De la más alta prioridad

Toda inversión en el campo energético debe ser bien recibida y apoyada, especialmente si promueve la diversificación en la matriz del uso de combustible en la generación. Muchas plantas del sistema son obsoletas y de costos operacionales muy altos, lo que incide negativamente en los precios a los usuarios del sistema. En vista de ello, y por los efectos negativos que por décadas la insuficiencia energética ha provocado a la estructura productiva dominicana, se hace prioritaria la culminación exitosa del proceso llevado a cabo por la Corporación de Empresas Estatales Eléctricas (CDEEE), para la construcción de dos plantas a carbón en Punta Catalina con una capacidad global de 720 megavatios, que se encuentran ya en su etapa final, a punto de iniciar las pruebas de generación.

La incorporación de esas plantas al sistema ayudará a paliar el déficit de electricidad y abaratar su costo, con un impacto muy positivo en la economía y en la estabilidad de los hogares, obligados en la actualidad a pagar el costo de un oneroso subsidio estatal para mantener ciertos niveles de precios en los suministros, que, además, erosionan las finanzas públicas. Leer más de esta entrada

Lecciones de un pasado remoto (3 de 3)

Fueron muchas las causas de la caída de Trujillo: la degeneración del régimen, la degradación moral del tirano y el hastío que el estancamiento social y la férrea represión fomentaron en la sociedad. Sin embargo, se pueden apuntar dos hechos sobresalientes. Primero el intento de asesinato del presidente Betancourt, de Venezuela, en junio de 1960, que provocó el aislamiento total del régimen, y el todavía más grotesco asesinato de las hermanas Mirabal y el chofer que las acompañaba, a finales de noviembre de ese mismo año. Este último acontecimiento rompió los débiles lazos que todavía unían a Trujillo con importantes sectores de la sociedad. Naturalmente, estos dos hechos fueron secuela de las expediciones de junio de 1959, que marcaron el principio del fin de la etapa de sombras que oscureció a la nación por más de treinta años.

Glorificar a Trujillo es una osadía y una imperdonable justificación de la tiranía. Es cierto que algunos gobiernos después de su muerte no llenaron las expectativas nacionales. Y que está todavía en construcción un estado de derecho propio de una democracia madura. Pero los vacíos institucionales no son más que el legado que la misma tiranía de Trujillo nos dejara. Leer más de esta entrada

Lecciones de un pasado remoto (2 de 3)

Con respecto a los colaboradores de la tiranía trujillista y sus aportes al país, se ha orquestado toda una leyenda intentando justificar la sumisión que siempre existió a su alrededor, en la pretensión de que muchas de sus obras fueron positivas. Hay que reconocer que los propulsores de esa fórmula de evaluación histórica han tenido un éxito relativo. Nada más hay que ver cómo jóvenes, sin la menor idea del terror imperante en esa etapa funesta de la República, se hacen eco de aquellas voces irresponsables que se atreven a señalar que entonces se estaba mejor que ahora. Peregrina afirmación basada en el desorden que ha caracterizado algunas etapas de la vida nacional después de su muerte y que es herencia viva de aquel régimen de oprobio.

Existe entre nosotros la tendencia a valorar la tiranía de Trujillo única y principalmente sobre la base de sus realizaciones materiales. Estos parámetros de medición son inadecuados y no permiten un enjuiciamiento correcto de la fase que vivió el país en el interregno 1930-1961. Leer más de esta entrada

Lecciones de un pasado remoto (1 de 3)

La prolongada tiranía de Trujillo, que alguna gente entre nosotros todavía añora, representó un enorme retroceso en todos los aspectos de la vida nacional. El país sufrió con Trujillo un atraso que nos ha costado recuperar. Algunos vicios de su legado se resisten a morir y siguen patentes en el acontecer cotidiano dominicano. El autoritarismo y la intolerancia que caracterizan ciertos comportamientos nacionales, en la política como en la esfera privada, son elementos importantes de ese legado histórico.

Trujillo representó una etapa en la vida del país imposible de reivindicar, a despecho de lo que pretenden entre nosotros muchos panegiristas de ese régimen con influencia todavía en nuestro quehacer político, y gente que trata por ese medio de justificar sus propios errores y claudicaciones pasados.

