El sentido de la realidad

El expresidente Leonel Fernández ha perdido el sentido de la realidad, como ya había extraviado el de la proporción. Su candidatura que él ha venido persiguiendo desde que dejó la presidencia, es tal vez la mayor prueba de ello. Admito cuán difícil es decirle a un líder que el final le ha llegado y cuánto cuesta convencerlo. Su irrefrenable protagonismo no le deja escape.
Necesita de reconocimientos y aplausos y el elogio de su personalidad que él mismo cultiva, sea que se crea un Moisés, un Buda o el propio Cristo, traicionado por sus discípulos.

Tal vez en su mundo de fantasía no se le ha dicho que su candidatura, si llegara a imponerse, sería su sepultura política. Un final lleno de riesgos legales, en un escenario nuevo con otra estructura de justicia, con jueces de carrera sin ataduras partidarias y un sentido del derecho más allá de las estrechas fronteras de adhesión a una causa política ebria de fama y riqueza, en la que ha encontrado refugio.

El caso es predecible. Su postulación a un cuarto periodo no podría ofrecerle al país cosas que no hiciera en doce años de mandato, salvo una que otra línea del metro, con lo cual su círculo íntimo estaría a gusto. Leer más de esta entrada

El temor a los medios

Germán Ornes decía que el temor de las figuras públicas, políticos, funcionarios y líderes sociales, de enfrentar a los medios de comunicación cuando eran objeto de acusaciones infundadas, terminaría dañando a la prensa. La premisa ha resultado profética.

Con el Internet y la facilidad que ofrece a todo el que quiera expresarse en las redes nadie escapa a la violación del derecho a la intimidad o de verse acusado sin pruebas, porque las personalidades públicas tienden a refugiarse en la comodidad que supone evitar las confrontaciones que alteran la tranquilidad y, muchas veces, hasta la estabilidad familiar. Pero ese temor, de cierto modo justificado, alienta la mediocridad, fomenta el desorden social y daña, como decía Ornes, la reputación de la prensa, cuando la práctica invade los medios.

Cualquiera puede decir cuánto se le antoje en las redes sin consecuencia alguna. Y cuando se hace viral, es decir cuando se extiende y llega a millones de personas, hay un daño directo irreparable y consecuencias colaterales de iguales consecuencias. Leer más de esta entrada

Las viejas salas de redacción

Las redacciones de los periódicos no son escuelas de aburrimiento. A excepción de los bajos salarios, allí se pasan buenos momentos con extensas pausas de ocio. En el periodismo manual en que me desarrollé, en que se escribía en máquinas mecánicas y se usaban bolígrafos para corregir los originales, se gozaba un mundo. En el centro de la herradura que fungía como mesa de redacción, en mi condición de jefe de corrección de estilo y subjefe de redacción de El Caribe, por mis manos pasaron cuantas cosas las alas de la imaginación de los corresponsales de pueblo eran capaces de crear.

Recuerdo aquel reporte policial que hablaba de un crimen salvaje en la que un hombre había asestado a otro quince puñaladas y que según la Policía “afortunadamente sólo tres eran mortales”.
En una boda en un pueblo del Cibao, la alegría propia del festejo terminó con un pleito a sillazos en la que “las mesas y las sillas volaban raudas como mariposas en el cielo azul de la sala”. Luego supe que el buen señor que hacía de corresponsal había terminado como poeta.

Los títulos se hacían con rigor, evitando separar las ideas, contando las palabras para no dejar espacios en blanco, ahora muy usados, sin olvidar los verbos, porque no se trataba de rótulos, sino de oraciones que encajaran perfectamente con el contenido de la nota. Leer más de esta entrada

El candado de la Constitución

Cuanto he escrito sobre el párrafo transitorio ha empujado a muchos lectores al terreno gris de la especulación sobre mi posición sobre el tema de la reelección presidencial, irrelevante para el caso. Me refiero a la aberración que significa el párrafo de la Constitución, cuyo único propósito siempre fue el de evitar, dentro de la pugna de un partido, una tercera postulación del presidente Danilo Medina y dejarle abierto el camino a Leonel Fernández, que ya desempeñó tres veces el cargo, para otros dos mandatos constitucionales.

Lo insólito de este párrafo es que está concebido contra una sola persona y no creo que hayan muchas constituciones en el mundo que inhabiliten para el resto de sus días a un ciudadano que ha ejercido el poder democráticamente, que no ha ilegalizado a sus opositores, que no reprime las manifestaciones en su contra y que no llena las cárceles de presos políticos. Y esa es una realidad independientemente de que nos guste su estilo o se esté harto del prolongado ejercicio de su partido.

