Haití, un problema de los haitianos

En noviembre de 2009, sacerdotes jesuitas y pastores protestantes reunidos en Dajabón reclamaron el cumplimiento de una supuesta  “responsabilidad histórica” del país con los haitianos sobre la base de que el crecimiento de la economía nacional estuvo sustentada hace décadas en los buenos precios del azúcar, utilizando mano de obra haitiana.

El argumento es absurdo y demuestra la ambigüedad de las iglesias en el tratamiento de un tema tan sensitivo, capaz de generar conflictos de incalculables consecuencias. Es como si el país le exigiera ahora a España el compromiso de hacerse cargo de nuestras dificultades económicas y sociales, por los horrores de la conquista y las oportunidades que los ibéricos han encontrado en el suelo nativo; o los mejicanos dejaran en manos de los Estados Unidos la solución de sus problemas, por la pérdida de Texas. Ni moral ni políticamente los dominicanos tenemos obligación alguna con otro estado. Nuestra obligación como nación es respetar las leyes internacionales y dar fiel cumplimiento a los tratados. Leer más de esta entrada

Lectura de fin de semana

A comienzos de 1973 me tocó cubrir para la agencia de noticias para la que trabajaba, la inauguración de la hidroeléctrica de Peligre, en el mismo corazón de Haití. De las calles de Puerto Príncipe fueron retirados los Ton Ton Macoutes, para borrar el aspecto de cárcel abierta que en vida de Papa Doc, el padre del presidente Jean Claude Duvalier, ofrecía la capital del vecino estado. Pero el largo recorrido por una estrecha y sinuosa carretera  hasta Peligre estaba lleno de esos agentes represivos. Se les veían ataviados con sus chillones uniformes y pañuelos rojos ceñidos al cuello. Muchos de ellos llevaban viejos revólveres o largos machetes al cinto.

Cuando se paró de su asiento en la tribuna frente a la hidroeléctrica a pronunciar el discurso de inauguración, Jean Claude sostenía una pistola alemana en la mano derecha, de la que nunca se separó mientras se dirigía después hacia un punto de la obra donde cortó la cinta para dejarla en servicio. A los periodistas se nos obligó a permanecer de pie bajo un intenso sol por horas, hasta que el último de los invitados de la familia al acto abandonara el lugar. Leer más de esta entrada

Petróleo y habichuelas negras

Lo peor sucede cuando los gobiernos pierden el sentido de la realidad. Ya en el 2010 Hugo Chávez lo había perdido en Venezuela y en el nuestro estuvimos muy cerca cuando alguien se encaprichó con la quimérica idea de pagar el petróleo proveniente del acuerdo Petrocaribe con habichuelas negras que no producíamos. Un empresario amigo satirizó el caso diciendo que si encontrábamos tres familias dominicanas a las que les gustara comer de verdad habichuelas, de esas que suelen comer hasta hartarse, serían suficientes para consumir entonces toda la producción del valle de San Juan de la Maguana.

No era una broma para mofarse de la autoridad. Simplemente dibujaba un cuadro de la realidad nacional que la mitomanía oficial no alcanzaba a ver en toda su dimensión. Y hablo de mitomanía porque en aquél entonces existía la penosa impresión de que ciertas autoridades se creían sus propias fantasías, las que recreaban con tanta intensidad y frecuencia que llegaban a vivirlas. Leer más de esta entrada

La “responsabilidad en cascada”

En un diario o en cualquier otro medio, sea la radio, la televisión o los periódicos digitales, se publica lo que los editores y directores autorizan. Y en una sociedad libre, en la que exista tolerancia por la opinión ajena y, por ende, libertad de expresión, nadie puede regatearle a un medio de comunicación su derecho a negarle sus espacios a opiniones o valores contrarios a los que enarbola. Por ejemplo, ningún ciudadano puede pretender que un medio acepte una carta o colaboración que entienda difamatoria. Lo mismo aplica para los articulistas o columnistas, sean diarios o frecuentes.

