La Iglesia y el capitalismo (2 de 2)

MIGUEL GUERREROEn su libro “La doctrina social de la Iglesia”, C. Van Gestel (1961) destaca que la reprobación del capitalismo por el Vaticano se resume en dos aspectos fundamentales: un poder ilimitado sobre la propiedad sin subordinación al bien común y la negación o desconocimiento resultante de la dignidad humana de los trabajadores por parte del jefe o dueño de la propiedad o del capital.

El tema había sido abordado por los cardenales franceses en una carta de septiembre de 1949, en la que expresan la necesidad de que se sepa que “hay en la noción misma del capitalismo, es decir, en el valor absoluto que confiere a la propiedad sin referencia al bien común y a la dignidad del trabajo, un materialismo
inadmisible dentro de la enseñanza cristiana”. Leer más de esta entrada

La iglesia y el capitalismo (1 de 2)

MIGUEL GUERREROEn esencia, la Iglesia Católica ha aceptado siempre los principios fundamentales del capitalismo, que abarcan el derecho de propiedad de los medios de producción, la separación del trabajo y el capital, el salario, la libre competencia y las libertades civiles. Sin embargo, a partir de la revolución industrial ciertas manifestaciones del capitalismo han sido condenadas formal y oficialmente por la Iglesia, como lo demuestran infinidad de documentos y testimonios pontificios.

En su mensaje de Navidad de 1942, Pío XII dice que la Iglesia “no puede ignorar ni dejar ver que el obrero, en su esfuerzo por mejorar su condición, se encuentra un sistema social que, lejos de estar conforme con la naturaleza, se opone al orden establecido por Dios y al fin que Él ha dado a los bienes de la tierra”. La idea fue ampliada por el mismo Pontífice en un discurso en septiembre de 1944, en el que plantea con franqueza las diferencias entre ciertas expresiones del capitalismo y la Doctrina Social de la Iglesia, nacida con la Encíclica Reum Novarum, de León XIII en 1891. Leer más de esta entrada

La campaña electoral

MIGUEL GUERREROLa dirigencia política debe hacer un esfuerzo para que la campaña electoral culmine sin mayores incidentes, en aras de la tranquilidad y el sosiego de la nación y del alto interés de preservar la confianza de los dominicanos en sus instituciones políticas y en quienes las dirigen y anhelan dirigirlas. Para hacer posible esa gran aspiración, se requiere sobre todo mantener bajo el tono de las discusiones y el respeto debido al adversario.

Un discurso estridente a alto nivel tendría inevitablemente eco en los demás peldaños de la escalera, lo que calentaría los ánimos y alimentaría la tendencia muy tropical de resolverlo todo por la vía directa. Experiencias de elecciones pasadas deberían servir para que el ruido, la ofensa y las alusiones personales no contaminen el proceso.

El buen éxito de esta campaña es de inmenso e idéntico valor para el gobierno y la oposición. Si el clima se oscurece como resultado de una campaña feroz, preñada de menciones desconsideradas con énfasis en el aspecto personal o invade la esfera de la vida familiar, lo que vendría después sería fácil de imaginar. Leer más de esta entrada

Una cosa llamada revolución (2 de 2)

MIGUEL GUERREROLa historia del marxismo la ha escrito gente que proclamaba la reducción de la semana laboral aquí y en otros países regidos por sistemas democráticos, mientras respaldaban con entusiasmo su ampliación en Polonia y otras naciones del desaparecido bloque soviético. Seudos intelectuales que abogaban por la libertad de creación y la condenaban abiertamente en Cuba. Que protestaban por la falta de respaldo oficial a la labor artística y cultural en Santo Domingo, mientras aceptaban la persecución gubernamental contra poetas, artistas y escritores en La Habana, por haberse atrevido a disentir estos últimos de la corriente oficial, al través de un poema, una pintura o una novela.

Es difícil entender todavía hoy, décadas después de la caída del Muro de Berlín, la facilidad con que esa gente censura a quienes defienden el derecho de Israel a existir como nación. Leer más de esta entrada

Una cosa llamada revolución (1 de 2)

MIGUEL GUERRERODesde el triunfo de la llamada revolución cubana, la enorme ventaja de la izquierda dominicana, fenómeno observable también en el resto de Latinoamérica, ha sido el temor de sus adversarios ideológicos a calzar la etiqueta de reaccionario o derechista. Así, las personas con capacidad para entrar al debate han abandonado el ruedo mucho antes de que soltaran al toro.

