El oficio de columnista
20 diciembre, 2014 Deja un comentario
Fuera Oscar Wilde o José María Vargas Vila, escribo de memoria, quien dijera que es “más fácil esclavizar el alma de un hombre libre que liberar la de un esclavo”, poco importa para los fines de esta entrega, porque la obligación de redactar una columna diaria puede ser una forma benigna de esclavitud de la que he decidido liberarme por dos o tres semanas con motivo de las vacaciones de fin de año y Navidad.
El oficio de columnista no es tan difícil como parece, aunque se haga a diario, como he venido haciendo desde septiembre de 1978, con breves interrupciones, porque se tocan muchos callos y se corre el riesgo de lastimar a gente a quien se quiere y admira. En los 36 años y cuatro meses como columnista he publicado algo más de 13,000 artículos, la mayoría de ellos críticos del poder y de denuncias sobre malas actuaciones en el sector público y el único mérito que reclamo por el esfuerzo es el no haber incurrido en un desatino que motivara alguna demanda, como ocurre a menudo en nuestro ambiente político y social contra colegas de más talento. Leer más de esta entrada

