La moderación, la eterna ausente
28 noviembre, 2017 Deja un comentario
Si la rivalidad entre los principales partidos del país, en algunos incluso a nivel interno, continúa creciendo y no se modera el tono de los discursos, debemos prepararnos para una campaña ácida con fuertes enfrentamientos verbales cuando lleguemos al 2020. De ahí a la confrontación física habría apenas un pequeño trecho.
Los resultados serían previsibles, con inevitables impugnaciones al final del proceso, lo cual le restaría legitimidad al gobierno nacido de una larga y extenuante jornada caracterizada por pugnas y acusaciones personales y una pobre exposición de ideas y propuestas creativas.
A fin de evitar un indeseable desenlace, es urgente propiciar con suficiente antelación un compromiso que los obligue a partidos y candidatos dejar atrás esa tendencia tan pronunciada en el ámbito político de dirimirlo todo al través de una discusión de sordos.
En circunstancias más o menos normales, los procesos electorales alientan en la población expectativas de cambios. Leer más de esta entrada








