Prensa y literatura (2 de 5)

MIGUEL GUERREROExiste una tendencia muy arraigada en la prensa de nuestros días a confundir los límites de la actividad literaria de las fronteras del periodismo. Es cierto que las páginas de un periódico o de una revista, y los espacios de radio y televisión, son excelentes vehículos de promoción de los géneros literarios. Más lo es aún el hecho de que todo buen periodismo, aquí o en cualquier parte, ha debido nutrirse de la más auténtica literatura y, por supuesto, de los más genuinos representantes de sus géneros. Pero el periodismo en fondo y esencia es muy distinto de la literatura. Todo intento de hacer literatura a través del periodismo termina en el fracaso y no logra siquiera construir buenas lecturas periodísticas.

El pensador y académico norteamericano John McPhee nos ha dicho: “Las cosas que son vulgares y chillonas en la novela funcionan maravillosamente en el periodismo porque son ciertas. Por eso hay que tener cuidado de no compendiarlas, porque se trata del poder fundamental que uno tiene en sus manos. Hay que disponerlo y presentarlo. Hay en ello mucho de habilidad artística. Pero no se debe inventar”. Leer más de esta entrada

Prensa y literatura (1 de 5)

MIGUEL GUERREROUno de los entretenimientos más antiguos alrededor del ejercicio del periodismo ha consistido en descifrar la relación que él tiene con la literatura. Grandes escritores y literatos han sido primero periodistas. Y casi todos han confesado alguna vez que la práctica del periodismo, en sus diversas modalidades, mejoró notablemente su habilidad para contar historias. “Por quién doblan las campanas” de Ernest Hemingway, es sólo un ejemplo, tal vez de los más conocidos entre nosotros. Pero son incontables las grandes historias perpetuadas en la literatura universal nacidas de las experiencias vividas por sus autores como reporteros.

Algunos de nuestros mejores novelistas y literatos han salido de las redacciones de los medios de comunicación y continúan ejerciendo al mismo tiempo la profesión de periodistas. Incluso en la actualidad, muchos grandes novelistas e historiadores ejercen simultáneamente la profesión, ya sea como comentaristas, articulistas o corresponsales de prensa extranjera. Leer más de esta entrada

A cada quien su papel

MIGUEL GUERREROPor mucho que irriten ciertos hábitos en la esfera política en el ejercicio del poder, y me confieso un crítico de esos ambientes, lo cierto es que en sentido general esa clase tan denostada ha hecho su papel en la vida democrática del país y es posible encontrar en ella más tolerancia y vocación de consenso que en algunas escenas privadas.

Aún reconociendo la necesidad de achicar el Gobierno, esa reducción de roles no implica ni debe conducir a una eliminación de la presencia de los partidos y el liderazgo político en las grandes decisiones nacionales. Con todo y lo que se le pueda criticar a la acción del gobierno, genéricamente hablando, intentar que los intereses económicos controlen la vida política del país y pauten las decisiones que afectan directa e indirectamente al resto de la sociedad implicaría un retroceso en la vida institucional. Ambos tienen papeles importantes que desempeñar. Leer más de esta entrada

De posturas y actitudes

MIGUEL GUERREROLos intelectuales dominicanos de izquierda no alcanzan todavía a comprender la diferencia que existe entre una postura y una actitud revolucionaria. Entre nosotros abundan los dirigentes dispuestos a asumir la primera, que por regla general les reporta sus ventajas. Lo que no parece fácil es encontrar a personas dispuestas a sustentar lo segundo, es decir actitudes revolucionarias.

Las posturas revolucionarias tienen mucho que ver con lo que un dirigente o un militante sostengan en el plano de la ideología. Las actitudes revolucionarias con lo que una persona es en su vida diaria.

Una postura revolucionaria se asume abrazando simplemente el castrismo. Una conducta revolucionaria se alcanza al cabo de una larga vida de desprendimiento y servicio a la comunidad. He visto por eso a infinidad de marxistas reaccionarios y a un buen número de empresarios y exiliados cubanos revolucionarios. Siempre será más difícil mantener una conducta revolucionaria que una postura a favor de un efectivo cambio social. Leer más de esta entrada

Cuando muere la ideología

MIGUEL GUERREROComo ocurre con la revolución castrista, la ideología dejó de ser hace tiempo una motivación para la izquierda en todo el mundo. Pasó en la Unión Soviética y, lo sigue siendo para los comunistas alrededor del mundo. Cuando la ideología abandona el camino hacia la utópica redención humana, los sueños acaban. La realidad los convierte en pesadillas atormentadoras. Y alentando el renacer del ideal por el que consumieron sus vidas, los pensadores de izquierda quedan atrapados en las redes de falsas revoluciones sustentadas en la exaltación de ídolos como los Castro y Chávez, negándose a aceptar los nuevos fracasos.

