Pobre mi demarcación

Por: Nélsido Herasme

En ocasiones, en vez de incomodarnos, lo que nos despierta es risa cuando escuchamos a un amigo decir que un diputado trabaja más que el otro, porque le hace un almuerzo a una familia pobre de un barrio, regala una canastilla a una mujer embarazada, entrega una caja con productos comestibles o el vehículo que adquirió mediante exoneración lo convirtió en ambulancia y lo puso al servicio de quienes le dieron su voto en tal o cual certamen electoral.

Todo eso sucede en la Circunscripción 3, porque es la demarcación electoral más pobres de la capital la que no cuenta con autoridades y la que en los últimos diez años ha crecido, con casi 700 mil habitantes, 300 mil de ellos adultos con derecho al voto.

Es la más pobre de la capital, pero con 7 diputados los cuales responden a los nombre de Gory Moya, Elpidio Báez, Mirna Tejada, Gustavo Sánchez, Yuderka de la Rosa, Juan Rodríguez, Ramón Bueno, cuyos sueldos mensualmente más lo que se “buscan” suman alrededor de 3 millones de pesos.  Leer más de esta entrada

Ocho años después

El 2 de febrero de 2010 escribí: “Inevitablemente llegará el día en que la atención internacional sobre Haití disminuirá hasta un punto en que la ayuda humanitaria descrecerá, los médicos y socorristas volverán a sus países y los haitianos tendrán que hacer frente a la tragedia en medio de la soledad que siempre sigue a los infortunios. El momento justo para el cual, los dominicanos, debemos estar preparados, porque vendría acompañado de las réplicas que aún no han sacudido el suelo nativo y que se manifestará, si llegara a ocurrir, en avalanchas masivas de huérfanos y damnificados buscando lo que ya no podrían conseguir en Haití”.

A mediados de abril de ese año se realizó en esta capital una conferencia para coordinar la ayuda que la comunidad internacional estaba dispuesta a prestar a la vecina nación en el corto, mediano y largo plazos. De esos compromisos y de la voluntad no demostrada todavía para cumplir con los objetivos de la recuperación haitiana, dependerá que el inevitable momento del olvido no termine de derrumbar las esperanzas que el sismo dejó débilmente en pie, sobre cimientos erosionados por la furia de la sacudida. Leer más de esta entrada

El sentido real de la libre empresa (y 2)

Un costoso error de concepción estriba en considerar la libre empresa sólo como el derecho a hacer negocios y no como todo un conjunto estructural para estimular el desarrollo de la libre iniciativa individual y garantizar el derecho de los consumidores.
La especulación le hace un daño enorme a la libre empresa.
Principalmente, porque se ha intentado, y se sigue inexplicablemente asociándola al sistema mismo, como algo natural y congénito a él, y porque, además, se han querido desacreditar las débiles campañas contra esa aberración pretendiéndola señalar como ataques al sistema mismo y no como una acción legítima de defensa social contra los especuladores.

Para muchos empresarios, desafortunadamente, el régimen funciona en la medida en que se muestra tolerante contra el abuso y el afán desmedido de lucro. Y, naturalmente, deja de funcionar o no existe desde el momento mismo en que se ponen en movimiento normas o mecanismos para proteger a la comunidad de acciones vandálicas contrarias a la ley y a la más elemental ética comercial o profesional. Leer más de esta entrada

El sentido real de la libre empresa (1)

Una de las grandes discusiones aún pendientes en el país se refiere al papel de la iniciativa privada en el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Lo cierto es que este debate ni siquiera ha comenzado. Y su importancia estriba en un hecho incuestionable. Todo el esfuerzo alrededor de este rol trascendental se ha limitado a los derechos empresariales, los que no siempre comporta un mejoramiento del clima democrático.

Como en casi toda la América Latina, en nuestro país las fallas del sistema de libre empresa no se derivan exclusivamente de la injerencia estatal, por mucho que ésta haya entorpecido en el transcurso de los años su desarrollo y crecimiento. Los defectos de nuestro muy peculiar régimen de libre mercado se deben también, y en gran medida, al propio sector privado. Responden a los predominios de grupos, a los oligopolios y castas empresariales que han explotado hasta la saciedad el paternalismo estatal, invocando para su provecho la intervención del gobierno en la economía, a sabiendas de que muchas veces los privilegios trabajan en contra del propio sistema y de las oportunidades de los demás. Leer más de esta entrada

Dejemos de buscar culpables

¿Qué explica el sorprendente desarrollo industrial, tecnológico y cultural de Israel, Singapur, Taiwán y Corea del Sur, en circunstancias adversas, y los problemas de un país como el nuestro, rico en recursos naturales y geográficamente situado en el centro del Caribe, con fácil acceso a los grandes mercados, como Estados Unidos y Europa?

