El peligro de jugar con fuego

Las denuncias sobre violaciones a la Constitución que se escuchan y leen a diario tienen mucho de hipocresía, lo que no es más, como todos sabemos, que la inconsistencia entre lo que se defiende y se hace o lo que se siente y se dice. La defensa de la Carta que los partidos y buena parte de la dirigencia nacional a diario desconocen o violentan, se basa no en los principios que la sustentan, sino en los intereses que la mayoría de ellos persigue.

Si existiera alguna suerte de tradición de respeto a la Constitución de la República y se aplicaran sanciones a aquellos que la violan, dudo que existieran muchos de esos partidos y líderes que nos hablan a diario de sus valores.

Caminamos hacia un proceso electoral muy complejo, caracterizado por plazos fatales de obligado cumplimiento que requiere de mucha autoridad por parte de los órganos electorales, no solo del responsable de velar por una sana y transparente administración de las elecciones, sino del tribunal a cargo de dirimir los conflictos que de ellas resulten. Leer más de esta entrada

De judíos y palestinos (2 de 2)

Como decíamos en la entrega anterior, las grandes compañías petroleras del Reino Unido, Estados Unidos, Holanda y otras naciones industrializadas, no respaldaron la creación del Estado judío. Por el contrario, se le opusieron fervientemente. Los gigantes consorcios petroleros, bien asentados en Arabia Saudita, Libia y los Emiratos Arabes, abrigaban temores de que la materialización del sueño sionista promoviera sentimientos nacionalistas en el vasto mundo islámico que a la postre afectaran sus intereses y fabulosas ganancias.

Con la complacencia de ambiciosos y corruptos jequezuelos, las compañías petroleras habían logrado excelentes condiciones en contratos de explotación de crudo en casi todas las naciones árabes y la terquedad de los judíos de convertirse en una nación soberana amenazaba entonces su posición en el Medio Oriente.

Existen infinidad de documentos, libros, memorandos y otros testimonios que prueban la conspiración de los grandes consorcios y compañías petroleras para frustrar la partición de Palestina y la creación allí de dos estados independientes, el que se ha convertido en el moderno Israel y el que hubiera podido ser un estado árabe palestino, tal y como establecía la resolución de Naciones Unidas. Leer más de esta entrada

De judíos y palestinos (1 de 2)

Israel, contrario a lo que se vende, no es el resultado de una imposición imperialista en el Medio Oriente. Más bien nació y creció contra la voluntad de los grandes intereses petroleros de Estados Unidos y otras potencias coloniales. Inglaterra era entonces el gran poder colonial en el Levante. La Unión Soviética defendió el derecho de los judíos de formar una nación y vivir en paz dentro de fronteras seguras, porque entendía que la creación de un Estado sionista constituiría un factor de deterioro de la influencia británica en la región, pues ya los judíos habían combatido el poder colonial de Londres. Estaba además la desconfianza que los señores feudales y jeques petroleros árabes infundían en el mundo comunista.

Las naciones árabes, especialmente Egipto y Siria, habían colaborado estrechamente con la Alemania nazi. Stalin y otros líderes de la Europa oriental, que apenas comenzaba emerger de las ruinas de la guerra, tenían fresca en su memoria el hecho de que comandos musulmanes habían luchado dentro del ejército alemán en el Este de Europa. Los largos meses del juicio de Nuremberg habían sacado a relucir las atrocidades que muchos de esos comandos habían cometido en los campos de exterminio de la locura hitleriana. Leer más de esta entrada

El humor comunista

Ni el comunismo ha podido con el sentido del humor cubano, ni siquiera en el ámbito oficial. Tal vez por eso, en junio del 2008, después de medio siglo, el régimen admitió que estuvo equivocado. La dinastía Castro le dijo al pueblo que “igualitarismo” y “paternalismo”, conceptos sobre los cuales se cimentó la revolución, son inconvenientes al comunismo y que a partir de esa admisión se les pagaría a los trabajadores por lo que producen.

