Nariz de “Frononó”

MIGUEL GUERREROSi mi pasión fuera la política rogara a Dios que las críticas tuvieran el sello de los ataques que leo en mi contra en las redes o en los comentarios a mis artículos. Para citar solo los más caritativos me bastaría el de un tal “Mono Jojoy”, como el criminal de la FARC muerto en el 2010, quien caritativamente me llamó “lenguetero” y miembro de una “jauría” de periodistas que no le perdonan al ex presidente Leonel Fernández su éxito.

O el de aquél que se identifica como “E. Paulino. Lejos de la selva”, quien me culpa de mi “nariz de frononó”, ¡como si fuera culpa mía!, y se inventa que “mi odio enfermizo a Cuba” se debe a que desde allí, donde nunca he vivido, me echaron “a patadas por calié”. Leer más de esta entrada

Los valores del expresidente Fernández

MIGUEL GUERREROEn septiembre de 2012, siendo presidente, Leonel Fernández sugirió a Naciones Unidas la elaboración de un marco jurídico internacional para prohibir y castigar la blasfemia y lo que él llamó “falta de respeto a algo que se considere sagrado”. En el contexto en que lo propuso, su planteamiento constituye un reconocimiento al “derecho” del fundamentalismo musulmán de proceder con extrema violencia y desenfreno contra valores esenciales de la democracia ante la mínima mención de Mahoma en diarios, revistas o videos, desconociendo así principios fundamentales que él decía defender, como es el de la libre expresión del pensamiento.

La ira que el señor Fernández justificó fue a causa de un video amateur sobre Mahoma que el radicalismo islámico consideró ofensivo al profeta y que las turbas que incendiaron entonces embajadas y causaron motines en muchas ciudades probablemente nunca vieron. Leer más de esta entrada

Los temores de Occidente

MIGUEL GUERREROLos más recientes actos de terrorismo recuerdan cómo en septiembre de 2006 el clero musulmán reaccionó con el fanatismo acostumbrado a declaraciones del entonces Papa Benedicto en rechazo a la violencia de los grupos extremistas islámicos. El Vaticano mostró las mismas señales del nerviosismo que el terror de esos grupos infunde en Occidente.

Lo curioso es que las reacciones de los clérigos musulmanes estaban llenas de diatribas contra el cristianismo y los intentos de aclaración de la Santa Sede no hicieron alusión alguna a ese hecho. Lo importante era excusarse con quienes ya habían y siguen haciendo pagar muy caro el “crimen” de publicar caricaturas del profeta Mahoma.

La verdad es que el Papa no había ofendido al islam. Sus declaraciones, pronunciadas en ocasión de una visita a Alemania, su país natal, se limitaban a rechazar, ni siquiera a condenar abiertamente, “las motivaciones religiosas de la violencia”, es decir la guerra santa, la “yihad”. La oficina del Pontífice se disculpó diciendo que el propósito de Benedicto no fue “ofender a los creyentes musulmanes”. Leer más de esta entrada

Duarte y una estación del metro

MIGUEL GUERRERO¿Quién es ese Juan P. Duarte cuyo nombre le ha sido puesto a una de las principales estaciones del metro, ubicada en la esquina de las avenidas Máximo Gómez y John F. Kennedy? ¿Será un descendiente del patricio? ¿O acaso es un primo desconocido suyo, cuyos aportes a la patria no han sido todavía divulgados? ¿Es el inventor de algún aparato que ha cambiado la vida de alguna comunidad? ¿Un inventor? ¿Se llamará Juan Plutarco, Juan Petronio o Juan Petronilo?

Me imagino que no será el fundador de la República porque en el lugar donde se ubicó el nombre de la estación hay suficiente espacio para el nombre completo del más grande dominicano que haya nacido. Leer más de esta entrada

Benito Juárez y Estados Unidos

MIGUEL GUERREROFue Porfirio Díaz, el dictador, y no Benito Juárez, el Benemérito de las Américas quien dijera: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. Juárez no era anti-norteamericano. Todo lo contrario. Era un federalista admirador del pueblo y el sistema estadounidense. La Constitución de 1857 que hizo de México un estado laico, y las reformas que a partir de 1861, tras el cruento conflicto civil conocido en los textos mexicanos como “La guerra de los tres años”, impuso Juárez ya como Presidente, estaban inspiradas en la libertad del sistema democrático norteamericano.

