Cuando el poder es una obstinación

El ejercicio prolongado del poder, sobre el que se ha debatido mucho, no sólo engendra y fomenta la corrupción. El peor de sus legados es el anquilosamiento de la sociedad. Cuando Balaguer se postuló en busca de un nuevo mandato en 1990, después de haber regresado tras dos periodos en la oposición, escribí un artículo señalando que la más mala de las opciones electorales era entonces preferible a su reelección.

Como muestra de mis razones, me basaba en un hecho muy personal. Decía entonces que cuando mi hija nació, en 1969, Balaguer estaba en el tercer año de su tercera presidencia y la ejercía aún cuando terminaba su maestría veinticinco años después. No estuvo más tiempo en el poder sólo porque una crisis post electoral condujo a una reforma apresurada de la Constitución para recortarle el mandato e impedirle volver a postularse en el periodo siguiente, lo cual no impidió que fuera otras dos veces candidato, ya totalmente ciego y con fuerzas apenas para valerse por sí mismo. Leer más de esta entrada

El gran desafío del futuro

El exceso de población adquiere singular dramatismo en los países en desarrollo. Su limitada capacidad de producción y la falta de tecnología dificultan la alimentación adecuada de millones de seres humanos, que subsisten en condiciones extremas de pobreza e indigencia.

Es precisamente en estos lugares, donde las desigualdades sociales se muestran más patéticas y las necesidades más perentorias. Y es donde paradójicamente los problemas demográficos y de escasez de alimentos no figuran en las listas de prioridades. Con todo, han planteado un desafío nuevo a los planificadores: cómo lograr un equilibrio entre la producción de alimentos, insuficiente en muchas partes, y el número de personas que habitan la Tierra.

Como en las áreas más densamente pobladas este desequilibrio reviste características alarmantes, la explosión social podría sobrevenir a menos que se adopten medidas correctivas serias y efectivas. No puede pasarse por alto un hecho: a las tasas actuales de crecimiento demográfico, la población mundial crecerá hasta más de ocho mil millones de personas al final de la presente década. Leer más de esta entrada

La reelección diferida

La reelección no está prohibida. Lo que la Constitución no permite ahora es que un presidente en ejercicio pueda postularse para un tercer mandato consecutivo. Sin embargo, la fórmula establecida en la reforma del 2010 es perversa, pues permite la reelección diferida sin límites. La Carta Magna anterior establecía un máximo de dos mandatos con un vete tranquilo a casa. Era lo que hubiera pasado con el expresidente Leonel Fernández, cuya vida presidencial moría con la entrega del mando en agosto del 2012. El acuerdo de las “Corbatas azules” que dio paso a la reelección diferida, negándole a su sucesor la oportunidad que él ya había tenido, prolongó su carrera y trabó la del actual, con un legado de corrupción y déficit fiscal que le hizo difícil transitar en un terreno lleno de dificultades, en lugar de un sendero enteramente propio.

La perversidad del modelo impuesto por dicha reforma radica en que siembra y abona ambiciones sin límites, lo cual puede castrar toda posibilidad de relevo político en perjuicio de la dinámica social. Leer más de esta entrada

No estará lejano el día si…

Fulano se unió a un movimiento que lo llevará al Congreso. Un grupo de vecinos redactó un proyecto convirtiendo la calle donde vive en el municipio de una nueva provincia de dos cuadras alrededor. Lo propusieron para el Senado de la futura demarcación. Y el jovial abogado de la esquina confesó su deseo de ser el diputado.

En la cuadra hay otros abogados, un médico, dos contables, un ingeniero y profesionales de distintas ramas. Por eso, sin necesidad de usar los de otros vecindarios que aspiran a lo mismo, podrían tener su propio correo, fiscalía, Impuestos Internos y demás. Fulano reside en una zona del Polígono Central, enmarcado entre las calles Kennedy, Máximo Gómez, Bolívar y Churchill, donde están ubicados los principales bancos, los grandes centros comerciales, los mejores supermercados, las tiendas más exclusivas y los barrios residenciales entre los más caros del Distrito Nacional. Una zona que se basta sola con el mayor nivel de ingreso per cápita de la república. Leer más de esta entrada

La mujer en la Unión Soviética

La liberación femenina se anotaba como uno de los objetivos de la revolución marxista, pero con excepción del derecho al trabajo rudo era poco lo que esa sociedad proporcionaba a las mujeres que no hubieran conseguido ya en otros países. Muchas de las restricciones y prejuicios del absolutismo zarista contra el sexo femenino se mantuvieron durante todo el periodo stalinista e incluso le sobrevivieron.

Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin promulgó una ley que puso bien en claro el papel de la mujer en la sociedad proletaria. El breve periodo de liberalidad femenina de los primeros años de la revolución, que permitían el amor libre y condenaban las viejas tradiciones relativas al matrimonio como anacrónicas, quedaba sepultado así con esta iniciativa stalinista.

La disposición prohibió el aborto, permitido en los inicios del bolchevismo, hizo más rígidas las reglas del divorcio y con la eliminación del patronímico y el uso en su lugar de una rayita, equivalente en ruso del hijo de nadie, se condenó a la madre y a los hijos naturales con una cláusula de identidad, que se mantuvo vigente 16 años después de la muerte de Stalin. Leer más de esta entrada

Nuestros héroes verdaderos

Los héroes de este país no son los responsables de hacer las leyes que ellos mismos violan después, ni los que se creen iluminados y custodios de un gran ideal de redención y mucho menos los que se imaginan depositarios de la herencia libertaria de los fundadores de la república. Los verdaderos héroes nacionales son aquellos hombres y mujeres que, sin necesidad de hacerlo, dedican gran parte de su tiempo y comprometen su patrimonio en obras sociales en beneficio de los olvidados de una sociedad que dista de ser justa por las grandes iniquidades que la caracterizan.

Son aquellos que dejan a un lado las comodidades alcanzadas tras una larga vida de trabajo y éxito, para entregarse a los demás sin más recompensa que el respeto y la admiración que su voluntariado genera. Los que han puesto sus buenas famas y patrimonios al servicio de las bellas artes y la música clásica, impulsados sólo por la convicción de que el desarrollo cultural es uno de los caminos más seguros a la liberación del alma nacional, porque un pueblo sin educación está condenado al fracaso y a la pobreza material y espiritual. Leer más de esta entrada

Actitudes ciudadanas

A veces por apatía dejamos al Gobierno la solución de problemas sobre los cuales los ciudadanos tenemos una cuota de responsabilidad. Por su naturaleza muchos de los conflictos que hacen difícil la vida cotidiana pueden ser resueltos con una mejor actitud ciudadana. El del tránsito, por ejemplo, tal vez uno de los que más nos irrita, tiene su origen en el desprecio a las normas y el desconocimiento de la ley. Aunque el parque vehicular ha crecido al punto de generar congestionamientos que antes nadie se imaginaba, la forma en que conducimos agrava la situación.

Se anda con demasiada prisa, como si el mundo estuviera a punto de terminar y fuera preciso llegar antes que nadie para asegurarse un pasaje seguro al más allá. Resulta, sin embargo, que aquél que nos rebasa en una avenida muy transitada con uno de esos espectaculares “cortes patelitos”, como dicen nuestros jóvenes, tiene que pararse de golpe por la luz de un semáforo o por una simple e interminable hilera de vehículos en la esquina siguiente. Muchos de los accidentes que a diario se producen tienen en este peculiar fenómeno del tránsito dominicano una de sus causas. Leer más de esta entrada

Intentando cruzar el Rubicón

El Rubicón es un río de pocos kilómetros de estrecho caudal del nordeste de Italia. Durante el imperio romano, se les prohibía a los generales cruzarlo con sus ejércitos. La prohibición tenía una finalidad. El río dividía y servía de frontera entre la República de Roma y la provincia de la Galia y protegía a la primera de invasiones militares. Medio siglo antes de Cristo, Julio César, ordenó a sus tropas cruzarlo iniciando la guerra civil, con el dicho siguiente: “La suerte está echada”. La frase “cruzar el Rubicón” se interpreta desde entonces como exponerse a una situación en extremo riesgosa, de fatales consecuencias.

Entre nosotros, muchos políticos suelen lanzarse al Rubicón, pero el intento no ha sido cruzarlo sino navegar hasta su desembocadura. Y como el río no se bifurca al llegar al mar, no encuentran un delta donde refugiarse. Pudiéramos estar ante un nuevo intento de cruzarlo con la orden, más que una directriz, de imponerles a los diputados del PRM, la obligación de votar por una ley de partidos políticos con las llamadas primarias cerradas contradiciendo la posición que sus líderes han sostenido en años recientes. ¿Puede un partido obligar a su gente a entrar en riña con sus convicciones? Leer más de esta entrada