Cuando de intolerancia se trata

MIGUEL GUERREROEs cierto que la prensa ha sido víctima de la intolerancia de quienes no creen en ella o la ven como un obstáculo a sus ambiciones desmedidas. Pero no es menos cierto que muchos ciudadanos, en la política, la farándula, el deporte y el gobierno, son con la misma frecuencia víctimas de los prejuicios y la incompetencia de quienes han encontrado en el ejercicio del periodismo un medio para exhibir sus mediocridades intelectuales. A menos que esté preparada para aceptar los más severos juicios sobre su papel, la prensa nacional, y en particular los periodistas, no estaremos en condiciones de contribuir eficazmente a la creación de un clima libre y sin prejuicios para el debate de las ideas, lo cual es fundamental para la democracia.

Los ejemplos diarios de intolerancia periodística son tantos como los que la prensa critica. Algunos amigos me cuestionan las razones por las que suelo con esporádica frecuencia reproducir o hacerme eco de las críticas, muchas veces agrias y subidas de tono, que recibo en mi dirección electrónica de lectores enojados por el contenido de uno que otro comentario en esta columna diaria. Lo hago porque pienso que la queja de ese lector puede ser el sentimiento de muchos otros y que si mi intención es propiciar un debate de las ideas, como una contribución al fortalecimiento de la democracia dominicana, actuaría deshonestamente frente a mis críticos que no tienen la posibilidad o el privilegio de dar a conocer sus posiciones en un medio importante. Leer más de esta entrada

Si me fuera de vacaciones

MIGUEL GUERREROAlguien me preguntó si seguiría escribiendo esta columna en caso de irme de vacaciones. La respuesta no la tengo, pero despertó en mí inquietudes que tienen que ver con la razón misma por la que se escribe. Con los años he comprendido que en un país donde la prensa se desenvuelve con tanto miedo y limitaciones, por la falta de institucionalidad y los compromisos con los poderes fácticos, la utilidad de una columna diaria de opinión se compara con la del correo y el Inespre, con lo que no haría falta mencionar otras momias inofensivas pero costosas de la burocracia estatal como el Idecoop, la ODC, la Dirección de Caza y Pesca y el Consejo Estatal del Azúcar, que ya ni caña produce, entre muchas otras.

A la larga lista cuesta ahora, por necesidad, agregar las incontables superintendencias, que van desde la salud, donde no se cura nada, a la de energía, donde existe de todo menos eso, y, por supuesto, a las comisiones que periódicamente se designan, en el ámbito público como en el privado, que dan buenos titulares y que no resuelven absolutamente nada, como fue el caso de aquella en el 2010 a la que se le asignó revisar ese adefesio monumental de una hoja llamada “receta única” y que dejó pasar meses sin responder su encargo, y por la que esperaron cientos de miles de pacientes de la inseguridad social. Leer más de esta entrada

Aquellos lejanos días

MIGUEL GUERREROEl período de oscurantismo y represión que caracterizó la Era de Trujillo no terminó la noche de su asesinato, el 30 de mayo de 1961, ni el 19 de noviembre siguiente cuando el último de sus familiares y allegados fue expulsado del país. Concluyó en realidad formalmente la mañana del 1 de enero de 1962, cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer juramentó al Consejo de Estado de siete miembros encabezado por él, en el Palacio Nacional.

Las sanciones impuestas por la OEA fueron levantadas tres días después y el país pudo restablecer vínculos diplomáticos y comerciales con el resto del hemisferio. Pero la paz duró muy poco. El martes 16 de enero, después de varios días de protestas contra Balaguer y el general Rodríguez Echavarría, secretario de las Fuerzas Armadas, una multitud se congregó en el Parque Independencia ante un local de Unión Cívica Nacional para exigir la renuncia de ambos. Las fuerzas blindadas enviadas para mantener el orden abrieron esa tarde fuego contra la muchedumbre dejando un saldo de cinco muertos y una veintena de heridos. Las protestas se extendieron por toda la ciudad con un balance adicional de víctimas y daños materiales. Leer más de esta entrada

La moderación en el debate

MIGUEL GUERREROEl problema real del país no se relaciona tan sólo con la economía. Se refiere más bien a la actitud a asumir como nación ante los retos del porvenir y los conflictos futuros. La obligación consiste en evitar a toda costa que las posiciones extremas secuestren el debate de los temas trascendentales. La manera irresponsable con que esos asuntos se ventilan a nivel de algunos medios de comunicación electrónicos conduce a un laberinto del que resultaría muy difícil salir, si el país se deja arrastrar sin oponer resistencia alguna.

