Como arar en el desierto

MIGUEL GUERREROContrario a como todavía se cree, un régimen de libertades civiles plenas no es, ni podrá ser, el legado de un partido y mucho menos el de un líder. La democracia, con todas sus ventajas colaterales, no se pone en vigencia mediante un decreto presidencial o la simple aprobación de una ley por el Congreso. Es el fruto de la experiencia de una nación y el resultado de un proceso en el que intervienen, en distintas épocas, diferentes hombres, mujeres, partidos y grupos sociales. Cada uno de ellos juega de acuerdo a su capacidad y condicionado por las circunstancias políticas, económicas y sociales del momento.

Con demasiada frecuencia los partidos que ejercen el poder se atribuyen la paternidad de la democracia en que vivimos. Además de constituir una sobrestimación de su rol en el proceso político nacional del último medio siglo, la pretensión denota una perspectiva estrecha de las causas que han impulsado los acontecimientos dominicanos, si no fuera por el hecho, por muchos conocidos, de que la modestia no ha sido nunca virtud de quienes han tomado parte en dichos sucesos o dirigidos a nuestros partidos. Leer más de esta entrada

Alicia y Fernando

MIGUEL GUERREROEn los umbrales de la campaña pasada, el canal donde tenía mi programa diario desde hacía nueve años, me informó que el espacio le sería arrendado a un “comunicador” que pagaría tres veces lo que yo religiosamente pagaba. Así no más. Le respondí que no podía igualar la oferta y adiós. La razón no era cierta. Yo era un crítico del presidente Leonel Fernández todo el mundo lo sabía y mi espacio lo reflejaba. En cambio, mi sustituto sostenía posiciones claramente favorables al gobierno. El problema no era económico, sino político, pero no acusé al canal de enajenarme un derecho o de silenciar una voz crítica contra el gobierno ni mucho menos de doblegarse ante una presión del poder político. A fin de cuentas usted tiene en su casa a quien quiere y no cometí el error de presentarme como una víctima de la intolerancia. Leer más de esta entrada

Este país no se joderá

MIGUEL GUERREROCon alarmante y desesperante frecuencia, se suele escuchar en la radio y la televisión, como también en las redes, que este país “se jodió”. Dentro del marco de nuestras grandes dificultades, esa sensación de frustración puede alcanzar un efecto viral, corroyendo nuestra estructura social, arrastrándonos a un estadio de pesadumbre que acabaría con las esperanzas que nos han alentado siempre. Los problemas reales de una nación surgen cuando ese sentimiento de pesimismo y desconfianza en sus fuerzas y potencialidades se apodera de grandes núcleos de la población. Como sucede en la economía y en casi todas las facetas de la vida, la pérdida de confianza paraliza primero y después destruye.

Si bien bajo ciertos estados de ánimo muchos caen en ese limbo de depresión, la verdad es que este país “no se jodió” ni tampoco se joderá. No se joderá porque ni aún en los peores momentos de su historia, la adversidad pudo con su inmenso deseo de superación, lo que nos ha permitido sobrevivir y levantarnos de las peores caídas en las circunstancias más dolorosas de nuestra vida republicana. Ni siquiera cuando fuimos invadidos por fuerzas millones de veces superiores este país llegó a joderse. Leer más de esta entrada

De vuelta al 1844

MIGUEL GUERREROEl Tribunal Constitucional declaró contrario a la Carta Magna el Código Penal aprobado el año pasado tras una prolongada discusión en el Congreso, dejando sin efecto su entrada en vigencia el día 27 del presente mes. Con ello, la corte ha restablecido el viejo código nacido con la República en el 1844, es decir casi a mediados del siglo antepasado, acogiendo el reclamo de la Iglesia católica, fundaciones y ONG muy vinculadas a la ultra conservadora jerarquía eclesiástica.

