Desarrollo del Carnaval Pedro Brand, desde otro ángulo.
3 marzo, 2013 Deja un comentario
Impresionante el apoyo que dio la población al Carnaval que organizó ayer la alcaldía de Pedro Brand a través del departamento de cultura.
Un mar humano se congregó alrededor de la tarima colocada en el calle marginal de la autopista Duarte (Fábrica de Avena) en el cruce del kilómetro 28.
Fue tal el gentío en el lugar, que Paramba, el cantante urbano que cerró el show artístico, al dirigirse al público los saludó diciendo: «Buenas Noche Miami». Todo por lo asombrado que quedó por la multitud presente, tal cual si se sintiera en un espectáculo hecho en la ciudad de Miami, Estados Unidos.
¿Y donde se encontraban las demás personalidades distinguidas de Pedro Brand que no fueron protagonistas del desfile del carnaval?.
En que otro lugar estarían la Diputada (PLD), doctora Gertrudis Ramírez Cabral; el representante del gobernador de la provincia Santo Domingo en Pedro Brand, el intendente Alcides Peña S.; el administrador del Hospital Rodolfo de la Cruz Lora, licenciado Jhonny Polanco, los Concejales del Honorable ayuntamiento, entre otros.
Qué habrá impedido que participaran de este evento cultural del pueblo. No creemos que el asunto político-partidista tenga mucho que ver con su ausencia.
Al parecer cada quien tiene su escenario predilecto donde realizar su pasarela.
Cuál seria el genio que se le ocurrió que las comparsas hicieran su presentación ante el jurado encima de la tarima ( muy pequeña por cierto), cuando ese lugar bien se sabe no se presta para que los grupos hagan con holgura su demostración escénica en este tipo de evento, que se requiere de suficiente espacio.
Imagínese usted un grupo como la comparsa Los Chambelanes de Venecia, de unos 20 jóvenes, tratando de hacer su mejor trabajo en un lugar como el de referencia. Durante su participación estos parecían sardinas enlatadas, con las manos maniatadas por no poder desarrollar a plenitud su propuesta artística.
Reprochable la actitud de una de las jóvenes encargada de ubicar las comparsas con su identificación. Nos cuenta una de sus compañeras en el protocolo, que la susodicha lanzó de malas manera las cartulinas que indicaban el nombre y el lugar donde debía estar ubicado cada grupo, por lo que a la llegada de estos al lugar, se encontraban que no tenían a quien acudir para que les orientaran sobre que hacer. Los responsables de las comparsas se encontraban desorientados; estaban como chichigua en banda y perdidos en lo claro.
No se supo que molestó tanto a la joven que procedió de esa manera. A lo mejor estaba hastiada por el tedioso y estresante trabajo que resultó el montaje durante tantos días de la actividad.


