Las leyes de Juancito Trucupey

MIGUEL GUERREROEl historiador José Miguel Soto Jiménez ha hecho gala de su capacidad como escritor, al entregarnos un nuevo libro titulado “Las 58 leyes del poder de Juancito Trucupey”, que todo político debería leer y analizar. Como bien señala en el prólogo el poeta Juan Carlos Mieses, el título pudiera dar la falsa impresión de que se trata de una adaptación o una “tropicalización” del tratado anglosajón de Robert Greene titulado “Las 48 leyes del poder”.

Las leyes de Trucupey, en la pluma de Soto Jiménez, son un auténtico retrato del ser político común dominicano. El autor ahonda en la sabiduría popular y la aplicación que el refrán tiene en la actividad política dominicana, como fuente de enseñanza en la búsqueda del poder, la esencia y propósito de toda actividad partidaria. Leer más de esta entrada

Los cementerios públicos

MIGUEL GUERREROLas revelaciones recientes por esta columna sobre la penosa situación de los cementerios públicos, han provocado indignación y han sido muchas las personas que me llamaron o enviaron correos electrónicos para manifestar su rechazo a tan repudiable práctica o denunciar experiencias similares. Un residente en la ciudad de Nueva York que, como miles de dominicanos en el exterior, aspira retornar al país se mostró escandalizado por estos hechos manifestando que cosas como esa lo ponen a pensar si realmente vale la pena su regreso.

Supe de la trágica historia de una familia a quien violaron la tumba de su padre sin que tiempo después se sepa todavía del paradero de sus huesos. Ni la administración del cementerio Cristo Redentor ofreció en su momento una explicación satisfactoria de tan abominable suceso, ni ninguna otra autoridad realizó el obligado desagravio que atenuara el dolor de esa familia. Leer más de esta entrada

Si me fuera de vacaciones

MIGUEL GUERREROSe supone que en algún momento me iré de vacaciones y me han preguntado si esta columna seguiría publicándose cuando ello ocurra. La respuesta no la sé, pero la pregunta despertó en mí inquietudes que tienen que ver con la razón misma por la que se escribe diariamente. Con los años he comprendido que en un país donde la prensa se desenvuelve con tantos miedos y limitaciones, por la falta de institucionalidad y los compromisos con los poderes fácticos, la utilidad de una columna diaria de opinión se compara con la del correo e INESPRE, con lo que no haría falta mencionar otras momias inofensivas pero costosas de la burocracia estatal como el IDECOOP, la ODC y el Instituto de la Aguja.

A la larga lista habría que agregar las incontables superintendencias, que van desde la salud, donde no se cura nada, a la de energía, donde existe de todo menos eso, y, por supuesto, a las comisiones del Congreso que existen por montones y dan buenos titulares aunque no resuelven absolutamente nada. Leer más de esta entrada

De cosas absurdas

MIGUEL GUERREROA comienzos del 2009, la Junta Electoral intentó lo que no hicieron ni las peores dictaduras: limitar el derecho de los padres a ponerles los nombres a sus hijos. La de Trujillo figura entre las más crueles, horrendas y corruptas en la historia continental. El “jefe” limitó el derecho de tránsito, prohibió la libertad sindical y política, encerró, exilió y asesinó a sus opositores, pero nunca se le ocurrió, ni en sus días finales de delirio, impedirle a los padres elegir los nombres de sus vástagos.

Como si no tuviera otra cosa por hacer, la Junta elaboró ese año un proyecto para regular esa potestad de padres y madres, y asignársela a las oficialías civiles. La infeliz iniciativa carecía de toda lógica, pues sería una suprema estupidez darle facultad a un oficial civil para decidir qué nombre deben llevar los hijos de otros. Se alegó entonces que la idea era evitar que se les den nombres de pila a los niños usados también como apellidos, o los que se entendían vulgares o fonéticamente extraños. Leer más de esta entrada

Las figuras públicas

MIGUEL GUERREROSean hombres o mujeres, las figuras públicas, no tienen vida privada. Todas sus actuaciones son del mayor interés para la población, y eso justifica la atención que los medios suelen dedicarles a los políticos, empresarios o celebridades del mundo del espectáculo, en aquellos países donde existe plena libertad de prensa y el poder no se utiliza para reprimir a los ciudadanos. Mucha de esa gente exige respeto a su conducta privada, creyéndose en derecho de privar al público del conocimiento de sus ambigüedades y de sus falsas composturas.

A lo que sí todo ciudadano tiene derecho es a la intimidad, cosa muy distinta.
Una muestra de la importancia de aceptar como una regla esa diferencia, se ha dado infinidad de veces en otros países, especialmente en Estados Unidos, donde una conducta fuera de las normas establecidas ha acabado con muchas prometedoras carreras políticas. En nuestro ambiente podríamos citar algunos ejemplos aterradores, como el del senador Félix Bautista, acusado de corrupción, y el de un exdiputado, apodado “El Querido”, cuyo concepto del poder ha sido objeto de muchos comentarios en las redes, sin consecuencia alguna para ambos. Leer más de esta entrada

Una feroz tiranía

MIGUEL GUERREROEn su ambiciosa política de apertura diplomática, en su último mandato el presidente Leonel Fernández estableció relaciones con la República de Guinea Ecuatorial. Allí gobierna Teodoro Obiang, uno de los dictadores más crueles y corruptos que haya existido jamás. Ese hombre encabeza una sangrienta tiranía de treinta años, nacida de un golpe militar contra un tío suyo, otro infame asesino, a quien hizo matar.

A pesar de su riqueza petrolera, los habitantes de esa ex colonia española africana figuran entre los más pobres del mundo, mientras Obiang y el clan gobernante poseen en el exterior varias de las más grandes fortunas conocidas, habiéndose apropiado además por medios ilegítimos de cuantas propiedades particulares han querido. Amnistía Internacional ha calificado a la tiranía de Obiang como una de las peores y más oscuras de la historia del continente africano. Leer más de esta entrada

Los tratados de libre comercio

MIGUEL GUERREROLos tratados de libre comercio representan infinidad de oportunidades. Esa es una realidad, a despecho del riesgo que confrontan numerosas empresas dominicanas por el bajo nivel de competitividad que suponen las inequidades impositivas y las desventajas comparativas de nuestra economía. Todo lo cual nos traza deberes ineludibles.

En lugar de agregar lamentos, deberíamos asumir acciones que permitan superar esas dificultades.

Por supuesto, no se trata de una iniciativa que  sólo competa al sector privado. Es algo que está más allá de las decisiones unilaterales. Se refiere a un compromiso grande que envuelva a todos los sectores importantes de la nación y en el que el Estado asuma con carácter permanente, como una meta de su diario accionar, la parte que a él le corresponde. Leer más de esta entrada

Nostalgia trujillista

MIGUEL GUERREROLos propulsores de la fórmula de evaluación histórica que intenta presentar la Era de Trujillo como buena, han tenido un éxito relativo. Nada más hay que ver cómo jóvenes sin la menor idea del terror imperante en esa etapa funesta de la República, se hacen eco de aquellas voces irresponsables que se atreven a señalar que entonces se estaba mejor que ahora. Peregrina afirmación basada en el desorden que ha caracterizado la vida nacional después de su muerte y que es herencia viva de aquel régimen de oprobio.

Existe la tendencia a valorar la tiranía de Trujillo única y principalmente sobre la base de sus realizaciones materiales. Estos parámetros de medición son inadecuados y no permiten un enjuiciamiento correcto de la fase que vivió el país entre 1930 y 1961. Leer más de esta entrada