La sentencia, por estar en el extremo opuesto, me recuerda la explicación ofrecida en su momento por la dirigencia china para fundamentar una decisión que ha cambiado el curso de la historia, al asumir el camino más expedito y seguro del desarrollo, convirtiendo al gigante asiático en menos de dos décadas en la segunda potencia económica mundial. Leer más de esta entrada

La crítica a la prensa

MIGUEL GUERRERONegar que la prensa dominicana ha tenido un papel de primer orden en el proceso de desarrollo democrático del país sería una iniquidad. Esa es una realidad innegable, que no le puede ser regateada y que resiste cualquier análisis e interpretación histórica, por más prejuicios de que vaya revestida.

Sin embargo, hay una debilidad estructural en ella estrechamente vinculada a su propio crecimiento y desarrollo. El país despertó muy rápido a la democracia y de un largo período de tiranía y oscurantismo salió a un régimen de libertades públicas y ejercicio democrático sin un paréntesis previo. De la noche a la mañana surgieron decenas de periódicos, noticiarios de radio y televisión que se llenaron de personas sin destrezas periodísticas ni concepto de la responsabilidad que ese oficio conlleva. Leer más de esta entrada

Cuando de ratings se trata

MIGUEL GUERREROMe fascina cuando leo o escucho a organizaciones empresariales o empresarios quejarse del maltrato y las críticas cotidianas que reciben en programas de radio y televisión, porque en gran medida esos medios existen debido a su patrocinio y sus anuncios. Los financian publicitariamente en la ingenua ilusión de que así personalmente se libran de sus ataques. Ignoran que individualmente no son ni han sido sus blancos, sino el sistema y como ocurre en Venezuela, bajo el chavismo que tanto exaltan esos programas, y todavía en Cuba, basta con desacreditarlo para de golpe y porrazo estigmatizar todo lo que él modelo representa, es decir el lícito negocio y el lucro natural que del trabajo y la inversión resultan.

Una vez le pregunté a un publicista si no le mortificaba la idea de que en un programa muy popular privilegiado por la publicidad de sus clientes se les atacara tanto y se profirieran tantas vulgaridades y la respuesta me sacó de la inocencia. Leer más de esta entrada

“Por la verde alameda…”

MIGUEL GUERREROAunque dejé de interesarme por el género hace años, siempre he creído que las cosas mejorarían notablemente en el país si de vez en cuando en las esferas de decisión la voz de un poeta dejara escuchar su canto de esperanza. En lugar de tanto ruido y disonancia habría así reposo para el espíritu, suficiente tranquilidad y sosiego para hallar un camino adecuado, en medio del laberinto en que nos encontramos. La crudeza de nuestras realidades ha cercenado la imaginación, el toque mágico que tantas veces se precisa para encontrar fuera del quehacer político, sórdido e insensible, la lleve de soluciones a los problemas del país.

Y es que el defecto principal de los dirigentes nacionales es su incapacidad para encontrar en la belleza de la forma un método de acción político y aceptarlo como una fórmula viable. Leer más de esta entrada

¿Cuál riqueza es la verdadera?

MIGUEL GUERRERODiariamente mi correo electrónico amanece lleno de basura que elimino sin leer. Otras veces me trae edificantes mensajes sobre la vida y las cosas de valor que giran a nuestro alrededor. Uno de esos mensajes tiene que ver con la riqueza y las distintas definiciones que se pueden obtener de ella. A dos grupos se les hizo la siguiente pregunta: ¿Qué es la riqueza? El primero respondió de la manera siguiente: El arquitecto la identificó con proyectos que generan dinero. El ingeniero con sistemas útiles bien pagados. El abogado con casos judiciales que dejen ganancias. El médico con pacientes que le permitan comprar una casa grande y bonita. El gerente con niveles de ganancias altas y crecientes. El atleta con la fama mundial, para estar mejor pagado.

El segundo grupo, compuesto por gente de otra condición, respondió de forma distinta. Para un preso la riqueza era algo tan sencillo como caminar libre por las calles. Para el ciego, ver la luz del sol y la gente que ama. Para el sordo consistía en escuchar el sonido del viento y cuando le hablaran. Para el mudo, poder decir a sus seres queridos cuánto los amaba. Para el inválido, correr en una mañana soleada. Y para el enfermo terminal, poder vivir un día más. El huérfano respondió: tener a mis padres, hermanos y familia. Leer más de esta entrada