En los períodos difíciles, los ánimos suelen exacerbarse. Las pasiones anulan toda posibilidad de análisis objetivo sobre la realidad existente.

El peligro es obvio. En situaciones tales las posiciones radicales se imponen y la moderación no encuentra espacio para expresarse. Leer más de esta entrada

Los héroes anónimos

MIGUEL GUERREROLos héroes de este país no son los responsables de hacer las leyes que ellos mismos violan después, ni los que se creen iluminados y custodios de un gran ideal de redención y mucho menos los que se imaginan depositarios de la herencia libertaria de los fundadores de la república. Los verdaderos héroes nacionales son aquellos hombres y mujeres que, sin necesidad de hacerlo, dedican gran parte de su tiempo y comprometen su patrimonio en obras sociales en beneficio de los olvidados y desamparados de una sociedad que, como la nuestra, dista de ser justa por las grandes iniquidades que la caracterizan.

Héroes son aquellos que dejan a un lado las comodidades alcanzadas tras una larga vida de trabajo y éxito, para entregarse a los demás, sin más recompensa que el respeto y la admiración que su voluntariado genera. Los muchos ciudadanos que han puesto sus buenas famas y patrimonios al servicio de las bellas artes y la música clásica, impulsados sólo por la convicción de que el desarrollo cultural es uno de los caminos más seguros a la liberación del alma nacional, porque un pueblo sin educación está condenado al fracaso y a la pobreza material y espiritual. Leer más de esta entrada

El rol de la empresa privada (2 de 2)

MIGUEL GUERREROUn costoso error de concepción estriba en considerar la libre empresa sólo como el derecho a hacer negocios y no como todo un conjunto estructural para estimular el desarrollo de la libre iniciativa individual y garantizar el derecho de los consumidores.

La especulación le hace un daño enorme a la libre empresa. Principalmente, porque se ha intentado, y se sigue inexplicablemente asociándola al sistema mismo, como algo natural y congénito a él, y porque, además, se han querido desacreditar las débiles campañas contra esa aberración pretendiéndola señalar como ataques al sistema mismo y no como una acción legítima de defensa social contra los especuladores.

Para muchos empresarios, desafortunadamente, el régimen funciona en la medida en que se muestra tolerante contra el abuso y el afán desmedido de lucro. Y, naturalmente, deja de funcionar o no existe desde el momento mismo en que se ponen en movimiento normas o mecanismos para proteger a la comunidad de acciones vandálicas contrarias a la ley y a la más elemental ética comercial o profesional. Leer más de esta entrada

El rol de la empresa privada (1 de 2)

MIGUEL GUERREROUna de las grandes discusiones aún pendientes en el país se refiere al papel de la iniciativa privada en el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Lo cierto es que este debate ni siquiera ha comenzado. Y su importancia estriba en un hecho incuestionable. Todo el esfuerzo alrededor de este rol trascendental se ha limitado a los derechos empresariales, los que no siempre comporta un mejoramiento del clima democrático.

Como en casi toda la América Latina, en nuestro país las fallas del sistema de libre empresa no se derivan exclusivamente de la injerencia estatal, por mucho que ésta haya entorpecido en el transcurso de los años su desarrollo y crecimiento. Los defectos de nuestro muy peculiar régimen de libre mercado se deben también, y en gran medida, al propio sector privado. Responden a los predominios de grupos, a los oligopolios y castas empresariales que han explotado hasta la saciedad el paternalismo estatal, invocando para su provecho la intervención del gobierno en la economía, a sabiendas de que muchas veces los privilegios trabajan en contra del propio sistema y de las oportunidades de los demás. Leer más de esta entrada

La sociedad civil

MIGUEL GUERREROLa sociedad civil, la que genuinamente integran los grupos organizados independientes de los partidos políticos, está en el deber de asumir el control del debate de los grandes temas nacionales, para evitar su festinación y que el país acabe, como parece a punto de hacerlo, en las garras de ciertos clanes partidistas, más pendientes de sus propios asuntos que los de la República.

Sólo esa reorientación de la agenda nacional pondrá al país en la senda de una discusión amplia de sus problemas fundamentales, a fin de colocar en el orden correcto aquellos que han quedado rezagados en la arena movediza del partidismo político, de donde parece imposible extraer verdaderas y perdurables soluciones. El camino por el que nos han conducido termina en un desfiladero, repleto de atajos que no llevan a ninguna parte. Leer más de esta entrada