Evitemos los extremos

Por mucho que nos irriten ciertos hábitos en la esfera política y en especial en el ejercicio del poder, y me confieso un crítico persistente de esos ambientes, lo cierto es que en sentido general esa clase tan denostada ha hecho su papel en la vida democrática del país y casi siempre es posible encontrar en ella más tolerancia y vocación de consenso que en algunas escenas privadas.

Aún reconociendo la necesidad de achicar el gobierno, esa reducción de roles no implica ni debe conducir a una eliminación de la presencia de los partidos y el liderazgo político en las grandes decisiones nacionales. Con todo y lo que se le pueda criticar a la acción del gobierno, genéricamente hablando, intentar que los intereses económicos controlen la vida política del país y pauten las decisiones que afectan directa e indirectamente al resto de la sociedad implicaría un retroceso en la vida institucional. Ambos tienen papeles importantes que desempeñar.

Actuar contra el mercado en una sociedad que se precia de sus valores democráticos y que enarbola la libertad individual como esencial, es un error que tercamente cometemos como nación. Leer más de esta entrada

La cultura literaria llegará a la Ciudad Colonial

Por: Ángel González Féliz

Faltan muy pocos días  para la apertura de la esperada Feria Internacional del Libro y, en esta ocasión, la sede para el desarrollo de las actividades será la Ciudad Colonial. Durante 10 días vamos a disfrutar de una celebración dedicada a la cultura de nuestro país, en especial, al área infinitamente diversa de la literatura.

En 1973 se realizó la I Feria Nacional del Libro de República Dominicana, pero fue a partir de 1998 que se decidió convertir esta gala en una festividad de carácter internacional, gracias al interés y el apoyo del público. Desde entonces, el evento ha evolucionado continuamente para adecuarse a las nuevas necesidades y los nuevos talentos que nacen en nuestra tierra y en países del mundo.

Como Director Regional Sur, Enriquillo me siento comprometido con las actividades que enriquecen el espíritu y llenan de saberes, inspiraciones y anhelos las mentes de nuestros jóvenes. Leer más de esta entrada

Enfrentemos las frustraciones

Los dominicanos nos estamos volviendo en extremo pesimistas, perdiendo la fe en el futuro y en nuestras propias capacidades para enfrentar los desafíos que la dura realidad impone. Y aunque no es justo generalizar, se puede ver por todas partes. El empresario próspero habla de lo mal que le va en el negocio. El profesional de clase media se queja de que los ingresos no le alcanzan. Las jóvenes parejas no se casan porque temen que la falta de oportunidades les impida educar correctamente a sus hijos.

Entiendo que existen razones que conducen a ese estado de ánimo casi colectivo. Pero si no cambiamos de actitud jamás podremos conseguir todo lo que el potencial nacional permite. Estaremos tan mal como pensemos. Y mientras mayor sea el nivel de derrotismo imperante peores serán los resultados de nuestros esfuerzos como nación.

No intento, por supuesto, desconocer los diferentes puntos de vista que puedan existir sobre la situación nacional. Pero todo en la vida es cuestión de actitud. Total, independientemente de cómo nos golpee, la realidad se reduce casi siempre a la percepción que tengamos de ella. Leer más de esta entrada

¡Aprendamos a aceptar la crítica!

La prensa dominicana ha jugado un papel descollante en el proceso de desarrollo democrático del país. Esa es una realidad innegable, que no le puede ser regateada y que resiste cualquier análisis e interpretación histórica, por más prejuicios de que vaya revestida.

Sin embargo, hay una debilidad estructural en ella estrechamente vinculada a su propio crecimiento y desarrollo. El país despertó muy rápido a la democracia y de un largo período de tiranía y oscurantismo salió a un régimen de libertades públicas y ejercicio democrático sin un paréntesis previo. De la noche a la mañana surgieron decenas de periódicos, noticiarios de radio y televisión que se llenaron de personas sin destrezas periodísticas ni concepto de la responsabilidad que ese oficio conlleva. La necesidad creó profesionales y la especialidad dio paso a la improvisación. De ahí que muy buenos reporteros, con fama en la sociedad, escribieran haber sin “h”, acentuaran la palabra “dijeron” en la última sílaba y pensaran con faltas de ortografía, las que afortunadamente no se ven en los programas de entrevistas y comentarios. Leer más de esta entrada

Por un poco de poesía en la política

Aunque dejé de interesarme por el género hace años, siempre he creído que las cosas mejorarían notablemente en el país si de vez en cuando en las alturas del poder la voz de un poeta dejara escuchar su canto de esperanza. En lugar de tanto ruido y disonancia habría así reposo para el espíritu, suficiente tranquilidad y sosiego para hallar un camino adecuado, en medio del laberinto en que nos encontramos.

