Los defensores de alquiler

La calidad de un gobierno, como todo en la vida, se mide no por quienes lo critican sino por quienes lo defienden de manera irracional. Y son estos últimos los que definen y resaltan, no otros, la ruta de la bancarrota moral.

A lo largo de nuestra historia esa ha sido una constante, que se acentúa en la medida en que el tiempo se les acorta y el deterioro hace mella en su sentido del equilibrio, a partir de lo cual pierden contacto con la realidad y se muestran incapaces de diferenciar entre lo claro y lo oscuro, creyéndose por encima de todo interés público.

Cuando esta situación se da en aquellos casos en que hubo alguna vez expectativas en la población, el sentimiento popular resulta en una confusa mezcla de compasión e ira. A su vez, esto hace que la adhesión se exprese solamente en gritos, ruidos que lastiman los oídos y llenan de estupor los ambientes mediáticos, porque es a partir de ese momento en que emigran los espacios para la moderación y el buen sentido. Es la fase en la que ya no se puede volver atrás ni recuperar tiempos perdidos y el aprecio público se esfuma para difícilmente volver.

Leer más de esta entrada

La debilidad de la seguridad social

A pesar de haber salido de la adolescencia, ya que empezó a funcionar en el 2003, el Sistema de la Seguridad Social ha logrado sostenerse más allá del pesimismo nacional. Pero es obvio que existen factores, mayormente de índole cultural, que lo traban todavía e impiden su crecimiento y fortaleza. Los primeros y más fuertes son la enorme informalidad de la economía y el costo de su estructura, debido a su horizontalidad.

Para muchos expertos en la materia, el escollo principal al que se enfrenta desde sus mismos inicios, es el incumplimiento de las tres características que pudieran hacerla funcionar adecuadamente. Me refiero a la obligatoriedad, la universalidad y el carácter único. Esos son elementos propios de regímenes que en otras latitudes han funcionado y alcanzado sus objetivos, lo que entre nosotros no ha sucedido y probablemente no suceda a menos que la ley sea radicalmente reformada. Lo curioso es que las excepciones a esos tres conceptos, sustanciales al propósito de la ley que la creó, empobrece el sistema. Además, es lamentable y por igual inaceptable que la violación de esas condiciones esenciales del modelo dominicano de seguridad social provenga de instituciones estatales que deberían ser las primeras aliadas del sistema.

Leer más de esta entrada

Los años electorales

Los años electorales han sido a lo largo de nuestra vida democrática períodos de incertidumbre. Las perspectivas palidecen y la gente se deja atrapar por las sombras de sus propios temores. La razón radica en las ilusiones que los dominicanos se forjan en cada proceso, por la enorme influencia estatal en la vida ciudadana.

La visión miope del equipaje que trae consigo el año electoral no deja ver con claridad, sin embargo, su verdadero valor. El hecho de que los dominicanos podamos ejercer el voto cada cierto tiempo para decidir quién gobernará a la nación y quienes irán al Congreso y a los gobiernos municipales no tiene precio. Independientemente de los resultados y de los vicios propios de nuestras deficiencias democráticas los años electorales constituyen un importante paso adelante, a despecho de las prácticas viciosas y clientelares características del quehacer político nacional.

Leer más de esta entrada

Crimen y protección de sus víctimas

La defensa de los derechos humanos ha ocupado la atención de los medios por su importancia en la práctica democrática y ese permanente interés ha generado serios cuestionamientos a las políticas oficiales sobre la materia. Buena parte de la preocupación se ha centrado en la protección de los derechos ciudadanos de aquellos que hacen del crimen y de la violencia física normas de conducta, sin reparar el daño que causan a los demás y la desprotección con que se dejan a los más vulnerables, los que frecuentemente son sus víctimas.

Por desgracia, la creatividad de los organismos de protección ciudadana no se compara con la facilidad y rapidez con la que las distintas modalidades del crimen organizado han logrado ampararse en los tecnicismos que las leyes ponen a su disposición, colocándolos cada día más lejos del alcance de las sanciones legales y haciendo más difícil y menos eficiente el combate a la criminalidad y la delincuencia. Algunas de las instituciones de la sociedad civil defensoras de los derechos ciudadanos han sido muy activas en defensa de los derechos de los criminales más que en los de sus víctimas y esta realidad es innegable, por mucho que duela y avergüence.