En ocasión de una conferencia en el exterior, alguien del público me preguntó cómo podría definirse la personalidad de Trujillo. Mi respuesta fue que en el país personas que le sirvieron han tratado de crear una imagen paternal de ese odioso personaje. Leer más de esta entrada

La lucha contra la pobreza

Después de que el papa Francisco llamara los ricos a poner fin a la “cultura del egoísmo” y pidiera a los jóvenes que promuevan “lío en las diócesis”, es preciso insistir en que si esta sociedad aspira a vivir en paz y bajo cierto grado de estabilidad política, debe hacer más esfuerzos para combatir la pobreza. Los logros en el campo de la seguridad social y la democracia económica están muy a la zaga de las conquistas en materia de desarrollo político y respeto a las libertades individuales. Una democracia funcional requiere de cierto equilibrio de esos elementos fundamentales. Por eso, para muchos sectores de población, nuestro sistema político es insustancial y no le representa nada.

La pobreza no es el factor fundamental de la desobediencia social y la subversión, aunque la fomenta y en determinados momentos la justifica, por lo menos desde un prisma puramente ideológico y humano. El hecho de que algunos de los movimientos guerrilleros más exitosos hayan actuado en sociedades más o menos adelantadas, desde una visión tercermundista, claro está, como Argentina y Uruguay, demuestra que en la sedición y las guerrillas operan otras fuerzas y elementos ajenos totalmente a los niveles de pobreza imperantes en el medio en donde actúan. Leer más de esta entrada

Excelencia y tanda extendida

Por Nélsido Herasme

Jamás nos gustaría resaltar las cosas negativas que observamos en la escuela y mucho menos en el recinto escolar donde estudian nuestros hijos. Hoy destaco con alegría y satisfacción la labor de dos centros educativos de excelencia en los cuales estudian mis dos hijos, Emmanuel y Carlos, las repúblicas de Argentina y Colombia, la primera en la modalidad en arte y la otra, implementando programas de formación social y cultural envidiables.

Ambos centros educativos son dirigidos, el primero, por el dinamismo de la maestra Angeli Mateo y, el otro, por el entusiasmo del profesor Víctor Liria, quienes se hacen acompañar de valiosos equipos de profesionales de orientación y formación y de un conspicuo personal docente, quienes junto a los padres, madres y tutores, velan y trabajan por elevar cada día la calidad educativas de los muchachos. Leer más de esta entrada

Sobre huelgas y protestas

No siempre un país tiene a mano el privilegio de verse tal y como es en realidad. Los espejos donde esto se hace posible son difíciles de encontrar y por costumbre los gobiernos y los grupos de poder, económicos, políticos o sindicales, rechazan la idea de verse reflejados. Por esa razón, muchos problemas persisten y se alejan las soluciones. Cada huelga o protesta, por ejemplo, por grupos de izquierda y denominados populares, podrían ofrecernos esa posibilidad. Y recordarnos las causas por las cuales esos grupos minoritarios, sin mucha ascendencia en la población, se creen dueños de un poder de convocatoria que en realidad no les pertenece, pero que el resto de la sociedad deja en sus manos irresponsablemente.

Su poder para movilizar a la población y conducirla hasta una huelga, se debe a su habilidad para canalizar las aspiraciones de grandes masas por los senderos que los demás han abandonado. Tienen objetivos muy claros y definidos. Pero la gente que haría posible el éxito de cada protesta sólo aspira a que se atiendan sus peticiones Leer más de esta entrada

El sistema de la seguridad social

A pesar de encontrarse aun en la adolescencia, ya que empezó a funcionar en el 2003, el Sistema de la Seguridad Social ha logrado crecer y avanzar más allá del pesimismo nacional, pero es obvio que existen factores, mayormente de índole cultural, que lo traban todavía e impiden su crecimiento y fortaleza. Los primeros y más fuertes son la enorme informalidad de la economía y el costo de su estructura, debido a su horizontalidad.

Para muchos expertos en la materia, el escollo principal al que se enfrenta desde sus mismos inicios, es el incumplimiento de las dos características que pudieran hacerla funcionar adecuadamente. Me refiero a la obligatoriedad y la universalidad que hacen que pueda funcionar y cumplir con sus objetivos cualquier sistema similar. Lo curioso es que las excepciones a esos dos conceptos, sustanciales al propósito de la ley que la creó empobrece el sistema. Además, es lamentable y por igual inaceptable que la violación de esas condiciones esenciales del modelo dominicano de seguridad social provenga de instituciones estatales que deberían ser las primeras aliadas del sistema. Leer más de esta entrada