Indelicadeza

Por Nélsido Herasme

Esta palabra no debe ponerse en boga en este momento, porque el pueblo dominicano está viviendo tiempos difíciles, soportando sobre sus hombros los embates de una pandemia, la que no se sabe cuando es  que terminará

Recuerdo a Joaquín Balaguer cuando quería adornar los desmanes y las atrocidades cometidas por algunos funcionarios mientras ocupó la presidencia de la República.

Una vez se le preguntó al ex mandatario qué si en su gobierno había corrupción y él contestó que sí, pero que esta se detenía “en la puerta de mi despacho”.

Sobre subirles los salarios a los empleados públicos, sentenció que él no aumenta a los trabajadores, porque ellos se la buscan con el macuteo en las instituciones del gobierno, agregando que este se practica cuando la cosa en un país está buena, “porque nadie roba en casa de pordiosero”. Leer más de esta entrada

Las mujeres en el Stanlinismo

La liberación femenina se anotaba como uno de los objetivos de la revolución marxista, pero con excepción del derecho al trabajo rudo era poco lo que esa sociedad proporcionaba a las mujeres que no hubieran conseguido ya en otros países. Muchas de las restricciones y prejuicios del absolutismo zarista contra el sexo femenino se mantuvieron durante todo el periodo stalinista e incluso le sobrevivieron.

Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin promulgó una ley que puso bien en claro el papel de la mujer en la sociedad proletaria.
El breve periodo de liberalidad femenina de los primeros años de la revolución, que permitían el amor libre y condenaban las viejas tradiciones relativas al matrimonio como anacrónicas, quedaba sepultado así con esta iniciativa stalinista. La disposición prohibió el aborto, permitido en los inicios del bolchevismo, hizo más rígidas las reglas del divorcio y con la eliminación del patronímico y el uso en su lugar de una rayita, equivalente en ruso del hijo de nadie, se condenó a la madre y a los hijos naturales con una cláusula de identidad, que se mantuvo vigente 16 años después de la muerte de Stalin. Leer más de esta entrada

Democracia y dictadura

Las dictaduras y los gobiernos autoritarios son más fáciles de sostener que una democracia auténtica. Sólo necesitan valerse de la fuerza y de la intimidación para mantenerse y luego el miedo los hace una costumbre. Esa ha sido la historia siempre. La hemos vivido una y otra vez en esta nación, en la que sus fundadores, los que se entregaron a la causa de la redención del pueblo dominicano, terminaron en el cadalso o murieron en medio de una pobreza atroz en el exilio, olvidados de aquellos que habían contraído con ellos una deuda de gratitud impagable.

La democracia, en cambio, requiere de una construcción basada en la tolerancia y la paciencia. No se edifica de un tirón como las dictaduras. Es una cultura. Los gobernantes democráticos están obligados por las constituciones y las leyes y están moral y legalmente forzados a respetarlas y hacerlas cumplir, por encima de sus simpatías y compromisos personales o de logias. Leer más de esta entrada

Hablemos de educación y loterías

Entre 1988 y 2015, la Lotería de la Florida entregó al sistema de educación pública de ese estado la suma de 31,000 millones de dólares. Y en los últimos años los aportes al sistema alcanzaron alrededor de 1,069 millones anuales. Convertidos a pesos dominicanos hablamos de una cantidad imposible de obtener (1,536,244,000,000.00) en una calculadora corriente. Para simplificarlo, por encima de  mil millones al año, más de 70 mil millones de pesos, suma superior a la mitad del 4% del PIB que la Ley General de Educación le asignó al sistema educativo dominicano el año pasado.

En el país, con una economía mucho más pequeña, funcionan cuatro loterías, una del Estado y tres privadas. Los aportes al fisco de esos negocios no se conocen con exactitud a pesar de la tendencia casi enfermiza del dominicano al juego de azar. Para que se tenga una idea, en la geografía nacional adicionalmente operan decenas de miles de agencias de apuestas, la mayoría sin control regulatorio, sin que se sepa a ciencia cierta cuál es su utilidad pública, es decir, si  iglesias, escuelas y hospitales  se benefician de sus operaciones. Tampoco es conocido si los gastos de las familias de clase media y bajos ingresos en apuestas, generan fondos especiales que le sirvan al Estado para llenar las necesidades de esa misma gente, lo cual sería interesante saber dado el enorme pasivo social existente. Leer más de esta entrada

“…cuando regreso a casa”

Benjamín Disraelí, el estadista inglés del siglo XIX, escribió: “Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible”. En el país esa sentencia no se cumple. El papel de los partidos se limita a la crítica, a veces por la crítica misma, y esa desnaturalización de su rol no ayuda al fortalecimiento de las instituciones democráticas y les obnubila la visión de la realidad en la que se desenvuelven.

