Una mañana de diciembre en Jerusalén
1 mayo, 2018 Deja un comentario
El sol parecía perezoso aquella mañana de diciembre. Tardaba en aparecer sobre los amarillentos y milenarios muros de Jerusalén y sus tenues rayos apenas calentaban el frío pavimento de la antigua Vía de Juliano, hoy avenida del rey David. Una brisa glacial hería las mejillas y retozaba sobre los revueltos cabellos de una joven pareja que cogida de la mano esperaba la llegada del autobús, a una cuadra del hotel King David. El sonido de los vehículos corriendo hacia el sur, donde se halla el centro comercial judío destruido a comienzos de la guerra de 1948, se entremezclaba con el cántico sereno de los pinos y los eucaliptos mecidos por el viento.
Desde mi habitación veía los verdes senderos del Monte de los Olivos. Y, más allá, las viejas y sagradas murallas de la vieja ciudad. Frente a las vetustas murallas del muro occidental, o Muro de las Lamentaciones, judíos de luengas barbas madrugaban para decir sus antiguas oraciones oscilando rítmicamente el pecho hacia delante, en señal de reverencia. Leer más de esta entrada

