El legado democrático
23 octubre, 2024 Deja un comentario
Un régimen de libertades civiles plenas no es, ni podrá ser, el legado de un partido y mucho menos el de un líder. La democracia, con todas sus ventajas colaterales, no se pone en vigencia mediante un decreto presidencial o con la simple aprobación de una ley por el Congreso. Es el fruto de la experiencia de una nación y el resultado de un proceso en el que intervienen, en distintas épocas, diferentes hombres, mujeres, partidos y grupos sociales. Cada uno de ellos juega de acuerdo con su capacidad y condicionado por las circunstancias políticas, económicas y sociales del momento.
Con demasiada frecuencia los partidos que ejercen el poder se atribuyen la paternidad de la democracia en que vivimos. Además de constituir una sobrestimación de su rol en el proceso político nacional del último medio siglo, la pretensión denota una perspectiva estrecha de las causas que han impulsado los acontecimientos dominicanos, si no fuera por el hecho, por muchos conocido, de que la modestia no ha sido nunca virtud de quienes han tomado parte en dichos sucesos o dirigido a los partidos.


