Cuando solo queda una rosa
23 octubre, 2021 Deja un comentario
Como ocurre a menudo con los individuos cuando el día a día consume la existencia y nos aparta de lo trascendente, los grandes asuntos se han ausentado de la prensa. Ya no parece haber interés en los temas de éxito y tragedia humana y las columnas de los diarios y los espacios de la radio y la televisión se dedican a reseñar casi con exclusividad el cotidiano acontecer político.
Los periodistas han perdido así capacidad para contar las buenas historias que hay siempre detrás de una carrera personal exitosa, en la vida de aquel que logró superar la adversidad a fuerza de voluntad y trabajo, de fe en sí mismo; la gran historia que brota de un llanto desesperado o del grito desgarrador proveniente del estómago hambriento de un niño abandonado. El color en la narración se ha perdido. No forma parte del relato.



