Los medios de comunicación

MIGUEL GUERREROLa prensa nacional ha experimentado en los últimos años los cambios más grandes y profundos ocurridos desde el resurgimiento de la libertad de expresión, a raíz de la caída del trujillismo en 1961. Las transformaciones más significativas se relacionan con el traspaso de la propiedad de la mayoría de los medios importantes a grupos económicos y los cambios radicales de formato y diseño, producto de la adquisición por muchos de ellos de modernas tecnologías. La aplicación de novedosos métodos “mercadológicos”, resultantes de la transferencia de propiedad, dieron lugar a la aparición de periódicos diarios gratuitos, fenómeno que precipitó la desaparición de varios medios, redujo la circulación de otros y provocó bruscos movimientos en las preferencias del público. Leer más de esta entrada

La trampa que nos encierra

MIGUEL GUERREROLos ciudadanos de este país han sido políticamente educados para ver como malo todo lo que hace un gobierno y bueno cuanto propone la oposición o absolutamente a la inversa, dependiendo del lugar en donde uno se encuentre. Esa es una trampa y salir de ella nos puede ayudar a curar las heridas sembradas en la conciencia nacional por años de rivalidades partidarias, cada vez más difíciles de sanear.

Por décadas he escuchado y leído sobre el concepto de las prioridades del liderazgo político. Todos han señalado la educación, la salud y más recientemente la seguridad ciudadana y la preservación del medio ambiente, entre otras, como las principales, sobre las que es necesario actuar y hacerlo rápido. Leer más de esta entrada

El mito del patrimonio público

MIGUEL GUERREROHablar de enajenación del patrimonio público en el caso de la privatización de empresas públicas pudiera ser un bonito lema político y frecuentemente aflora en los medios. Pero definitivamente esa clase de retórica carece ya de lugar en el ámbito de la moderna economía e incluso en la discusión de los temas fundamentales en las relaciones entre los estados.

Francois Mitterrand, a pesar de su muy “avanzado” y radical proyecto común con el partido comunista francés en los tiempos en que era candidato presidencial, fue después quien impulsó el traspaso de ciertas empresas y actividades públicas a la esfera privada, con excelentes resultados para los franceses. Leer más de esta entrada

Cuando la moderación se impone

MIGUEL GUERREROEl problema real del país no se relaciona tan sólo con la economía. Se refiere más bien a la actitud a asumir como nación ante los retos del porvenir y los conflictos futuros. La obligación consiste en evitar a toda costa que las posiciones extremas secuestren el debate de los temas trascendentales. La manera irresponsable con que esos asuntos se ventilan a nivel de algunos medios de comunicación electrónicos conduce a un laberinto del que resultaría muy difícil salir, si el país se deja arrastrar sin oponer resistencia alguna.

En los períodos difíciles, los ánimos suelen exacerbarse. Las pasiones anulan toda posibilidad de análisis objetivo sobre la realidad existente. Leer más de esta entrada

El espantoso transporte público

MIGUEL GUERREROCon la entrada de cien nuevos autobuses al parque vehicular de la OMSA, se espera que mejore el transporte público, uno de los grandes problemas del país. Por la forma tradicional en que se ha manejado, con el tiempo el servicio se ha convertido en una calamidad cotidiana para la mayoría de los ciudadanos, incluso para quienes no lo usan.

La forma en que conducen los señores del concho —uno de los últimos reductos del surrealismo criollo— y los de las llamadas “voladoras”, que parecen extraídas de las páginas de una horripilante novela de terror, constituyen un verdadero peligro público.

No hay autoridad para esa gente. Las luces de los semáforos sólo cuentan aparentemente para los conductores privados. Los de automóviles y autobuses públicos, pequeños, medianos y grandes, cruzan a enormes velocidades las señales de paro ante la indiferencia de los agentes de la AMET, tan celosos, sin embargo, al uso de los teléfonos celulares en los vehículos privados. Leer más de esta entrada

Un debate sobre la OISOE

MIGUEL GUERREROEl suicidio de un arquitecto contratista de obras públicas ha originado un tardío pero interesante debate sobre uno de los departamentos más activos de la estructura burocrática del gobierno: la Oficina de Ingenieros Supervisora de Obras del Estado (OISOE), creada mediante decreto en una de las administraciones del presidente Joaquín Balaguer y ampliada sus funciones en la gestión de Hipólito Mejía.

Durante los tres gobiernos de presidente del PLD, Leonel Fernández, este departamento fue el centro de corrupción más grande conocido en la esfera pública. Por el caso, sigue pendiente una decisión de la Suprema Corte sobre un voluminoso expediente acusatorio contra un senador y algunos de sus socios, que de ir a juicio pondría al expresidente en una situación muy delicada, lo cual no parece posible dado el control que éste tiene sobre el aparato judicial. Leer más de esta entrada

El “delito” de blasfemia

MIGUEL GUERREROEn el 2010, 57 países islámicos intentaron imponerle a Naciones Unidas una resolución que convertiría en un delito de difamación o blasfemia toda referencia o actitud que se considere ofensiva al Islam o a Mahoma, iniciativa que el entonces presidente Leonel Fernández apoyó públicamente valiéndose de eufemismos. Con ello se pretendía validar las sentencias condenatorias impuestas en muchos países musulmanes contra ciudadanos acusados de difamar la religión, como era el caso de la cristiana paquistaní, Asia Bibi, condenada a muerte por ofender al profeta.

Aquél año, en Irán, una mujer fue condenada a morir flagelada por adulterio, considerado un delito por el Islam, a pesar del repudio internacional y los reclamos de clemencia que los líderes de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y el Papa habían elevado al gobierno de Teherán. Leer más de esta entrada

Los estandartes del buen periodismo

MIGUEL GUERREROEl periodismo no es el mejor oficio del mundo, como tampoco en algunos casos el peor pagado. Muchos periodistas, algunos muy talentosos otros mediocres, viven muy bien y han hecho grandes negocios en este país. La mayoría, de entre el resto, se dedicaría a otras tareas si tuviera oportunidad de hacerlo. Pero hay entre estos últimos una considerable cantidad que renunciaría a cualquier riqueza con tal de seguir tercamente en la oscuridad de un viejo escritorio en la redacción, donde muchos consumen su existencia e inteligencia, en la vana ilusión de que construyen el futuro. Son estos los que han hecho vida en las redacciones y aman apasionadamente lo que hacen. Es este raro espécimen humano el que ha preservado los valores de la práctica del periodismo y el que lucha diariamente, a veces con enormes riesgos personales, para preservar los niveles de dignidad que el ejercicio de la profesión tanto necesita ante el descrédito a que lo ha llevado la vulgaridad y la injerencia del partidismo político. Leer más de esta entrada