“Los puritanos”

Muy pocos tenores, desde su estreno en el Teatro Italiano de París en enero de 1835, han incorporado a su repertorio “I puritano” (Los puritanos) la célebre ópera de Vincenzo Bellini, que uno de sus mejores intérpretes de todos los tiempos, el mítico y legendario tenor lírico canario Alfredo Kraus, llegó a calificar de “inhumano” tras renunciar a interpretarlo de nuevo por el enorme esfuerzo que requiere el papel estelar del personaje Arturo Talbot. Algunos biógrafos del compositor aseguran incluso que su temprana muerte, sin haber cumplido los 34 años, meses después del estreno de la obra, tuvo que ver con la fatiga que en él produjo escribirla.

A pesar de su corta carrera, Bellini dejó a la posteridad un amplio catálogo de obras, que incluye otras nueve óperas, algunas de ellas entre las más famosas como Norma y La sonámbula, seis sinfonías, un concierto para oboe y orquesta, numerosas arias, romanzas, cantatas y un tedeum.

En el amplio espectro de la lírica actual, son escasos los cantantes que se arriesgan a interpretar a Arturo por la agudísima tesitura vocal que Bellini le imprimió a su personaje y que dos magníficos tenores españoles, el catalán Josep Bros, y el valenciano José Sampere, lo han asumido con mucho éxito en los últimos años. Leer más de esta entrada

La inmigración ilegal

La preocupación expresada en las redes y en los medios por ciudadanos de diferentes capas sociales, entre ellos dirigentes políticos y congresistas, ante la masiva y aparentemente creciente inmigración ilegal haitiana, no los hace xenófobos ni es indicio de una actitud colectiva racista. Aunque muchos han pretendido taparse los ojos ante esa realidad, lo cierto es que estamos ante un problema real y grave.

Esto no significa que menospreciemos la importancia que a través de los años esa inmigración, bajo cierto control, ha tenido para la economía y para el auge de ciertas actividades productivas. Ni tampoco que restemos trascendencia al valor que representa una buena y armoniosa relación comercial y diplomática sentada sobre bases claras y firmes, que eviten el contrabando y otras prácticas ilícitas muy propias entre países que comparten una frontera común. Pero la presencia cada vez mayor de ciudadanos haitianos sin los permisos legales de estadía o residencia, podría estar llegando a un nivel capaz de generar futuros conflictos en los que el país llevaría la peor parte en el campo internacional, como ya muchos suponemos. Leer más de esta entrada

El costo de la prisa

A pesar de los cambios que han transformado la práctica del periodismo en los últimos años, algunos valores fundamentales que han hecho de este oficio una labor trascendental para la democracia, han sobrevivido al paso inexorable del tiempo y las innovaciones tecnológicas.

Uno de ellos, tal vez el más importante, es el de informar con estricta sujeción a los hechos, sin apresurarse. Con frecuencia los reporteros se ven impactados por la magnitud de los acontecimientos sobre los que informan y las exigencias de la televisión. El deseo de dar rápidamente la información al público, la ansiedad que esa prisa trae consigo, puede generar una noticia errada o imprecisa. Los jóvenes deben cuidarse de incurrir en ese error. Se entiende perfectamente el deseo de salir con la información antes que ningún otro medio, para adelantarse a la competencia. Pero lo más importante no es llegar primero. De nada vale dar una noticia antes que otro medio si no puede hacerse de la manera correcta y con los datos precisos. Hay que ofrecer todos los aspectos de los hechos y no apresurarse en ofrecer cifras o nombres que luego deban ser corregidos. Leer más de esta entrada

La libertad de prensa (2 de 2)

Con mucha frecuencia se esgrime la negativa o renuencia de un periódico a publicar un informe o un artículo de opinión que no se ajustan a sus criterios y políticas editoriales, como la prueba de que se requiere de un método gubernamental para fijar la responsabilidad de los medios de comunicación. Pero obligar a un medio a publicar aquello que considere contrario a su propia escala valorativa, constituye un atentado a la libertad de expresión, que es la base del funcionamiento de una prensa realmente libre y democrática.

Existe todavía en el país mucha confusión, incluso entre periodistas, respecto a los conceptos de libertad de prensa y libertad de expresión, pues aunque ambos se relacionan estrechamente y en muchos sentidos la vigencia de uno depende de la permanencia del otro, son cosas muy distintas con particulares significados. La función social de la prensa ha sido siempre objeto de controversia y es natural que lo siga siendo. Leer más de esta entrada

La libertad de prensa (1 de 2)

Con el auge de los medios digitales, ha cobrado intensidad una discusión tan añeja como la prensa misma. Me refiero a si la imposición de reglas a la conducta y responsabilidad de los medios de comunicación lesiona el papel de la prensa independiente en una sociedad democrática.

