Buen país para vivir…, todavía
23 febrero, 2017 Deja un comentario
La degradación nacional no se da sólo en la política, donde ya no existen límites. Afecta todos los ámbitos del quehacer nacional. La hemos visto aposentarse en instituciones financieras, en los sindicatos, en el comercio, en la industria, en las asociaciones de profesionales, en los ambientes artísticos y deportivos y, para acortar la lista, en la prensa. Su presencia es brutal y alarmante. La escucha uno por la radio y puede verla por televisión. Nada escapa al proceso de degradación moral que parece habernos tomado con rudeza por el cuello.
Si alguien tiene duda que dedique unos minutos de atención a cualquier programa, sin importar el medio en que se difunda. La degradación a la que me refiero no es la que resulta únicamente del abuso de palabra, de la falta de respeto al derecho del público, sino principalmente al irrespeto a las normas y a la ley. En el país se habla mucho todavía de cambios radicales. Cambios que no significan, por supuesto, una revolución por medio de las armas y la violencia. Pero sí un cambio de actitud ante la ley. Leer más de esta entrada



