad de la inmigración ilegal masiva y creciente, un flujo humano que desborda desde hace tiempo la capacidad nacional para asimilarlo. Leer más de esta entrada

Preguntas sin respuestas

MIGUEL GUERRERO¿Qué espacio puede reservarse a un sujeto que a sangre fría le quita la vida a un ciudadano para despojarle de un celular? ¿Cuánto más allá de su precio en el mercado puede tener de valor ese pequeño aparato telefónico? ¿Qué utilidad para un país puede representar quien procede con tanta violencia, llenando de zozobra a la comunidad con sus actos vandálicos? ¿Es justo que a esos antisociales se les reconozcan derechos que ellos les niegan a sus víctimas? ¿Por qué les resulta tan fácil a esos criminales evadir la persecución policial y el puño de la justicia?

Con frecuencia el temor que invade a la sociedad por la repetición de hechos de esa naturaleza, cambia los hábitos de vida de sus miembros, debido a la inquietud que les produce la posibilidad de ser los próximos. El daño social de estas acciones criminales termina siendo muy superior a los efectos físicos que les causan a las víctimas. Leer más de esta entrada

El camino correcto

MIGUEL GUERREROEl gobierno del presidente Danilo Medina ha hecho cuanto ha sido posible para amainar las críticas, locales e internacionales, derivadas de la sentencia 169-13, que desnacionalizó a descendientes de ilegales haitianos nacidos en el país y merece por eso un reconocimiento que ya se expresa en amplios sectores de la sociedad dominicana. Y lo ha hecho respetando la separación de poderes, sin tratar de desconocer la solemnidad de la jurisdicción judicial en materia constitucional, a despecho de los graves problemas de imagen que esa decisión le trajo al gobierno y, sobre todo, a la República, en la comunidad internacional.

Los sectores más conservadores de la derecha nacional han rechazado todas las medidas asumidas por el gobierno, promoviendo un ambiente de confrontación que lleve a repatriaciones masivas y a una ruptura de las relaciones con el vecino estado. El Presidente ha desoído esos despropósitos, actuando con paciencia, prudencia y sensatez, logrando así una salida honorable en el caso de los desnacionalizados. Dentro de las difíciles circunstancias en que fue creado, el plan de regularización de ilegales, es otro éxito inobjetable. Leer más de esta entrada

La personalidad de Bosch (2 de 2)

MIGUEL GUERREROConforme lo exigía el protocolo, durante su viaje a México días antes de su derrocamiento, el profesor Juan Bosch intercambió regalos con su anfitrión el presidente Adolfo López Mateos en el Palacio de Los Pinos, residencia oficial del mandatario azteca.

El mejicano le entregó a Bosch un estuche con dos gallos de pelea labrados en oro, plata y cobre, y una réplica de la campana de  Dolores, la pequeña iglesia donde se hizo el pronunciamiento que dio inicio a la independencia de México. Bosch le entregó al mejicano una caja de puros dominicanos, una caja con arroz, trigo, granos de cacao y pequeñas porciones de dos tipos de café. El presente incluía un par de guineas vivas en una jaula rústica de madera y fibras, que motivaron comentarios en la prensa azteca, según destacaron diarios nacionales. Leer más de esta entrada

La personalidad de Bosch (1 de 2)

MIGUEL GUERREROMuchos dominicanos ignoran que el profesor Juan Bosch nunca usó en el territorio nacional la banda presidencial. Sólo se la ciñó una vez y en contra de su voluntad durante su viaje a México, a comienzos de septiembre, dos semanas antes de su derrocamiento. Fue en ocasión de la celebración del aniversario del Grito de Dolores, que marcó el inicio de la lucha por la independencia mexicana y que ese país celebra como fecha nacional.

El programa de ese día indicaba que Bosch debía aparecer con su anfitrión el presidente Adolfo López Mateos, en uno de los balcones del palacio en la plaza del Zócalo. Bosch se negó en principio a ponerse la banda, que por lo demás no tenía. Sin embargo, se vio obligado a ceder cuando se le exigió usarla conforme lo disponía el protocolo, para lo que fue necesario mandarle a confeccionar una banda que nadie ha podido decir después que fue de ella. Leer más de esta entrada