La explotación minera (2 de 2)

MIGUEL GUERREROEn varias oportunidades me he referido en esta columna y en la red al sabio consejo dado por el presidente de Ecuador, Rafael Correa, en ocasión de su visita al país, cuando al referirse a la cuestionada actividad minera local, dijo enfáticamente: “No le digan no a la minería”. Confieso que el señor Correa no es de mi total agrado pero su argumentación tiene un innegable valor porque en su gobierno la explotación racional de los recursos del subsuelo, especialmente el petróleo, es de la más alta prioridad.

La apasionada inclinación a rechazar la realidad de la actividad minera, a base de lugares comunes y descalificaciones que suponen una falta descomunal de conocimiento, puede congelar nuestro proceso de crecimiento y reducir nuestras posibilidades económicas a renglones sin ningún peso en el comercio internacional. Leer más de esta entrada

La explotación minera (1 de 2)

MIGUEL GUERREROPara responder a un entusiasta lector escribí hace un tiempo en Twitter que estoy de acuerdo con la explotación minera porque el país debe aprovechar sus recursos naturales, si bien sujeta a estricta vigilancia del medio ambiente y en condiciones contractuales ventajosas. Las reacciones en mi contra fueron devastadoras, con epítetos que no conocía, deseándome algunos la peor de la suerte que la vida le puede depararle a un ser humano.

Como el ejercicio independiente del periodismo me ha curado de todas esas cosas, no le presté mucha atención, a excepción del comentario de una joven de Santiago, según supe de formidable formación profesional en el campo de la ingeniería ambiental, cuyo nombre omito, quien me escribió diciendo que había sabido que las mineras habían comprado mi conciencia. Leer más de esta entrada

Un derecho irrenunciable

MIGUEL GUERREROEl secretario general de la OEA, Luis Almagro, hará hoy la presentación del informe preparado por la comisión especial que estuvo aquí en torno al conflicto haitiano. Su contenido determinará, sin duda, el curso presente y futuro de las relaciones bilaterales y probablemente la calidez de nuestros nexos con el organismo hemisférico.

El gobierno haitiano ha mantenido una actitud muy hostil hacia la República Dominicana y esto no ayuda a sus nacionales, miles de los cuales serán regresados a su país si no llenan los requerimientos del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación de ilegalidad. Leer más de esta entrada

La libre concurrencia

MIGUEL GUERREROEl gigantismo estatal, que en la administración anterior alcanzó su máxima expresión, estrangula el modelo de libre empresa en beneficio de pequeñas y privilegiadas elites que obstaculizan el desarrollo nacional. Estos grupos tuvieron mucho éxito en propiciar alianzas con la burocracia gubernamental, pero a menos que las oportunidades no sean las mismas para todos los agentes que intervienen en la vida económica de la nación, sólo podríamos ufanarnos de la existencia de un capitalismo de Estado. Un régimen híbrido que le ha dejado al país un penoso legado de corrupción e ineficiencia, con un altísimo costo moral, social y económico. Leer más de esta entrada

¿Cuál bandera?¡no me j…!

MIGUEL GUERREROSi mañana fuera necesario convocar a una gran manifestación patriótica para honrar la bandera nacional, como un gesto de desagravio a las malas opiniones que la sentencia 168-13 del tribunal Constitucional le ha generado al país en el exterior, yo me preguntaría: ¿Cuál bandera? ¿La del azul ultramar que es el color dado por los fundadores de la República o la del “blue navy” que ondea justamente al lado de la primera con igual señorío en los edificios públicos? ¿O tal vez a aquella de un azul que no es el ultramar ni se asemeja tampoco al otro?

¿Cuál bandera? ¿La que se iza  sucia y en mal estado, raída por todas partes, en insólito irrespeto a la insignia nacional, en franca violación a la ley que regula su uso y que al parecer se desconoce o poco importa? ¿La que se vende en cualquier puesto sin tomar en cuenta el tamaño de su cruz blanca y sus cuadrantes en proporción a su tamaño? ¡No me jodan! Leer más de esta entrada

Nostalgia de un corresponsal

MIGUEL GUERREROAl reflexionar sobre la inmigración ilegal haitiana, recuerdo que a comienzos de 1973 me tocó cubrir para elCaribe y la agencia internacional de noticias para los que trabajaba, la inauguración de la hidroeléctrica de Peligre, en el mismo corazón de Haití.

De las calles de Puerto Príncipe fueron retirados los Ton Ton Macoutes, para borrar el aspecto de cárcel abierta que en vida de Papa Doc, el padre del entonces presidente Jean Claude Duvalier, ofrecía la capital del vecino estado. Pero el largo recorrido por una estrecha y sinuosa carretera hasta Peligre estaba lleno de esos agentes represivos. Se les veían ataviados con sus chillones uniformes y pañuelos rojos ceñidos al cuello. Muchos de ellos llevaban viejos revólveres o largos machetes al cinto. Leer más de esta entrada

Un sabio y oportuno acuerdo

MIGUEL GUERREROLa cúpula empresarial y el Gobierno acordaron contratar varias firmas internacionales de relaciones públicas y de “lobby” para enfrentar la ofensiva contra el Plan de Regularización de Extranjeros en situación de ilegalidad. La idea, según los voceros empresariales, es aprovechar también la ocasión para promover una “marca país” y atraer nuevas inversiones para acelerar el crecimiento de la economía.

La iniciativa me parece muy oportuna y merece ser apoyada. El hecho de que el costo de este esfuerzo de promoción sea compartido por las partes, según se ha informado, denota, sin lugar a dudas, un compromiso por ambas partes en la defensa del buen nombre de la República Dominicana en el exterior. Leer más de esta entrada

La libre empresa (2 de 2)

MIGUEL GUERREROUn costoso error de concepción estriba en considerar la libre empresa sólo como el derecho a hacer negocios y no como todo un conjunto estructural para estimular el desarrollo de la libre iniciativa individual y garantizar el derecho de los consumidores.

La especulación le hace un daño enorme a la libre empresa. Principalmente, porque se ha intentado, y se sigue inexplicablemente asociándola al sistema mismo, como algo natural y congénito a él, y porque, además, se han querido desacreditar las débiles campañas contra esa aberración pretendiéndola señalar como ataques al sistema mismo y no como una acción legítima de defensa social contra los especuladores. Leer más de esta entrada