Por el rescate del valor del voto
14 mayo, 2024 Deja un comentario
La tranquilidad que supone el día o los anteriores de las elecciones, es ocasión propicia para meditar sobre el futuro de la nación, espantar los malos augurios y echar a un lado la práctica de tratar de ver o construir el futuro por lo que nos muestre el retrovisor del vehículo en que viajamos.
No se necesita ser émulo de Kissinger para decidir entre las ofertas electorales. Pero la tranquilidad y el sosiego espiritual ayudan muchas veces a encontrar luz en un túnel donde no alcanza a llegar la claridad solar. Alejarse del ruido y del insustancial discurso electorero puede muchas veces ayudar a encontrar la decisión correcta.