Por tanto, en realidad, la izquierda, si es que existe, no lucha ya por una causa, sino por intereses, como ha sido la triste experiencia cubana, cuyos soldados fueron a librar como mercenarios a lejanas tierras africanas guerras ajenas de una potencia colonial como lo era la URSS. Es lo que ahora apenas comienzan a ver con claridad en la Cuba pretendidamente revolucionaria, en la que los caprichos e intereses particulares del tirano y de la nomenclatura del partido han estado siempre por encima de los intereses del pueblo y de los ideales que inspiraron el entusiasmo inicial de cientos de miles de cubanos en el Movimiento 26 de Julio. Leer más de esta entrada

¡Feliz Navidad!

MIGUEL GUERREROCómo entender que no alcancemos a ver en toda su exuberante plenitud y en sus múltiples expresiones la belleza de la Creación, si está perennemente en el llanto y la sonrisa de un bebé; en la brevedad de la rosa, en su efímera belleza que tan solo se abre para morir, a la que tantos poetas han cantado; en la llegada de la dulce y soleada primavera, después del blanco y frío invierno, o en el mágico encanto del cambio de colores de los árboles en el triste y melancólico otoño que se libra de sus ramas, solo para hacerlas renacer después. Y en los duros veranos tropicales que resaltan el azul de sus mares, al igual que el cantar de sus ríos como susurros o quejidos de amor al oído de la amada.

Cómo no ver en la Creación, el rocío que anuncia la llegada de la nueva temporada y el atardecer después de un día de lluvia. En el día y en la noche; en el abrazo y el calor de la mirada de un hijo y una madre. En la candidez y la inocencia. En la entrega a un ser querido o a una causa justa. En el maravilloso sentido de solidaridad hacia el prójimo que todavía muchos conservan. Leer más de esta entrada

¡Perdónalos Señor!

MIGUEL GUERREROSe le atribuye a Lenin haber dicho que el comerciante “vende la soga con la cual después se le ahorcaría”. La frase viene a cuento a propósito de declaraciones publicadas en la prensa de comerciantes quejándose de la poca actividad en sus negocios en el presente periodo navideño. Cuando leí el lamento exclamé: ¡Perdónalos señor!”, porque las calles de la ciudad están imposibles con el aumento sin precedentes del tránsito e interminables tapones de gente saliendo y entrando a los centros comerciales.

“¡Perdónales Señor!”, volví a decirme, porque en las tiendas abarrotadas de gente disputándose mercancías apenas se puede caminar y las largas filas ante las cajas duran fastidiosas horas, desde muy temprano en la mañana hasta tarde en la noche, los siete días de la semana, especialmente en los supermercados y otros negocios de alimentos y bebidas, e incluso de baratijas y de regalos. “¡Perdónalos Señor!”, porque nunca se habían vendido tantos vehículos de motor en las ferias financiadas por los bancos en los últimos tres meses y no había que joder tanto, excúsenme por favor el término, para conseguir reservación de mesa en un buen restaurante o de un salón de hotel para una fiesta navideña, fuera de semana laboral o fin de semana. Leer más de esta entrada

Una discusión infectada de prejuicios

MIGUEL GUERREROEl debate alrededor del tema del aborto ha sido infectado por los prejuicios morales y religiosos, dificultando una sana discusión que permita alcanzar un acuerdo sobre un tema que despierta tantas pasiones y fanatismo. Lo cierto es que la veda contra toda forma de interrupción del embarazo desprotege a la mujer del abuso y las violaciones. Este fenómeno social, cada día más alarmante, constituye uno de los factores de discriminación de género más denigrante en la sociedad dominicana.

Atrapados en los argumentos éticos y religiosos de un problema de innegable carácter médico-social, el Congreso y las organizaciones opuestas a la despenalización por causas más que justificadas, pierden de vista que el delito de violación e incesto quedan así marginados de la discusión. Tampoco toman en cuenta, las consecuencias síquicas del drama humano de obligar a una mujer o a una menor a tener un hijo indeseado, que en los casos de embarazos médicamente mal tratados pueden llevar a la muerte de la madre e incluso de la criatura. Leer más de esta entrada