La Iglesia, el Estado y la economía (II de IV)

MIGUEL GUERREROAl analizar el papel del Estado en la economía, Juan XXIII escribió que uno de sus deberes ineludibles es intervenir a tiempo a fin de contribuir a producir bienes materiales en abundancia. Además, constituye una obligación del Estado “vigilar que los contratos de trabajo se regulen con justicia y equidad” y que en los ambientes laborales “no sufra mengua ni el cuerpo ni el espíritu, la dignidad de las personas humanas”. El rechazo de la acumulación de riquezas por particulares planteada en infinidad de documentos oficiales de la Iglesia, se aplica igualmente al Estado o al Gobierno.

La norma de fijación del ámbito de esa intervención gubernamental es el principio de la subsidiariedad, que ya había enunciado Pío XI en Cuadragesimo Anno y que ha servido de guía a los papas sucesivos. En esencia, este principio de subsidiariedad reconoce únicamente el derecho del Gobierno a hacerse cargo de iniciativas necesarias para proteger la justicia, en todos los órdenes que excedan en todo caso la capacidad de los individuos o grupos privados. Leer más de esta entrada

Un canciller con voluntad política…acciones concretas y tangibles.

JONATHAN GOMEZ RODRIGUEZPor Jonathan Gómez Rodríguez

¿Qué es la voluntad política? Es la intención de realizar algo en el ámbito de la política; si no hay voluntad política; la formula es el pueblo que la puede producir a través de estrategias pacíficas; los más afectados o interesados, a través de estrategias creadoras o inspiradoras como la hicieron Juan Bosch y Balaguer con sus obras que hoy nos sirven como precedente, podemos citar Judas el Calumniado, De Cristóbal Colón a Fidel Castro, La Palabra Encadenada y Los Carpinteros… otro escritor internacional lo es Mario Vargas Llosa con su obra La Fiesta del Chivo.

En todos los lobbys, cocteles, peñas y actividades diplomáticas era tema de conversación ¿Quién va hacer el jefe de la diplomacia dominicana? ¿A quién va a poner el Presidente Danilo Medina como su canciller?, existiendo una incertidumbre en todo el cuerpo diplomático y consular, así como en personas ligadas a esta área; se llegaron a barajar nombre como Gustavo Montalvo, Gedeón Santo, el ex vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, allegados a Temístocles Montas, entre otros. Sorpresa: un arquitecto. Leer más de esta entrada

La Iglesia, el Estado y la economía (I de IV)

MIGUEL GUERREROLa última encíclica de Benedicto XVI, “Caritas un Veritate”, revivió un debate surgido en la Iglesia Católica desde los tiempos de León XIII: el papel que ella le reconoce u otorga al Estado en la economía. Juan XXIII dijo que la historia y la experiencia demuestran que “en los regímenes políticos que no reconocen a los particulares la propiedad, incluida la de los bienes de producción, se viola o suprime totalmente el ejercicio de la libertad humana en las cosas fundamentales”.

Sin embargo, este respaldo a la propiedad, fundamentado ya en Rerum Novarum (1891), no admite por la Iglesia el derecho a una acumulación ilimitada de riqueza. De hecho la ética moral de la doctrina social de la Iglesia trata de situar endoso en un punto intermedio entre el individualismo extremo, manifestado en la teoría de mercado libre, y los enfoques estatistas o colectivistas, expresados en los modelos de sociedad comunista. Leer más de esta entrada

El mito de una revolución

MIGUEL GUERREROLa complicidad de los gobiernos con la tiranía castrista y su injustificable indiferencia ante las violaciones de los derechos humanos en Cuba, es tan espantosa que año tras año se intenta justificarla con el eterno pedido de supresión del selectivo embargo comercial estadounidense, como si los problemas generados por la revolución residieran en ese hecho u obedecieran a factores externos. Es decir, la presunta permanente conspiración del imperialismo y la burguesía, que aún califican de “gusanería”, en una retórica digna de la edad de piedra.

