El poder de la lisonja (1 de 3)
20 septiembre, 2013 Deja un comentario
Una de las causas principales, sino la mayor, de nuestros males y del pobre desarrollo democrático nacional la constituye la peculiar concepción de poder que tenemos los dominicanos. Entre nosotros existe la convicción de que el ejercicio del poder político otorga privilegios especiales. Esa errada concepción se ha transferido de gobierno a gobierno al través de nuestra historia republicana. Y nos ha impedido crecer imponiendo viciosas prácticas oficiales semejantes en la práctica cotidiana más a una dictadura que a una democracia real.
En este mundo digital, la práctica democrática es una realidad virtual. El único tiempo real es el que impone el plazo para el cual son electos cada cuatro años los después felices y endiosados inquilinos del Palacio Nacional. La experiencia vivida a lo largo de los últimos cuarenta años es tan frustrante como aleccionadora. El problema consiste en nuestra incapacidad para aprender de nuestros tropiezos. Leer más de esta entrada








