El peor de los errores
12 diciembre, 2015 Deja un comentario
A pesar de los avances en derechos humanos y desarrollo político, el país no puede ser mostrado como ejemplo o modelo de justicia social. Con los años, los desequilibrios crecieron en la medida en que el desempleo agravó deteriorando la economía. Vivimos, además, un proceso de desnaturalización de las instituciones, las cuales continúan siendo débiles, incapaces de garantizar igualdad de oportunidades para todos.
La pobreza, presente en sus grados más extremos en amplias capas de población, tanto en las áreas urbanas como en las rurales, es una amenaza latente al orden social. En los últimos años hemos tenido señales de inconformidad que han degenerado en protestas callejeras que podrían conducir en el futuro a demostraciones violentas, que nadie aquí en su sano juicio desearía. A menos que el país sea capaz de reducir esos márgenes e incorporar a esa enorme cantidad de gente que vive en condiciones de marginalidad y pobreza, viviremos siempre bajo la amenaza latente de convulsiones sociales. Reducir esos márgenes no es solo tarea de un gobierno, sino de una alianza pública privada con una clara visión de las oportunidades y amenazas futuras. Leer más de esta entrada