Por eso me parece absurdo que la Asociación de Diarios proponga la eliminación en una reforma de la Ley 6132 sobre Expresión y Difusión del Pensamiento, de lo que eufemísticamente llaman “responsabilidad en cascada”.  Esa posibilidad eximiría a los ejecutivos y propietarios de medios de toda obligación ante la sociedad y sus lectores de velar por las buenas normas y proteger con ello, de cascada si se quiere, la honra y tranquilidad de las personas. Leer más de esta entrada

Así nació el liderazgo de Bosch

Ahora que se habla tanto de Juan Bosch y de su innegable legado histórico, es interesante recordar lo mucho que se ha especulado respecto a cómo alcanzó la  cima del liderazgo de su partido original, el PRD, y con ello una dimensión política nacional.

En mi libro “El golpe de estado”, publicado originalmente en 1993 con motivo del treinta aniversario de su derrocamiento y reeditado cinco veces, refiero que todos los momentos estelares de la historia dominicana han sido de alguna forma matizados por el drama.

El ascenso de Bosch a la cumbre de la actividad política no estuvo del todo libre de elementos teatrales. Días después del asesinato de Trujillo, el  presidente de Costa Rica, José Figueres, obtuvo de los dos partidos , el PRD y Vanguardia Revolucionaria, la firma de un pacto de unidad y lucha contra el régimen que había quedado bajo el mando de Ramfis, el hijo mayor del tirano, y Joaquín Balaguer, quien solo ejercía nominalmente la presidencia. Leer más de esta entrada

Un diálogo imposible

Seamos realistas. ¿Es posible con lo que ha venido sucediendo desde hace tiempo un diálogo o un entendimiento en Venezuela? Por supuesto que no,  y así lo ha entendido la comunidad internacional, a despecho del intento de cuatro expresidentes, incluyendo a Leonel Fernández, de sabotear los esfuerzos por preservar  allí los débiles vestigios de libertad que el domingo sucumbieron de forma brutal y definitiva.

¿Qué buscan realmente el señor Fernández y sus colegas de Colombia, Ernesto Samper, a quien despojaron del visado estadounidense en pleno ejercicio de la presidencia; el español Rodríguez Zapatero y el panameño Martín Torrijos? La preservación de los valores de una tradición democrática que el chavismo cercenó?  Obviamente no, porque callaron ante el encarcelamiento de dirigentes de oposición y la clausura de la Asamblea Nacional, apenas el régimen perdió su control sobre ella. Leer más de esta entrada

Inmersos en el pasado

En mayo de 2006, Vietnam y Estados Unidos anunciaron simultáneamente en Hanoi y Washington, un acuerdo de apertura comercial, que allanó el camino del país asiático a su formal ingreso a la Organización Mundial del Comercio. Funcionarios de ambas naciones elogiaron el acuerdo como “histórico”. El documento  que selló los compromisos comerciales contraídos por las dos partes fue firmado un mes después en Ciudad Ho Chi Minh, la antigua capital de Vietnam del Sur llamada anteriormente Saigón.

Se trató de un paso trascendental que muestra los cambios profundos producidos en el campo de las relaciones internacionales, tras el fin de la guerra fría, y que el liderazgo político del Tercer Mundo en este hemisferio se niega  todavía a admitir. Mientras Vietnam estrecha sus vínculos comerciales con Estados Unidos, con el que sostuvo una de las más cruentas guerras de la historia moderna, países latinoamericanos se resisten a aceptar la apertura comercial como una necesidad de estos tiempos de globalización. Leer más de esta entrada

El buen uso de un vocablo

En las escuelas de periodismo se insiste en enseñarles a los estudiantes a evadir el uso repetido del pronombre relativo “que”, a pesar de su vastísima aplicación en la lengua castellana. Es cierto el  infatigable abuso de ese vocablo, especialmente entre aquellos carentes de un amplio léxico y su empleo desmesurado en las crónicas diarias. Pero la correcta comprensión del vocablo es imprescindible a una buena redacción, sea periodística o de otra naturaleza.

Pocas palabras en nuestra lengua tienen un significado tan extenso. No sería pues estéril dedicar horas de enseñanza en las aulas a su estudio, cuya complejidad queda de resalto en las veinticinco aplicaciones, con sus numerosas variaciones, dadas en los diccionarios de la Real Academia a este “que” tan menospreciado, sin el cual no se podría escribir ni hablar correctamente. Escuchando a unos estudiantes universitarios hablar del tema se me ocurrió  hace tiempo escribir dos columnas esta sin ese “que” y aunque no me resultó difícil lograrlo me pareció después que el esfuerzo no tenía nada de loable. Leer más de esta entrada