Leer más de esta entrada

La ideología de género ( 2)

El partido Podemos puso de vuelta y media a las iglesias y a más de media España con su propuesta no tan reciente al Parlamento contra lo que llama discriminación por orientación sexual y de igualdad social del colectivo LGTB. La Federación de Entidades Evangélicas y la jerarquía católica pusieron el grito al cielo advirtiendo que la iniciativa rompe con las tradiciones españolas imponiendo normas contrarias al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus valores.

Según el Episcopado la propuesta podría promover la “destrucción de libros que vayan contra la ideología de género” e imponer un “pensamiento único”, calificándola como una “ley totalitaria y adoctrinadora”, que culminaría con la instalación de “una agencia estatal con capacidad punitiva”. La propuesta, según creo, no ha sido aprobada todavía pero la influencia creciente del colectivo LGTB tiene a gran parte de la sociedad española en ascuas.

Leer más de esta entrada

La ideología de género (1)

La llamada “ideología de género” que se trata de imponer sobre la base de que la identidad sexual no es una realidad biológica sino una construcción socio-cultural, carece de sustentación científica. Pero esa corriente defensora de los transexuales a elegir su sexo, está ganando terreno en muchas partes y comienza a expandirse en el país. Organizaciones internacionales, con el respaldo de algunos gobiernos intentan imponerla a través de los niveles más bajos del sistema educativo, es decir, la educación infantil.

El tema encierra un peligro inminente y las consecuencias ya se han visto, como es el caso de España. Allí, en reacción a una campaña por grupos defensores de los derechos de los homosexuales, ciudadanos españoles hicieron circular un autobús con un letrero que decía: “los niños tienen pene, las niñas tienen vagina”. Esa irrefutable realidad provocó airadas expresiones de repudio por grupos de la comunidad LGTB que la estimaron insultante, lo que encontró amplios espacios en los medios, generando acciones represivas de parte de la autoridad pública, como fue el caso de la confiscación del vehículo por parte de la alcaldía de Madrid y el sometimiento judicial de los autores.

Leer más de esta entrada

El problema y el negocio de la basura

¿En qué país vivimos? ¿Cómo encontrar explicación al rechazo de comunidades y la indiferencia de las alcaldías a la construcción de rellenos sanitarios para remediar el problema de la basura en las áreas urbanas y suburbanas, y eliminar con ello los principales focos de contaminación ambiental, mientras les parece normal el funcionamiento de los vertederos y nada se hace para cerrar esas inmundicias?

¿Cómo entender la movilización hace varios años de organizaciones empresariales y comunitarias de Haina, el municipio probablemente más contaminado del país, a la creación de un relleno diseñado con todas las referencias modernas en el manejo de desechos, si allí funcionaba o funciona un vertedero sin control alguno, una refinería, plantas de agregados, depósitos de carbón a cielo abierto e industrias no sujetas a regulación estricta en materia ambiental? ¿Qué puede extraerse del poco interés de los ayuntamientos del llamado Gran Santo Domingo a analizar la factibilidad de una administración económica y ecológica de los desechos sólidos, mientras vertederos en plena ciudad, como el de Duquesa, enferman a la población y ponen en peligro la navegación en el más importante aeropuerto doméstico, e internacional también, sin hacer absolutamente nada para eliminar ese foco peligroso de contaminación e insalubridad?

Leer más de esta entrada

La ley que nunca tendremos

Necesitamos una ley que nos obligue a escuchar cada mañana y antes de acostarnos, el Concierto en Do mayor para flauta y arpa de Juan Crisostomos Wolfang Amadeus Mozart, para ver si logramos calmarnos y discutir con la serenidad que la nación necesita los asuntos más urgentes. Por ejemplo, los pactos eléctrico y fiscal, establecidos en la Estrategia Nacional de Desarrollo, que trazó el camino de la nación hacia el futuro.

Si la magia espiritual de esa obra majestuosa no nos fuera suficiente, y el segundo movimiento, Andantino, no surtiera en algunos el efecto tranquilizador requerido, la ley debería declararlos “casos perdidos”, con lo cual nuestro país comenzaría, ¡por fin! a tomar al toro por los cuernos.

Tal vez una ley así nunca sería aprobada porque en su discusión se tendría la necesidad de ver de qué se trata y me temo que Mozart sería demasiado castigo para oídos acostumbrados al ruido que ensordece en la búsqueda de solución a los problemas nacionales aún pendientes. Y no bromeo porque también se observa la ausencia absoluta de poesía en el tratamiento de los temas, sin pretender con ello que en las sesiones del Congreso o en los foros de discusión política algún despistado se pare a declamar a Bueza, o pretendiera absolución recitando mejor a Rubén Darío.

Leer más de esta entrada