En el más fiel estilo del capitalismo de los terribles años veinte, que la iglesia y el mismo régimen han calificado de “salvaje”, el ministerio del Trabajo de Cuba, le hizo saber a los trabajadores que “si es dañino darle menos de lo que les toca, es dañino también darle lo que no les toca”. Una sentencia irrefutable en el más elemental razonamiento económico, que tardaron cincuenta años en reconocer. El anuncio fue recibido como una señal de cambio de rumbo, señal inequívoca de la tragedia que ha vivido ese país. Cambio que apenas sesenta años después les ha concedido a los cubanos el derecho a un celular y a poseer una computadora, con la salvedad de que el gobierno se reserva la potestad de conceder el acceso a la Internet. Leer más de esta entrada

Por una campaña moderada

Si la rivalidad entre los principales partidos del país crece y endurece y no se modera el tono de los discursos, debemos prepararnos para una campaña ácida con fuertes enfrentamientos verbales. De ahí a la confrontación física podría quedar apenas un pequeño trecho muy fácil de alcanzar. En ese escenario vendrían inevitables impugnaciones al final del proceso, lo cual le restaría legitimidad al gobierno nacido de largas y extenuantes jornadas caracterizadas por pugnas y acusaciones personales y una pobre exposición de ideas y propuestas creativas. Esa ha sido, penosamente, nuestra experiencia electoral.

La campaña ideal sería aquella que estuviera impregnada de compromisos con la estabilidad de la nación. Y no me refiero a los pactos entre dirigentes de partidos que siempre se desconocían antes incluso de que la tinta con la que estampaban sus firmas se secara, sino al no escrito sostenido en una firme voluntad de velar por la estabilidad social, política y económica del país, lo cual no es fácil cuando las ansias de poder dominan el discurso político. Leer más de esta entrada

Dejemos de buscar culpables

¿Qué explica el sorprendente desarrollo industrial, tecnológico y cultural de Israel, Singapur, Taiwán y Corea del Sur, en circunstancias adversas, y los problemas de un país como el nuestro, rico en recursos naturales y geográficamente situado en el centro del Caribe, con fácil acceso a los grandes mercados, como Estados Unidos y Europa?

No pretendo hacer comparaciones, por lo general enojosas. Pero la respuesta pudiera ser que dejamos todo en manos del Gobierno.

Nuestra incapacidad para planificar a largo plazo es tan legendaria como la intensa pasión por la retórica estéril, que agota las energías y nos hace mirar por el retrovisor, no por lo que figura delante de nosotros. Nos falta tal vez vocación para el compromiso y nos sobra entusiasmo para la improductiva tendencia a escuchar el eco de nuestras propias voces, descartando las demás. Cuando les tocó asumir grandes decisiones, los israelíes, taiwaneses, singapurenses y surcoreanos no vacilaron. Leer más de esta entrada

Prensa y presunción de inocencia

A comienzos del 2017, se escribió en las redes que un hijo de la entonces presidenta de la Cámara de Cuentas, un militar de carrera con rango de general, figuraba en una nómina de la CDEEE como asesor de seguridad entre un pequeño grupo de oficiales. La nota fue circulada con un tono crítico contra la funcionaria y bastó para que en programas de radio y televisión se le echara ácidamente en cara ese hecho como una muestra de su supuesto compromiso político con el gobierno para encubrir la corrupción.

Esto último me pareció un abominable ejemplo de pésimo e irresponsable periodismo, porque si bien ella, como cualquiera otra autoridad pública, estaba sujeta a valoración, debe y tiene que hacerse en base a su trabajo y apego a los principios de tan alto cargo y no por otras circunstancias. Mucho menos cuestionando el derecho de un hijo mayor de edad, a ocupar cualquiera otra posición, sobre la que ella no tenía decisión de nombramiento. Leer más de esta entrada

La inmensa pobreza regional

Los cinturones de miseria se han expandido por todas las capitales de esta parte del mundo en desarrollo. Es el gran legado común del atraso y la corrupción que ha caracterizado el ejercicio político en nuestros países. La América Latina posee en conjunto uno de los mayores potenciales energéticos, hidráulicos, minerales y agrícolas del mundo. No obstante, el desempleo, el analfabetismo, la insalubridad y la falta total de identidad son sólo algunas de las dificultades todavía lejos de ser resueltas.

Los empeños por encontrar solución a esos problemas al través del esfuerzo conjunto han fracasado. La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) que una vez simbolizó el sueño iluso de una América Latina grande, unida, próspera y solidaria, se desvaneció en medio de la apatía, el cansancio y la desilusión. Igual ocurrió con otros esfuerzos de integración subregional. La cruda realidad nos lleva ahora con mejores expectativas hacia un libre comercio con los Estados Unidos, dejando atrás décadas de prejuicio y populismo. Leer más de esta entrada