El irrespeto a las leyes de tránsito

MIGUEL GUERREROEl éxito de las políticas gubernamentales no depende sólo de quien las pone en práctica, sino de quienes están obligados a cumplirlas. Nuestra tradición indica la resistencia de los ciudadanos a valorar las acciones y programas que muchas veces se conciben para mejorar su calidad de vida estableciendo niveles de organización indispensables al buen funcionamiento de una ciudad o del país.

Pongamos, por ejemplo, el tránsito. Todos sabemos que se trata de uno de los más serios problemas que hoy, y desde hace décadas enfrentamos y no precisamente por falta de voluntad de las autoridades. Los dominicanos dejamos ver el primitivismo que todo ser humano lleva dentro cuando estamos al frente de un volante. Si se hiciera obligatorio un examen riguroso a todos aquellos que ya tenemos licencia de conducir, incluyendo el de naturaleza sicológico requerido para una licencia de arma de fuego, probablemente una buena parte la perdería. Leer más de esta entrada

Basta con escucharla

MIGUEL GUERREROPara amar la ópera no se necesita inicialmente entenderla. Basta con aprender a escucharla. Tal vez por eso ninguna composición ha ganado más fanáticos para el género que La Bohemia, una ópera en cuatro actos de Giacomo Puccini, con libreto en idioma italiano de Luigio Illica y Guiseppe Giacosa. La obra está inspirada en una novela sobre las experiencias de jóvenes bohemios del barrio latino de París a mediados del siglo IXX, y se centra en la relación sentimental entre Rodolfo (tenor lírico spinto) y Mimí (soprano lírica), y que concluye dramáticamente con su muerte por efecto de la tuberculosis, lo que hace llorar desconsoladamente a su amante quien grita desesperado su nombre (¡Mimí…! ¡Mimí…!), en un estremecedor final.

Desde su primera presentación en 1896, en Turín, bajo la dirección del joven Arturo Toscanini, La Bohemia ha sido una de las óperas más populares, figurando por muchos años como una de las favoritas de los productores y cantantes, a pesar de que inicialmente no fue bien acogida por la crítica. Leer más de esta entrada

Los temores ciudadanos

MIGUEL GUERRERONo hay cosa más desastrosa que ignorar la realidad y tratar de alterarla por conveniencia política. Por ejemplo, durante años se ha hecho visible un esfuerzo en esa dirección, al enfocarse el tema de la inseguridad ciudadana. Me refiero a la insistencia de las autoridades de cuantos gobiernos hemos tenido de vender la ilusión de que la criminalidad ha descendido, cuando no pasa un día sin que la población sienta en carne viva los horrores de una ola delincuencial creciente.

Estos inútiles esfuerzos de persuasión por lo general tienen efectos diametralmente opuestos, pues la gente se siente ofendida y se cree ignorada. Cuando se insiste en esa práctica, los ciudadanos piensan que sus reclamos caen en el vacío y que los responsables de velar por su seguridad y sosiego actúan de espaldas a sus obligaciones oficiales o son indiferentes al malestar social. Leer más de esta entrada

El “Grito de Dolores”

MIGUEL GUERREROA pesar del sentimiento anti-clerical que dominó hasta hace pocos años la vida oficial mexicana a partir de la constitución de 1857, que originó la llamada “Guerra de los tres años”, fue un sacerdote, Miguel Hidalgo Costilla, quien en una iglesia en el poblado de Dolores hizo el 16 de septiembre de 1810 el pronunciamiento que inició la guerra de independencia que duró once largos y sangrientos años.

