Tres colosos del periodismo

MIGUEL GUERREROCuando les hablo a estudiantes de periodismo, casi siempre me hacen la pregunta de a quienes considero los mejores periodistas del país. Les respondo que sólo puedo hablar de mi experiencia personal durante las tres últimas décadas del siglo pasado, tiempo en el que trabajé para diarios, agencias internacionales de noticias y otros medios de comunicación, parcial o a tiempo completo.

En mi personal clasificación recuerdo perfectamente a tres colosos: Germán E. Ornes, Rafael Herrera y Francisco Comarazamy. Ornes era la encarnación del periodismo tradicional, en el que la información objetiva era la esencia del oficio. Entendía que nada contaminaba más una noticia y, por ende, el derecho del público a estar bien informado, que cuando un redactor filtraba sus prejuicios en sus notas. Leer más de esta entrada

Le tocó a los evangélicos

Nélsido Herasme

Por Nélsido Herasme

Sin ánimo de fastidiar y cuestionar a quienes de manera colectiva y personal andan en busca de su salvación y de vivir en paz consigo mismo y con los demás, pero, carajo, no deberían poner en peligro sus vidas, porque ello implica tentar al “Creador del Universo”, lo cual raya en el fanatismo y el fundamentalismo.

Digo esto porque recientemente en la comunidad de Sánchez, de la provincia de Santa Bárbara de Samaná, en el nordeste del país, varias personas pertenecientes a una denominación cristiana evangélica perdieron sus vidas mientras se trasladaban en un destartalado camión y este fue embestido por otro en la carretera. Leer más de esta entrada

Frente a una sequía temática

MIGUEL GUERRERO¿Qué hacer cuando a uno le falta un tema y de la redacción te llaman con cierto apremio porque no les ha llegado la columna del día siguiente? Presionado por una llamada de esas, hace ya tiempo, casi escribo que el mundo parecía perder todo interés con los Yankees en caída y Alex Rodríguez fuera de juego por una lesión.
Afortunadamente pude controlar mis emociones y decidí esperar hasta el día siguiente hasta cerciorarme de que lo último era realmente cierto.

Cuando Alex fue incluido en la alineación un día después borré de la mente la idea de usarlo como un tema. Me dije que era mejor esperar que concluyera la temporada que le confirmaba como el mejor de los beisbolistas de su generación para hacer pública esa debilidad deportiva mía, algo tan personal que a pocos lectores importaría. Leer más de esta entrada

Por encima de las diferencias

MIGUEL GUERREROCuando leo a César Medina, lo que hago cada día por su estilo depurado, directo, sin oropeles, de impecable prosa, que le ha hecho merecedor de un justo reconocimiento de la Academia Dominicana de la Lengua, me asalta una pregunta que me llena de inquietud. Y por más que reflexiono, no acabo de entender la razón por la que en nuestro país se ha hecho tan difícil que los grupos de decisión dejen a un lado sus diferencias en pro de un gran acuerdo que allane el camino hacia el futuro, si entre César y yo hemos alcanzado un alto nivel de afecto y respeto profesional por encima de las nuestras.

Muchos de mis amigos, con los que mejor me siento, disienten por lo general de mis criterios y no tengo una visión más aburrida de una velada que aquella en las que todos piensen del mismo modo. Leer más de esta entrada

A manera de soliloquio

MIGUEL GUERREROJuan Bosch solía referirse al “atraso político” del pueblo y en gran medida su afirmación posee vigencia todavía, a pesar del tiempo transcurrido y el de su muerte. Pero parte de la responsabilidad por ese atraso corresponde a los partidos políticos y a sus dirigentes, porque una de sus misiones ha debido ser siempre la de educar a la gente en materia cívica y política. Esa es una faceta relevante de sus responsabilidades como líderes que la mayoría de los políticos, ha desestimado, tanto en el gobierno como en la oposición a lo largo de las últimas décadas. La labor educativa dentro del ejercicio de la actividad política nacional ha sido deprimente; virtualmente nula.

Si la mayoría de la población carece de un conocimiento sólido de sus deberes y responsabilidades se debe en parte a que sus dirigentes no le han conferido valor a ese elemento vital de la formación democrática del pueblo. Leer más de esta entrada

La enseñanza de un maestro

MIGUEL GUERREROEn papeles viejos hurgando ¡qué fastidio esta sintaxis para no iniciar con un gerundio!, he tenido la dicha de encontrar un recorte del sábado 12 de octubre de 1996, que reproduce el texto de una conferencia dictada por el Premio Nóbel de Literatura, el colombiano Gabriel García Márquez, sobre el oficio que muchos periodistas hemos ejercido con pasión y entrega a lo largo de nuestras vidas.

Al releer ese texto magistral, de uno de los más grandes maestros del periodismo latinoamericano, me pareció que muchos de los jóvenes que laboran para nuestros medios pudieran encontrar en él algunas enseñanzas provechosas. Me he permitido por tanto hacer aquí una mención brevísima de esa conferencia con la esperanza de que algunos de ellos, se regale un poco de tiempo para estudiarlo. Leer más de esta entrada

La complicidad de los dueños

MIGUEL GUERREROPara desgracia del periodismo, no me canso de repetirlo, algunos propietarios de medios electrónicos tal vez ignoren que, a despecho de lo que diga la ley, ellos son moralmente responsables de cuanto se diga o haga en sus estaciones de radio o televisión. Que las ofensas y alegres insinuaciones que frecuentemente se lanzan sobre honras o tranquilidades hogareñas tienen su precio. Que si bien la popularidad que esa obscena práctica genera produce por un tiempo mucho dinero, en algún momento se transforma en descrédito y rechazo. En definitiva, que nadie es tan tonto para creer que esas cosas suceden sin el consentimiento o visto bueno de sus dueños o empleadores.

Lo peor de todo este fenómeno es que las permanentes competencias de vulgaridad que por algunos medios se escuchan y ven, están creando modelos y pautas en el oficio periodístico. Leer más de esta entrada

Una discusión pendiente

MIGUEL GUERREROUna de las grandes discusiones aún pendientes en el país se refiere al papel de la iniciativa privada en el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Lo cierto es que este debate apenas ha comenzado. Y su importancia estriba en un hecho incuestionable. Todo el esfuerzo alrededor de este rol trascendental se ha limitado a los derechos empresariales, los que no siempre comporta un mejoramiento del clima democrático.

Como en casi toda la América Latina, en nuestro país las fallas del sistema de libre empresa no se derivan exclusivamente de la injerencia estatal, por mucho que ésta haya entorpecido en el transcurso de los años su desarrollo y crecimiento.

Los defectos de nuestro muy peculiar régimen de libre mercado se deben también, y en gran medida, al propio sector privado. Responden a los predominios de grupos, a los oligopolios y castas empresariales que han explotado hasta la saciedad el paternalismo estatal, invocando para su provecho la intervención del gobierno en la economía, a sabiendas de que muchas veces los privilegios trabajan en contra del propio sistema y de las oportunidades de los demás. Leer más de esta entrada