El Bosch que combatí y conocí ( y 2)

En mi obra “El golpe de Estado” se revelan los esfuerzos fallidos pero persistente del gobierno de facto que le reemplazó para presentar a Bosch como un político corrupto y justificar por ello la asonada ante la comunidad internacional y ofrecerle asimismo al país un pretexto que sirviera de excusa al quebramiento del orden constitucional.El relato que sigue muestra cómo lo intentaron: “En las semanas siguientes al golpe, el Triunvirato hizo ingentes esfuerzos por presentar al efímero régimen de Bosch como corrupto. Fue uno de sus grandes fracasos.

La reputación del expresidente era la de un hombre austero, decidido a vivir del producto exclusivo de su trabajo. Las insinuaciones de corrupción encontraron poco eco en la prensa internacional. Muchos diarios del exterior, por el contrario, dedicaron amplios espacios para resaltar la sencillez con que Bosch y su esposa vivían.

“El 30 de septiembre, mientras Bosch navegaba hacia el exilio, el Miami Herald publicó un despacho de su enviado especial Art Burt que decía: “La breve y rara leyenda del presidente Juan Bosch terminó con la reclamación de los muebles de su casa por una tienda y una cuenta bancaria de $ 101.04 que dejó para pagar a sus acreedores”. Leer más de esta entrada

El Bosch que combatí y conocí

Años después de su muerte, y por mucho que se le exalte desde entonces, Bosch sigue siendo prácticamente un desconocido para las nuevas generaciones, incluso dentro del partido que él creó y formó, en opinión de sus críticos, a su imagen y semejanza. La forma en que se le recuerda no es la que él hubiera aspirado. Los honores que se le rinden no encajaban en su personalidad. No usó nunca la banda presidencial en el territorio nacional y la única vez que se la ciñó fue en México, dos semanas antes del golpe, por exigencias de un protocolo sobre el cual nada podía hacer.

Odiaba los reconocimientos oficiales porque entendía que esa práctica era nociva para la democracia dominicana, al considerar que gran parte de la sociedad la vería como réplica o legado del trujillismo, ávido de medallas y condecoraciones. Por eso, de su pecho pendieron pocas. Leer más de esta entrada

El mundo que quedó atrás

Cuando mi padre murió, aquella triste, plomiza y lejana tarde de mayo, lo que proporcionó el valor necesario para soportar la tragedia enorme que se abatía sobre nosotros, no fue más que la inmensa sensación de pequeñez que de mí mismo y de mis hermanos, reflejó su muerte.

La verdadera grandeza de su existencia estaba no en sus muchos logros personales, mezclados con similares tropiezos y desencantos que hicieron de su vida una extraña conjugación de éxitos y fracasos que terminaron por abatirle cuando ya le faltaban fuerzas físicas para enfrentar las tempestades. Estaba guardada en la sencillez de su corazón y en su increíble percepción para captar la esencia pura de la existencia humana en la más intrascendente de las escenas cotidianas. Tras su expresión adusta y severa flotaba un corazón tan dulce como la miel. Leer más de esta entrada

El color en la voz

Para muchos amantes de la ópera la coloratura es propia sólo de las buenas sopranos líricas ligeras, pero como técnica al fin es realizable en todo tipo de voz. La coloratura (color) requiere de una buena dicción y sobre todo de un canto preciso, ya que no es más que la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas y de esta manera poder extender la vocal de una sílaba a varias notas seguidas.

Las composiciones de Mozart, por ejemplo, demandan el dominio perfecto de esa técnica y grandes compositores del bel canto la elevaron al extremo de amplitud, agilidad y rapidez, como aparecen en casi todas las obras de Rossini, Bellini y Donizetti, aunque no con la misma frecuencia e intensidad en las de Verdi y Puccini, considerados ambos, sin embargo, como los dos más grandes genios de la tradición italiana de la ópera. Leer más de esta entrada

De políticos y empresarios

Por mucho que a veces nos irriten ciertos hábitos en la esfera política y en especial en el ejercicio del poder, y me confieso un crítico persistente de esos ambientes, lo cierto es que en sentido general esa clase tan denostada ha hecho su papel en la vida democrática del país y casi siempre es posible encontrar en ella más tolerancia y vocación de consenso que en la escena privada.