En política, aún en las naciones más ricas donde las necesidades de la población son menores, la realidad, sea de naturaleza política o social, condiciona la acción de los gobiernos. En el caso nuestro esa realidad suele ser brutal, capaz de minimizar cualquier esfuerzo por encararla. Y la escasez de recursos hace más difícil el esfuerzo. De manera que la acción ejecutiva no alcanza por lo general a llenar todas las apremiantes demandas materiales de una sociedad que reclama la solución de problemas tan añejos como la república misma. Leer más de esta entrada

A trabajar, Milciadín

Por Nélsido Herasme

El municipio de Tamayo es una de las cunas plataneras y de otros rubros agrícolas de la provincia Bahoruco, la que hoy ha escrito una de sus mejores páginas, consistente en la elección de Luis Monte de Oca (Milciadín) a la alcaldía de ese pujante municipio.

Sin dudas que Milciadín es un joven de compromiso, emprendedor y uno de sus más insignes y fieles defensores con que cuenta esta pobre comunidad entronizada en el suroeste de la República.

Milciadín ha alcanzado la alcaldía de allí completando así el anhelo y el sueño de la organización que preside, la Fundación Jóvenes de Tamayo (Funjota), la que desde su creación ha vendido acompañando el progreso y desarrollo de su pueblo, en la búsqueda de soluciones para sus munícipes. Leer más de esta entrada

Las viejas salas de redacción

Las redacciones de los periódicos no son escuelas de aburrimiento. A excepción de los bajos salarios, allí se pasan buenos momentos con extensas pausas de ocio. En el periodismo manual en que me desarrollé, en que se escribía en máquinas mecánicas y se usaban bolígrafos para corregir los originales, se gozaba un mundo. En el centro de la herradura que fungía como mesa de redacción, en mi condición de jefe de corrección de estilo y subjefe de redacción de El Caribe, por mis manos pasaron cuantas cosas las alas de la imaginación de los corresponsales de pueblo eran capaces de crear.

Recuerdo aquel reporte policial que hablaba de un crimen salvaje en la que un hombre había asestado a otro quince puñaladas y que según la Policía “afortunadamente sólo tres eran mortales”. En una boda en un pueblo del Cibao, la alegría propia del festejo terminó con un pleito a sillazos en la que “las mesas y las sillas volaban raudas como mariposas en el cielo azul de la sala”. Luego supe que el buen señor que hacía de corresponsal había terminado como poeta. Leer más de esta entrada

De vuelta al «capitalismo salvaje»

Seis décadas después del triunfo de una revolución supuesta a mejorar la vida de los cubanos y ponerle coto a la corrupción existente entonces, Cuba  regresó a comienzos del 2015 a los peores días de lo que llegó a llamar  “capitalismo salvaje” con una ley de  inversión extranjera que incrementa los incentivos y las garantías al capital foráneo que ya poseía desde  1995. La legislación le permite a los inversionistas repatriar utilidades a un nivel que difícilmente se les permita en otros países con economía de mercado, como la República Dominicana.

El gobierno de los Castro dijo en su momento que el objetivo de la medida era poner a Cuba en condiciones de impulsar su economía y expandir su comercio exterior, lo que significa una admisión del  penoso fracaso de cuantos experimentos se hicieran a lo largo de los 55 años anteriores de gobierno comunista para superar la situación de escasez y pobreza  con la que la llamada revolución ha condenado la suerte de los cubanos. Los privilegios que esta  ley de inversión otorga a los extranjeros no se extienden a los cubanos. La iniciativa creó una institución estatal para regular y controlar la contratación de personal nativo en las empresas foráneas que fija las categorías y salarios del personal contratado. El gobierno les cobra directamente a las compañías  el salario de los nativos  en dólares y euros y luego les paga en pesos cubanos. El Estado se queda con la diferencia. Leer más de esta entrada