Durante la guerra que siguió a la aprobación de la Constitución que despojó al clero de las riquezas e influencias políticas que hacían de la Iglesia Católica el verdadero poder en México, el apoyo de Estados Unidos a los constitucionalistas, es decir a los liberales, conocidos como los “rojos” y los “puros”, resultó decisivo y permitió finalmente su victoria sobre las fuerzas del presidente Miguel Miramón, conservador y católico. Juárez tenía la guerra perdida. Las tropas de Miramón, con el control de casi todo el territorio mexicano, le habían prácticamente confinado en Veracruz y sus fuerzas comandadas por el general Degollado estaban exhaustas y aisladas. Leer más de esta entrada

La valoración del gobierno

MIGUEL GUERREROEmpecinarse en restarle méritos a cuanto hace el gobierno del presidente Danilo Medina, como si todo fuera negativo, es un error común a la oposición. Esa actitud le quita el respaldo y la simpatía de aquellos sectores directa e indirectamente beneficiarios de muchos de sus planes de carácter social. Me refiero, entre otros, a la construcción de escuelas y la tanda extendida, las carreteras y puentes, las estancias infantiles y las llamadas “visitas sorpresas”, de un gran valor intangible, tan importante o más que los aportes materiales que ellas llevan a grupos de productores de las comunidades visitadas.

Muchos líderes políticos yerran al creer que el país que conocen en sus recorridos de campaña es el mismo que encontrarán en el Palacio Nacional. Bajo esa creencia, critican programas que la condicionante realidad les obligaría a mantener y profundizar si alcanzaran el poder. Leer más de esta entrada

Beethoven y Bonaparte

MIGUEL GUERRERODe todas las obras del genial compositor alemán Ludwig van Beethoven, ninguna tuvo el impacto que la Tercera Sinfonía, La Heroica, en Mi bemol mayor, opus 55, que al decir de los expertos marcó el comienzo del romanticismo musical, rompiendo con los cánones del tradicional clasicismo de su época.

Esta obra, que Beethoven dedicó inicialmente a Napoleón Bonaparte, no fue bien recibida tras su estreno en Viena en 1805, bajo su dirección. Sus críticos, que no resistían su temperamento apasionado y agrio, la calificaron de excesivamente larga, inconsistente y aburrida.

La obra le había costado al autor dos años de arduo trabajo. Cuando Bonaparte se proclamó emperador en 1804, Beethoven rayó el nombre con enfado y sustituyó el segundo movimiento, “La marcha triunfal”, por una marcha fúnebre, y llevó después ese segundo movimiento al último de su Quinta Sinfonía. Leer más de esta entrada

El regreso en el 2020

MIGUEL GUERREROCuando Leonel Fernández asumió por primera vez la Presidencia, en agosto de 1996, mis dos nietas no habían nacido. En el 2020 cuando aspira a volver al poder, una de ellas estará haciendo una maestría y la segunda entrando en la universidad. Si la profecía leonelista se cumpliera, quien ha sido tres veces presidente desafiaría así las leyes del tiempo y de la historia. El país quedaría congelado en el pasado, víctima de la ambición de un liderazgo mesiánico que se resiste a aceptar que todo en la vida tiene fin y que la inmortalidad es uno de los tantos mitos que el narcisismo y la excesiva autovaloración generan.

En mayo del 2020, cuando nos toque nuevamente acudir a las urnas para elegir a un Presidente, cientos de miles de electores, talvez más de un millón de los menos de tres en condiciones de ejercer el sufragio, como mis nietas, no existían todavía cuando el señor Fernández se ciñó por primera vez la banda presidencial. Leer más de esta entrada