El hecho es que aún reconociendo la necesidad de achicar el Gobierno, esa reducción de roles no implica ni debe conducir a una eliminación de la presencia de los partidos y el liderazgo político en las grandes decisiones nacionales. Con todo y lo que se le pueda criticar a la acción del gobierno, genéricamente hablando, intentar que los intereses económicos controlen la vida política del país y pauten las decisiones que afectan directa e indirectamente al resto de la sociedad implicaría un retroceso en la vida institucional. Leer más de esta entrada

El chavismo será zurdo, no de izquierda

La mal llamada izquierda latinoamericana está a años luces de la europea y esta es la señal más elocuente y penosa del atraso en que vivimos en este lado del mundo. Los gobiernos y partidos de izquierda en el llamado viejo continente se caracterizan por sus amplios programas de carácter social, sus políticas impositivas, su apego a las libertades públicas, su tolerancia a la crítica, el respeto a los derechos humanos y su total y absoluto compromiso con la democracia y el parlamentarismo. En Latinoamérica basta con oponerse a los Estados Unidos, casi siempre por razones muy cuestionables, para asumir esa etiqueta. Por eso la izquierda no funciona en esta región y los gobiernos más derechistas, represivos y anacrónicos, se hacen llamar de izquierda, como son los casos emblemáticos de Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia.

En Venezuela, el territorio más rico en recursos naturales del mundo hispano, hay un desabastecimiento brutal de papel higiénico, mantequilla, leche, medicinas, harina, pan y cuanto alimento necesitan los venezolanos. Leer más de esta entrada

Dos antiguas tiranías

Corea del Norte sigue incrementando su programa nuclear, que de hecho la convierte en la octava potencia nuclear y una real amenaza a la paz mundial. El gobierno de Pyongyang es la más antigua tiranía existente, de origen anterior incluso a la de los Castro en Cuba. Pero es sobre todo la nación menos desarrollada y con más alto nivel de pobreza de toda esa zona asiática.

La población norcoreana alcanza los 23 millones de personas, alimentadas en parte por la ayuda humanitaria proveniente del exterior, incluso de su vecino y archi-enemigo pro-occidental Corea del Sur, donde rige una democracia. Su actual mandatario es Kim Jong-Un, quien heredó el poder más que monárquico de su padre, quien a su vez lo había recibido de Kim Il Sung, un tenebroso personaje nacido en Siberia. Entre las dos Corea ha habido negociación para bajar las tensiones fronterizas desde el año 2000. Pero los ensayos nucleares alejan toda posibilidad de entendimiento y crea tensiones aún mayores debido a los temores de naciones como Japón, que ven una amenaza real en la agresiva política norcoreana. Leer más de esta entrada

De políticos y empresarios

Un signo preocupante de la realidad dominicana es el descrédito de la clase política. Lo dicen las encuestas y las expresiones de rechazo que se observan en el diario quehacer nacional. Pero no estará lejano el día en que ocurra lo mismo con la clase empresarial, si no se democratizan las organizaciones que la representan.

Muchas entidades empresariales no reflejan las transformaciones de la sociedad dominicana, y a causa de ello no pueden hablar por todo el sector, a despecho de que los gobiernos se sientan en estos ámbitos exclusivistas más cómodos y seguros. La apertura democrática ampliaría la capacidad de presión de esas entidades que han jugado, es justo reconocerlo, un papel muy importante en la discusión de los temas básicos.

Se impone que sus reclamos de institucionalización y transparencia en el comportamiento del sector público, se den también a lo interno de esas organizaciones. Los grupos surgidos en las últimas décadas si bien han logrado espacios en el debate de los grandes temas nacionales, no han alcanzado el reconocimiento de una burocracia empresarial renuente a compartir su hegemonía de clase frente al poder político. La presencia en los escenarios de las grandes discusiones de estos nuevos sectores, fruto de las reformas económicas y las transformaciones de la sociedad, todavía es muy reducida. Leer más de esta entrada