La crudeza de nuestras realidades ha cercenado la imaginación, el toque mágico que tantas veces se precisa para encontrar fuera del quehacer político, sórdido e insensible, la llave de soluciones a los problemas del país.

Y es que el defecto principal de los dirigentes nacionales es su incapacidad para encontrar en la belleza de la forma un método de acción político y aceptarlo como una fórmula viable. Prefieren el sistema directo y franco de la ofensa y la brusquedad. Leer más de esta entrada

Un fatal intento de regreso

Cuando Leonel Fernández asumió la Presidencia, en agosto de 1996, mis dos nietas no habían nacido. En el 2020 cuando aspira a volver al poder, la mayor estará en su tercer año de carrera universitaria y la segunda entrará a la universidad. Si la profecía leonelista se cumpliera, quien ha sido tres veces presidente desafiaría así las leyes del tiempo y de la historia. El país quedaría congelado en el pasado, víctima de la ambición de un liderazgo mesiánico resistido a aceptar que todo en la vida tiene fin y que la inmortalidad es uno de los tantos mitos que el narcisismo y la excesiva autovaloración generan.

En mayo del 2020, cuando nos toque nuevamente acudir a las urnas, cientos de miles de electores, talvez dos o tres millones en condiciones de ejercer el sufragio, como mis nietas, no existían todavía cuando el señor Fernández se ciñó por primera vez la banda presidencial. ¿Puede una nación moverse hacia el futuro quedándose en el pasado? ¿Podría hacerse en un cuarto mandato, 24 años después de inaugurarse en el cargo, lo que no se hizo o dejó de hacerse en tres anteriores? Y peor aún, quién o qué le garantizaría a la República que no se repetirían los hechos que la permisividad permitió en todos esos años. Leer más de esta entrada

El fantasma de la reelección

Resultan risibles las protestas de sectores que vaticinan una catástrofe si llegara a reformarse la Constitución para permitirle al presidente Danilo Medina presentarse para un tercer mandato, porque todas las reformas en la vida democrática nacional desde la caída de la tiranía de Trujillo han tenido como meta la reelección, sea para impedirla o restablecerla. Y la nación no se ha hundido todavía y dudo que eso ocurra.

La primera se remonta a 1966, tras el regreso al poder de Joaquín Balaguer, quien ya había sido dos veces presidente, ninguna por la vía electoral. Esa Constitución no hacía deliberadamente referencia al tema, por lo que basado en el principio de que lo no prohibido es permitido, le dio al líder reformista oportunidad de reelegirse cuantas veces pudo. Como consecuencia de la crisis post electoral de 1994, en la que se le acusó de ganar las elecciones por medios fraudulentos, se llegó a un acuerdo político para preservar el orden y evitar el caos institucional. La reforma le redujo el periodo a dos años, convocó a elecciones anticipadas, se modificó el sistema electoral y se prohibió la reelección. Leer más de esta entrada

Como en la isla de Java

A finales del siglo 19, el científico holandés Eugéne Dubois encontró en la isla de Java fósiles muy parecidos a restos humanos, que dentro de la búsqueda entonces del eslabón perdido los definió como huesos pertenecientes al primer hombre mono erguido al que llamó Pithecanthropus erectus. Siglo y cuarto después en el ámbito del partidarismo dominicano no resultaría difícil encontrar fósiles que muy bien servirían para ilustrar a nivel nacional una imaginaria actividad política un millón y medio de años atrás, con antepasados del hombre actual.

Es la situación que suele darse cuando los dirigentes de partidos negocian por conveniencia personal posiciones electorales que no podrían conseguir por sus propios medios, impidiendo el crecimiento de su dinámica interna, a lejana distancia de las elecciones sin mediar ninguna competencia entre aspirantes. El hecho de que en esas circunstancias brillen personas inclinadas a favorecer esa salida a la crisis interna que mantiene congelada la oposición política es prueba más que suficiente para medir el grado de envilecimiento a que se ha llegado en partidos que bien podrían trabajar en procura de un historial democrático digno de mejor futuro. Leer más de esta entrada