He usado deliberadamente la frase “la llamada Revolución cubana”, porque la experiencia de este más de medio siglo de tiranía castrista encaja perfectamente con la definición que una vez hizo Carlos Fuentes cuando le preguntaron qué creía de la revolución mexicana, a lo que respondió diciendo que los mexicanos simplemente necesitaban otra.

Debido a ese miedo al debate, la confrontación en el campo de las ideas se redujo por años, y aún lo vemos entre nosotros, a una especie de soliloquio, en el que sólo se escuchaba y escucha una voz. Leer más de esta entrada

Una pregunta sin respuesta

MIGUEL GUERREROAdmito mi carencia de respuesta para algunas de las más importantes preguntas que muchas veces me formulo. Por ejemplo, ¿por qué escribo una columna diaria desde septiembre de 1978? ¿Por dinero? No lo creo. Lo que me pagan no me resuelve ningún problema. ¿Entonces, por qué lo hago? ¿Acaso es la búsqueda de fama o reconocimiento? Descartado. Detesto la primera y dudo que se obtenga lo segundo por esa vía. ¿Por vanidad? Aún no sufro de ese mal. ¿Para probarme a mí mismo? No necesito hacerlo. Me basta con mi familia. ¿Para estar en el centro de la energía que mueve a esta sociedad? ¡Imposible, daría cualquier cosa para estar lejos de ella!

Pero debe haber una razón, sin duda. Tal vez tan poderosa que sea incapaz de comprenderla. Pasa muy a menudo en un mundo atormentado, donde las personas viven angustiadas por el duro quehacer diario, asfixiadas muchas de ellas en una abundancia extrema y a veces aniquiladora del espíritu, y otras, en número mayor, atrapadas en una terrible escasez desconsoladora. Leer más de esta entrada

El desorden del transporte público

MIGUEL GUERREROEl transporte público es uno de los grandes problemas del país y lo seguirá siendo hasta que alguna autoridad se decida a tomar ese furioso toro por los cuernos. Con el tiempo el problema se ha hecho mayor, convirtiéndose en una perfecta calamidad cotidiana para la mayoría de los ciudadanos que residen en las principales ciudades.

La forma en que conducen estos señores del concho —uno de los últimos reductos del surrealismo criollo— y los de las llamadas “voladoras”, que parecen extraídas de las páginas de una horripilante novela de terror, constituyen un verdadero peligro público. No hay autoridad para esa gente. Las luces de los semáforos sólo cuentan aparentemente para los conductores privados. Los de automóviles y autobuses públicos, pequeños, medianos y grandes, cruzan a enormes velocidades las señales de paro ante la indiferencia de los agentes de la AMET, tan celosos, sin embargo, al uso de los teléfonos celulares en los vehículos privados. Leer más de esta entrada

Leo Boff y su condecoración

Nélsido Herasme

Por Nélsido Herasme

Me resistiría a escuchar que uno de los artífices y protagonistas de la Teología de la Liberación, ecologista y humanista brasileño, Leonardo Boff, galardonado en América por su lucha a favor de los débiles, oprimidos y marginados de la tierra, haya dicho que “el presidente Danilo Medina está cumpliendo con la misión de gobernar actuando y llevando al pueblo dominicano en su corazón”.

Don Leonardo, usted mismo ha dicho que “La política está obligada a proyectar una gobernanza global para atender equitativamente los intereses colectivos” y esa prerrogativa el primer mandatario de nuestra  República no la está cumpliendo.

Usted, como digno representante de los Derechos Humanos debió ponerse en contacto con la base de su iglesia católica dominicana, para que, en marco de un conversatorio, recibiera un retrato hablado de las ejecutorias del presidente y del partido gobernante y de paso escuchara voces que de seguro le informarían que esta gestión se opone a declarar un pulmón ecológico, como Loma Miranda, en parque nacional. Leer más de esta entrada