Considerando la enorme influencia del catolicismo, uno de los líderes independentistas, Ignacio Allende, había invitado al cura Hidalgo a enrolarse en el movimiento. A las cinco de la mañana de aquel histórico día, el sacerdote enardeció los ánimos de la población con un grito en medio de la misa: “¡Mexicanos, viva México!¡Muera el mal gobierno!”, lo que dio comienzo a la lucha contra el colonizador español. Una viva adicional agregó Hidalgo a la Virgen de Guadalupe, lo que curiosamente une la independencia de uno de los países con mayor tradición anti-clerical a la historia de la iglesia. Leer más de esta entrada

Los límites del periodismo (3 de 3)

MIGUEL GUERREROHe escrito que en algunos países, los medios de comunicación se han percatado de la amenaza que representa para la libertad de expresión los excesos en que incurren muchos comunicadores al conducirse obscenamente en la radio y la televisión. España es uno de ellos. Aunque allí las extravagancias radiales y televisivas no alcanzan, justo es reconocerlo, los niveles de irrespeto al público que aquí hemos logrado, hace varios años los responsables de los medios españoles acordaron limitar la difusión de mensajes y filmes con altos contenido de obscenidad, violencia, sexo y droga, a horarios fuera del alcance de los niños, ante las quejas crecientes de ciudadanos ofendidos por el daño que esa práctica irresponsable alcanzaba.

En muchas partes, la gente renuncia voluntariamente a ciertos derechos con tal de recuperar la tranquilidad. Leer más de esta entrada

Los límites del periodismo (2 de 3)

MIGUEL GUERREROSi dejamos a la autoridad o a cualquier fuerza ajena a la prensa, la facultad de fijar sus límites estaríamos condenándola de antemano. La fijación de esos límites corresponde pues a los propios periodistas y comunicadores. Son éstos quienes deben establecer las líneas entre las cuales se debe realizar un ejercicio responsable, útil a la sociedad. Eludir esta responsabilidad pone en peligro el clima mismo en que se desenvuelve la prensa, por cuanto para nadie es un secreto que la intolerancia vocacional de la autoridad pública no precisa de muchas razones para hacerse sentir.

La intolerancia, por lo demás, no es potestativa de los gobiernos, los partidos y sindicatos, o las organizaciones sectarias que se desenvuelven en otras áreas de la actividad humana. Es común también al periodismo. Algunas de las obscenidades que se escuchan o presencian en nuestros medios de comunicación, son muestras inequívocas de ello. Leer más de esta entrada

Los límites del periodismo (1 de 3)

MIGUEL GUERREROSin desmedro del derecho universal al mal gusto, es válido decir que los excesos son malos en cualquier actividad de la vida humana. Pero cuando incurren en ellos personas llamadas supuestamente a ser entes de moderación, creadores de opinión u orientadores como maestros y periodistas, se convierten en pecados capitales. En algunos medios de comunicación electrónicos se han perdido los frenos, con gente que no mide el alcance de sus comentarios ni de las obscenidades que vociferan sin el menor recato y con un desprecio absoluto a las buenas costumbres.

Esta falta de respeto al público, plantea nuevamente el tema de la fijación de los límites de la responsabilidad de la prensa, cuyo debate en mi opinión ha sido irresponsablemente dilatado por los medios. Leer más de esta entrada

Las causas del golpe de Estado

MIGUEL GUERREROEl 25 de este mes se cumplirán 53 años del derrocamiento del primer ensayo democrático dominicano del periodo post-trujillista. El golpe incruento que desalojó a Juan Bosch de la presidencia sumió al país en una inestabilidad político, económico y social que provocó casi dos años después un contra golpe militar que degeneró en una revuelta popular y una masiva intervención militar norteamericana. El legado fue una guerra civil con un saldo de cinco mil muertos y una sociedad ahogada en rivalidades políticas ya prácticamente superadas.

Las causas del derrocamiento de Bosch han sido objeto de muchas interpretaciones. El golpe se produjo entre la noche del 24 y la madrugada del 25, en medio de infructuosas gestiones para convencerlo de echar hacia atrás un decreto de destitución de un influyente militar, el coronel Elías Wessin y Wessin, comandante de la unidad de tanques de San Isidro, que sirvió luego de pretexto para la acción. Su suerte estaba echada. Pero esa no era la noche fijada para el cuartelazo. Bosch en su obstinación precipitó los acontecimientos que pusieron término a su régimen, apenas siete meses de haberse juramentado. Leer más de esta entrada