La aberración consiste además en que la Constitución, sin necesidad de transitoriedad textual alguna, veda la posibilidad de un tercer mandato. Leer más de esta entrada

Dos de mis héroes favoritos

Cuando escribí en Twitter que Walt Disney y Branch Rickey eran dos de mis héroes favoritos, alguien me llamó para preguntarme si no tenía otra cosa mejor que hacer. Lo compadecí. Disney con sus dibujos animados y su mundo de fantasía infantil hizo feliz a millones de niños en todo el mundo y sigue haciéndolo después de su muerte. Resulta difícil creer que puedan existir padres que no aspiren a hacer realidad el sueño de sus hijos de llevarlo a uno de sus parques.

Rickey fue el hombre que rompió la barrera racial en el béisbol de las Grandes Ligas, al contratar a Jackie Robinson, quien en 1946, a la edad de 26 años, fue subido al equipo de los Dodgers. Ese es un legado que la humanidad le debe. Rickey lo prefirió sobre Don Newcombe, lanzador de 19 años, por considerarlo demasiado joven para ser el pionero y por tanto indefenso ante los abusos que encontraría el primer jugador negro en las mayores. Robinson era una estrella en cuatro deportes y había tenido una temporada asombrosa en la liga de color. En una histórica reunión, Jackie le preguntó a Rickey si al firmarlo sólo quería un jugador “temeroso de devolver los golpes”. La respuesta fue “quiero a alguien con agallas para no pelear”. Leer más de esta entrada

Las caras nuevas de la política

Muchos nos preguntamos si se necesita un gobierno de sangre y cara “nueva”, como lo propuso el presidente Danilo Medina, y quién podría representarlo. La respuesta está en entender que las elecciones del 2020 constituyen el final de un ciclo y la oportunidad de emprender un nuevo camino hacia el porvenir. Las viejas ofertas electorales hundirían a la nación en un pasado muy cuestionado y nos cerrarían las vías a la transformación y al cambio. Sería un contrasentido inhabilitar de por vida al Presidente por la idea de que tres mandatos son dañinos, para impulsar la posibilidad del regreso de quien aspira a cinco.

El complejo proceso electoral pone al país ante el dilema de optar por un pasado beligerante o decidir por el futuro. Muchos en la oposición ven al candidato del PRM, Luis Abinader, como la figura capaz de abrir ese nuevo camino. Una visible mayoría en la esfera oficial cree que Gonzalo Castillo, es el hombre en capacidad de promover ese tránsito y evitarle al PLD un traumático choque interno que lo destruya y afecte la estabilidad misma del proceso. Leer más de esta entrada

Lectura sabatina

Si bien el concierto de Serguei Rachmaninov número 2 para piano y orquesta es el más conocido e interpretado por los grandes solistas, muchos críticos y seguidores del compositor sostienen que una de las piezas más difíciles del legado clásico romántico europeo es su No. 3, en re menor, opus 30, para el mismo instrumento.

Esta soberbia composición del célebre compositor y pianista ruso fallecido en 1943, fue completada en 1909 y estrenada ese mismo año en la ciudad de Nueva York, con notable éxito. Consta de tres movimientos, un primer allegro en re menor, un intermezzo- adagio en fa menor-re menor y un final “alla breve”, rápido y vigoroso, en re-menor re mayor, al que se entra sin pausa desde el segundo movimiento y en los que se vuelve a los temas de los dos primeros imprimiéndole al concierto una unidad temática impresionante. A pesar de su belleza este concierto no figura en los repertorios de los grandes pianistas debido a sus grandes exigencias técnicas. Sus biógrafos dicen incluso que el famoso pianista, Józef Hofmann, a quien le dedicó el concierto, nunca lo interpretó en público. Leer más de esta entrada

Las enseñanzas del “camarada Mao”

Años han transcurrido desde el desmembramiento del comunismo en la antigua Unión Soviética y el resto del Este europeo, así como del exitoso tránsito de China hacia el capitalismo, sin que los extraños seres del marxismo que aún permanecen fieles a la doctrina, entiendan las causas del fenómeno. Fue Mao el que anticipó el fracaso del sistema, si bien él mismo entró años después en contradicción con su propia prédica.

El líder de la revolución escribió: “Los comunistas son marxistas internacionalistas, pero nosotros no podemos adaptar el marxismo a la vida sino adaptándolo a las particularidades concretas de nuestro país, y bajo una forma nacional. Si los comunistas, que son una parte del gran pueblo chino, aplican el marxismo sin tener en cuenta las particularidades de la China, se llegará a un marxismo abstracto y vacío de todo contenido”.

Mao también escribió como perjudicial para el desarrollo del arte y de la ciencia la imposición por “medidas administrativas” de un estilo particular del arte o una de “escuela de pensamiento con exclusión de otra” Leer más de esta entrada