Los demonios de las redes

Muchos periodistas, y también políticos, por qué no decirlo, han vivido con la angustia resultante del intento de degradación moral puesto a cargo de un ejército de lisiados mentales, cuya única misión en las redes es denigrar a todo aquél con entereza moral suficiente para exponer sus ideas y defenderlas aún a costa de marchar en la dirección contraria a la de la corriente. Y como entregarse a la manada y a quienes las arrean, les permite a muchos dormir tranquilo y hacerse el simpático, esta gente se sale muchas veces, aunque no siempre, con la suya.

Los epítetos que me han lanzado por mis posiciones sobre los temas objeto de discusión, trátese de la política, la economía, el medio ambiente, el deporte y la cultura, llenarían una enciclopedia, pero el impermeable que calzo sobre mi cabeza me protege de esas aguas sucias. Muchos dominicanos temen decir lo que piensan, no tanto por temor al Gobierno, sino para no hacerse el blanco de una crítica o una burla en las redes por gente que apenas sabe escribir y con escaso sentido, si lo tiene, de urbanidad. Por esa causa periodistas, políticos y ciudadanos temen endosar posiciones buenas de un gobierno o las de un adversario político. En mi caso apoyo lo que entiendo correcto venga del Gobierno o de la oposición, porque no todo lo que hace el primero es malo y bueno cuanto dice el segundo.

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Roberto Furcal y el compromiso de relanzar la escuela

Por Nélsido Herasme

Le comunicamos a nuestro amigo, Esteban del Rosario, director administrativo del Ministerio de Educación, que somos uno de los abanderados de la gestión que está desarrollando el profesor Roberto Fulcar, y es porque tenemos la  fe que la escuela recuperará su mística y  vocación por la enseñanza.

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Entre el triunfo y el fracaso

Por años he dicho que el fracaso del gobierno, a menos que se trate de una dictadura, es el peor y más costoso de los tropiezos que puede sufrir un país. Apostar y alentar a que se hunda o se quiebre en las aguas procelosas de sus errores es, por tanto, demencial. Y no porque pueda perjudicar en el plano personal, como puede ser evidente en los casos de muchas personas que dependen de él, sino porque con ello se descalabra la economía, el progreso se paraliza, el ánimo sucumbe ante la realidad, las esperanzas fallecen y el panorama del futuro se nubla, retardando la llegada de un amanecer que traiga consigo de nuevo la luz.

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Los derechos del pueblo palestino

En agosto de 2016, su entrega semanal en el Listín Diario, bajo el título “El PLD veinte años después”, el expresidente Leonel Fernández cita entre los logros atribuibles a los gobiernos de su partido el “haber reconocido el derecho de Palestina a constituirse en un Estado independiente, respetándose la seguridad del pueblo de Israel”. Sin pretender restarle méritos a su afirmación, vale señalar que ya ese derecho le había sido reconocido por la República Dominicana en 1947.

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Los derechos del pueblo palestino

En agosto de 2016, su entrega semanal en el Listín Diario, bajo el título “El PLD veinte años después”, el expresidente Leonel Fernández cita entre los logros atribuibles a los gobiernos de su partido el “haber reconocido el derecho de Palestina a constituirse en un Estado independiente, respetándose la seguridad del pueblo de Israel”. Sin pretender restarle méritos a su afirmación, vale señalar que ya ese derecho le había sido reconocido por la República Dominicana en 1947.

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Entre independientes te vea

La creciente pasión por funcionarios “independientes” como pretendida salida a los problemas nacionales podría alentar la peregrina idea de llevarla a la Presidencia de la República. Y si se lograran los esfuerzos de independientes por tener éxito en la lucha contra la corrupción y los malos hábitos de nuestra práctica política en el gobierno, no habría porqué extrañarse si nos acercáramos al día en que grupos de “independientes” aboguen por la elección de un Presidente independiente. Todo depende, por supuesto, de cómo nos vaya. Si se diera la promesa desde una anhelada “independencia” de ir “con todo y contra todos”, sin importar que hayan sido presidentes, estaríamos sin duda en camino de superar el lastre de la corrupción y la impunidad que la hace posible.

El único problema consiste, y excusen mi incredulidad, en desentrañar la incógnita de qué realmente significa ser “independiente”. En política, la independencia necesariamente no nace de ser extraño a un partido político y la paradoja está fuera de duda. Los lazos de un independiente con grupos o fuerzas también independientes de partidos políticos, no son garantía de independencia y puede ser, por el contrario, el camino más expedito a una trampa de absoluta dependencia.

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“¡Ay, mi patria, tan bella y abandonada …!”

El 28 de marzo de 2011, mientras en Italia se luchaba por erradicar el cáncer de la corrupción que desgarraba al gobierno, encabezado por Sergio Berlusconi, en el Teatro de la Ópera de Roma se presentó un concierto bajo la dirección del maestro Riccardo Muti.
El programa incluyó “Va pensiero”, el conmovedor coro del tercer acto de la ópera Nabucco, de Verdi, también conocido como el “lamento de los esclavos hebreos”, y que desde su estreno en La Scala en marzo de 1842 se le ha considerado como una especie de segundo himno italiano. Tras el prolongado aplauso que siguió a la composición, el director de la orquesta se volvió al público, hizo un breve discurso de la penosa situación por la que atravesaba el país por el deterioro moral que sacudía al gobierno, y repitió la obra tras pedirle al público que acompañara al coro, lo cual este hizo, convirtiendo aquella velada en uno de los momentos más conmovedores de la historia moderna de la ópera.

Y así, entre lágrimas de los cantantes, los músicos y el público, todos al unísono cantaron: Leer más de esta entrada

Los desafíos requieren pactos

La puesta en ejecución de la Ley General de Educación que consigna al sector preuniversitario el 4% del PIB ha sido, sin duda alguna, la victoria de opinión pública más importante de las últimas décadas y fue resultado de un gran pacto nacional, que involucró a partidos políticos, organizaciones empresariales, gremios profesionales, federaciones sindicales, las iglesias y el resto de la sociedad civil. Nadie puede negar que el resultado de esa extraordinaria conjunción de voluntades ha sido de enorme beneficio para el país y que como resultado de ello en el corto o mediano plazo comenzaremos a ver los extraordinarios avances en materia educativa que tanto hemos anhelado, para el crecimiento de la productividad y el mejoramiento de la calidad de vida de la población, especialmente los de más bajos niveles de ingreso.

La nación tiene ante sí muchos otros desafíos inaplazables. Dos de ellos, los más apremiantes, se refieren al negocio eléctrico y al sistema impositivo. Sin una estructura energética fiable, moderna, de calidad mundial y de precios competitivos, nuestras posibilidades de acceso a los mercados más exigentes y prometedores se irán reduciendo en la medida en que quedemos rezagados del resto de nuestros pares en el resto del mundo. Leer más de esta entrada