No pretendo hacer comparaciones, por lo general enojosas. Pero la respuesta pudiera ser que dejamos todo en manos del Gobierno.

Nuestra incapacidad para planificar a largo plazo es tan legendaria como la intensa pasión por la retórica estéril, que agota las energías y nos hace mirar por el retrovisor, no por lo que figura delante de nosotros. Nos falta tal vez vocación para el compromiso y nos sobra entusiasmo para la improductiva tendencia a escuchar el eco de nuestras propias voces, descartando las demás. Cuando les tocó asumir grandes decisiones, los israelíes, taiwaneses, singapurenses y surcoreanos no vacilaron. Parecería, en cambio, que a los dominicanos nos falta voluntad para hacer lo que precisa necesario, cuando la oportunidad se presenta a nuestras puertas. Leer más de esta entrada

Las amenazas permanentes de guerra

Muchos son las amenazas que pueden en la actualidad arrastrar al mundo a una nueva y destructiva guerra, sea militar como económica. Por ejemplo, las diferencias comerciales entre China y Estados Unidos; las desavenencias entre este último y Corea del Norte y el conflicto permanente entre árabes e israelíes en el Medio Oriente. Pero ningún otro tan persistente como la amenaza iraní de cerrar el paso de petróleo proveniente del Golfo Pérsico por el estrecho de Ormuz.

Aunque no figura en los titulares diarios de los medios, la situación en el estrecho sigue siendo una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional. Por ese angosto brazo de mar se envía cerca del 40% de la producción mundial exportable, lo cual lo convierte en un punto vital para las naciones desarrolladas dependientes del petróleo.

El estrecho estuvo bajo el dominio de piratas durante cientos de años hasta el siglo XIX y su cercanía a Irán, la antigua Persia, hace de él un lugar de importancia estratégica para Occidente. Leer más de esta entrada

La Idolatría

Por Ares Lendo

Hay muchas personas que todavía siguen siendo ingenuas. Creen que unas imágenes compradas de las manos de un vendedor tienen poderes.

Lo primero es que Dios condena la idolatría. En los versículos 4 y 5 del libro de éxodo en el capítulo 20 habla sobre el mandato que Dios le dio a Moisés para que se lo transmitiera al pueblo. “No te harás imágenes de ninguna cosa, de ninguna figura ni que esté en el Cielo, ni debajo del Cielo, ni en la tierra, ni tampoco la adorarás, no te inclinarás a ellas, sólo al Dios verdadero adorarás, el que está en el cielo”.

A veces las personas son tomadas como estúpidas sin saberlo, les venden unos cuadros en algunos pesitos y ellos de inmediato lo entran en sus casas y les prenden una vela y empiezan a pedirles cosas, a pedirles milagros como si estas imágenes tienen poder. Leer más de esta entrada

Un serio problema global

El exceso de población, sin duda uno de los más graves problemas actuales, adquiere singular dramatismo en los países en desarrollo. Sus limitadas capacidades de producción y la falta de tecnología dificultan la alimentación adecuada de millones de seres humanos, que subsisten en condiciones extremas de pobreza e indigencia. Las desigualdades sociales se muestran más patéticas y las necesidades más perentorias. Y paradójicamente los problemas demográficos y de escasez de alimentos no figuran en las listas de prioridades del llamado Tercer Mundo, lo que en el caso de muchos países del continente es una cruda y patética realidad.

En las áreas más densamente pobladas este desequilibrio reviste características alarmantes, por lo que están a expensas de una explosión social a menos que se adopten medidas correctivas serias y efectivas. No puede pasarse por alto un hecho: a las tasas actuales de crecimiento demográfico, la población mundial crecerá hasta más de siete mil millones de personas al final de la presente década. Ante cifras tan dramáticas, se requiere de una visión y de una solución conjunta. Leer más de esta entrada