En los últimos años ha crecido la tendencia de los gobiernos a fijar reglas para definir el concepto de la responsabilidad periodística, como son los casos de Venezuela, Bolivia y Nicaragua y desde hace más de cinco décadas en Cuba, bajo el régimen de los hermanos Castro. No es tarea fácil determinar cuáles son esos límites, a menos que sean los que se fije a sí misma cada medio.

Resulta chocante la aceptación que goza en ciertos medios periodísticos, tanto dentro como fuera del país, la teoría de que la potestad de establecer límites y reglas a esa responsabilidad cae o encaja dentro de las atribuciones del gobierno. La experiencia ha demostrado que siempre que la autoridad pública, cualquiera sea su naturaleza, pueda directa o indirectamente limitar esa responsabilidad, la independencia y la libertad de prensa quedan virtualmente suprimidas. Leer más de esta entrada

El mito del patrimonio público

Hablar de enajenación del patrimonio público en el caso de la privatización de las empresas públicas o la venta de acciones de Punta Catalina pudiera ser un bonito lema político en los tiempos de campaña. Pero definitivamente esa clase de retórica carece ya de lugar en el ámbito de la moderna economía e incluso en la discusión de los temas fundamentales en las relaciones entre los estados.

Mitterrand, a pesar de su muy “avanzado” y radical proyecto común con el Partido Comunista francés en los tiempos en que era candidato presidencial, fue después quien impulsó el traspaso de empresas y actividades públicas a la esfera privada, con excelentes resultados para los franceses. Fue otro socialista, Felipe González, quien en España libró a sus compatriotas de la tiranía derivada del control estatal de empresas de servicio público. Y un socialista más, el presidente Lagos, en Chile, quien promovió un tratado de libre comercio con Estados Unidos, que a los dos primeros años de ejecución ya daba a ese país oportunidades que parecían imposibles antes del acuerdo. Leer más de esta entrada

La esencial moderación

Una de nuestras grandes e impostergables prioridades no se relaciona con la economía. Se refiere más bien a la actitud que debemos asumir como nación ante los retos del porvenir y los conflictos actuales. La obligación consiste en evitar que las posiciones extremas, como pudiera estar ocurriendo, secuestren el debate de los temas trascendentales.La manera irresponsable con que esos asuntos se ventilan a nivel de algunos medios de comunicación electrónicos conduce a un laberinto del que resultaría muy difícil salir, si el país se deja arrastrar sin oponer resistencia. En los períodos difíciles, los ánimos suelen exacerbarse. Las pasiones por lo regular anulan toda posibilidad de análisis objetivo sobre la realidad. El peligro es obvio. En situaciones como esa las posiciones radicales se imponen y la moderación no encuentra espacio para expresarse.

Con inusitada frecuencia vivimos esas experiencias. Pero ahora que los desafíos pudieran elevarse por encima de nuestras posibilidades, la moderación debe imponerse a fin de impedir que las aguas desbordadas inunden la discusión y ahoguen las oportunidades que el futuro nos depara. Entiendo que es muy fácil caer en la tentación de la superficialidad, pues esta no demanda esfuerzo alguno. Sin embargo, sus consecuencias son funestas. Leer más de esta entrada

Exigencias absurdas de transgéneros

A propósito de la discusión acerca del derecho que exigen los llamados transgéneros de usar los baños de mujeres en los lugares públicos, la historia registra un incidente muy engorroso sobre el nombre de un diplomático griego y su tradición al persa que provocó el rompimiento de relaciones con Irán, durante la monarquía de Rezha el Grande, el primero de la dinastía Pahlevi, en los años veinte del siglo pasado.

El monarca persa, según sus biógrafos, era un hombre muy irascible, capaz de defenestrar incluso a sus propios ministros, como fue el caso de aquél a quien llamó directamente la atención y al no pedir este perdón, protestar y tratar de defenderse, lo asió con sus fuertes y gigantescas manos por la solapa, lo empujó hacia una ventana y lo lanzó al vacío. En otra ocasión mató a patadas a otro de sus ministros.

Pero el incidente que motivó la crisis con Grecia se produjo cuando el nuevo embajador heleno presentó sus credenciales al monarca. Cuando el gran chambelán Teymurtache lo presentó como el señor Kyriakos, “enviado extraordinario del rey de los griegos”, hubo estupor en la sala. Leer más de esta entrada