Cuando escucho a la izquierda abogar por la eliminación del embargo a Cuba, que no incluye alimentos ni medicinas, me vienen a la memoria los gritos de la multitud en las calles de nuestras ciudades pidiendo el mantenimiento de las sanciones impuestas al régimen de Trujillo por la OEA. Leer más de esta entrada

La vulgaridad en los medios

MIGUEL GUERRERONo me cansaré de repetir la fascinación que me produce el que algunos propietarios de medios electrónicos pretendan ignorar que son moralmente responsables de cuanto se diga o haga en sus estaciones de radio o televisión. Que las ofensas y alegres insinuaciones lanzadas sobre honras o tranquilidades hogareñas tienen su precio. Que si bien la popularidad que esa obscena práctica genera produce por un tiempo mucho dinero, en algún momento se transforma en descrédito y rechazo.

En definitiva, que nadie es tan tonto para creer que esas cosas suceden sin el consentimiento o visto bueno de sus dueños o empleadores. Lo peor de todo este fenómeno es que las permanentes competencias de vulgaridad que por algunos medios se escuchan y ven, están creando modelos y pautas en el oficio periodístico. Muchos jóvenes talentosos y otros que no lo son, han visto en ello una vía fácil de alcanzar metas, desdeñando el buen decir y la ecuanimidad que tanta falta le hacen a una sociedad dominada por el afán desmedido de lucro y fama. Además, el que esas atrocidades se originen en horas inapropiadas es algo intolerable, por el daño irreparable que supone. Leer más de esta entrada

Las memorias de Manolín Báez

MIGUEL GUERREROEl género autobiográfico es probablemente el de menos presencia en la literatura dominicana. Muchas personalidades, incluso expresidentes, se resisten a escribir sobre sus vidas por temor a no herir sensibilidades o sentirse objeto de una controversia. Por eso, cada salida de un libro que cuenta la vida de un personaje importante es bien recibido por el público y reviste una importancia especial.

Víctor Manuel Báez, mejor conocido como Manolín entre amigos, familiares y políticos, decidió contar su vida; una vida llena de experiencias aleccionadoras y de anécdotas, cuya lectura resulta fascinante. Usualmente, las memorias se editan o salen a la luz pública en la fase final de la existencia o una vez llegada la etapa del retiro. En Manolín no ocurrió ni una ni la otra, porque a pesar de su larga trayectoria en la vida pública, es un hombre lleno de una vitalidad que aparece en cada una de las breves historias que relata, por cierto con mucha gracia. Leer más de esta entrada

¡Muera la minería!

MIGUEL GUERREROEn una reciente entrevista radial un profesor universitario casi gritó: ¡Muera la minería! La expresión me golpeó con la fuerza de un huracán y me pregunté qué pasaría si el creciente fundamentalismo ambiental se impusiera en todo el mundo y los gobiernos decidieran acabar con la explotación de los recursos naturales para enfrentar los efectos del deterioro del medio ambiente y el calentamiento global del planeta. No es difícil imaginarlo. Sin petróleo, gas natural, zinc, oro, plata, aluminio, cobre, ferroníquel, mercurio y los demás minerales, al cabo de muy poco tiempo, tendríamos que cerrar los puertos y aeropuertos, porque no habrían barcos ni aviones; las industrias, los hospitales, los restaurantes y la construcción de edificios, escuelas y carreteras, ya no serían posibles. Leer más de esta entrada

El compromiso que necesitamos

MIGUEL GUERREROEn la tradición política dominicana, nada que haga el gobierno encuentra apoyo en la oposición. Esa característica peculiar de nuestro accionar político se da incluso en los temas en que teóricamente hay coincidencia de pareceres, impidiéndonos avanzar en la búsqueda de solución a los problemas que arrastramos desde el nacimiento mismo de la República.

Se ha escuchado decir a todo aquél que hace vida política partidaria que la educación es la clave del futuro, la magia liberadora de la esclavitud proveniente de la ignorancia y el analfabetismo. Lo mismo ha ocurrido con la salud pública, el medio ambiente, el transporte, los servicios públicos y cuantas cosas influyen en la vida diaria de la gente que habita este país. Leer más de esta entrada