El jueves 21-6-2007 escribí: “De una cosa debe estar seguro el presidente (Fernández), en su incomprensible búsqueda de la reelección, y es que sin importar cuánto él y sus funcionarios hagan para perder las elecciones, los errores de la oposición serán siempre mayores y menores, por ende, las posibilidades de sus contrarios. Estaría consciente de que el poder presidencial es de por sí suficiente para adelantarse en la carrera y llegar primero, a menos que una grave lesión se lo impida. La experiencia diaria le confirmaría que sus adversarios no alcanzan a entender el alcance de ese poder. Se deja subestimar porque pone a los demás en desventaja. Al creérsele débil e inseguro, va al encuentro mejor preparado, con lo que consigue asestar los primeros y mejores golpes. Tiene, por lo demás, todo el tiempo a su favor, mientras observa desde su privilegiada condición cómo los demás tropiezan y conducen al borde del desfiladero.
“Por más líos en los que él se meta, adquiriendo aviones de combate sin concurso, agregando impuestos sobre impuestos, extendiendo como si fueran vacaciones los viajes presidenciales, y gastando en un metro lo que el país no tiene, la falta de visión de sus adversarios convierte sus errores en ganancias. Leer más de esta entrada