Las incoherencias de la izquierda

MIGUEL GUERREROEn mis tiempos de estudiante, la izquierda militante era la clase de gente que proclamaba la reducción de la semana laboral en la República Dominicana y otros países regidos por sistemas democráticos, mientras respaldaban con entusiasmo la ampliación del horario laboral en Polonia y otras naciones del desaparecido bloque soviético. Seudos intelectuales que abogaban por la libertad de creación en el país y la condenaban abiertamente en Cuba.

Que protestaban por la falta de respaldo oficial a la labor artística y cultural en Santo Domingo, mientras aceptaban la persecución gubernamental contra poetas, artistas y escritores en La Habana, por haberse atrevido a disentir estos últimos de la corriente oficial, al través de un poema, una pintura o una novela.

Es difícil entender todavía hoy, años después de la caída del Muro de Berlín, y el fracaso estrepitoso del castrismo y del chavismo, su hijo bastardo, la facilidad con que esa gente censura el derecho de Israel a existir como nación. Leer más de esta entrada

El temor a ser llamado reaccionario

MIGUEL GUERRERODesde el triunfo de la llamada revolución cubana, la enorme ventaja de la izquierda dominicana, fenómeno observable también en el resto de Latinoamérica, ha sido el temor de los demás a calzar la etiqueta de reaccionario o derechista. Así, las personas con capacidad para entrar al debate, han abandonado el ruedo mucho antes de que soltaran al toro.

Debido a ese miedo al debate, la confrontación en el campo de las ideas se redujo por años, y aún lo vemos entre nosotros, a una especie de soliloquio, en el que sólo se escuchaba y escucha una voz con un único probable ganador.

Conscientes de este cuadro deprimente, dibujado a fuerza de propaganda y distorsión, la izquierda extrema no ha vacilado nunca en apelar a los epítetos de reaccionario, fascista o gusano contrarrevolucionario, para descalificar a todo aquel que se atrevía, y todavía se atreve, a asumir su derecho de buscar la verdad por sus propios medios, anteponiendo reservas, sobre todo de tipo moral, a las verdades marxistas. Leer más de esta entrada

Las apariciones de la Virgen

MIGUEL GUERREROHace ya tiempo, en una tertulia le pregunté a un sacerdote, muy culto y profesor de ciencias, si creía en las versiones publicadas hace ya un tiempo en la prensa acerca de la aparición sobre una roca de una imagen de la Virgen María en un barrio paupérrimo de la ciudad. Se rascó la cabeza y me apuntó el rostro con el índice de su mano derecha en señal de reprobación: “Si me haces esa pregunta en tu programa de televisión, te respondo que creo en ese milagro”.

Por supuesto, cualquiera mediana inteligencia entendería el sentido de tan ingeniosa repuesta. Pero en los albores del siglo XXI, cuando la preocupación de la humanidad gira básicamente sobre temas tan terrenales como el cambio climático por efecto del calentamiento global del planeta y la necesidad de disminuir los niveles de pobreza de cientos de millones de seres humanos, uno está obligado a preguntarse: ¿Qué vendría a hacer la virgen por una barriada tan pobre de la ciudad? ¿Qué mensaje de redención ha traído? O lo que pudiera ser más importante, ¿qué le habría dejado a toda esa gente? Leer más de esta entrada

Las relaciones con Haití

MIGUEL GUERREROA pesar de una serie de acontecimientos violentos en la última década, con saldo de muertos y heridos, de un lado y otro de la frontera, a lo que se agrega una fuerte campaña internacional de descrédito contra el país, las relaciones actuales con Haití distan de ser las más intensas o las más graves. Hacen ya 53 años, en 1963, un delicado incidente diplomático estuvo a punto de conducir a un enfrentamiento bélico, de consecuencias difíciles de calcular. Ocurrió menos de dos días antes del golpe que derrocó la madrugada del 25 de septiembre de ese año al presidente Juan Bosch. Las tensiones entre los dos países venían acentuándose desde mayo de ese año fatídico. Pero la ocupación violenta de la embajada dominicana en Puerto Príncipe por fuerzas policiales haitianas, bajo el pretexto de que allí se daba refugio a un oficial de ese país acusado por el dictador Francois—Papa Doc—Duvalier, del fallido intento de asesinato contra sus hijos mientras se dirigían escoltados hacia el colegio, motivó una airada reacción del presidente Bosch y llevó las relaciones a un punto de congelación en la última semana de septiembre. Leer más de esta entrada

Un compromiso ineludible

MIGUEL GUERREROLa delincuencia y la actividad criminal nos obligan a movilizarnos y apoyar toda acción que el gobierno asuma contra ella. Debemos unirnos en repudio masivo contra este flagelo que mantiene en ascuas a los ciudadanos, temerosos de sus vidas y propiedades. No hay lugar ni hora seguros ante ese fenómeno. No transcurre un día sin que el anuncio de un asesinato o un atraco a personas indefensas nos sacuda. Los medios escritos y electrónicos nos traen cotidianamente, como una rutina, reportes escalofriantes de crímenes, como uno no llegaba a imaginarse hasta hace unos cuantos años.

Es hora de sublevarse contra ese fenómeno que nos despoja del derecho al sosiego. Si no somos capaces de ponerle un alto a este vandalismo perderemos la oportunidad de construir una nación digna de vivir en ella y de la que podamos sentirnos orgullosos. Los últimos hechos no nos permiten permanecer inactivos, porque podríamos ser los próximos.

Ante las acciones de estos delincuentes la vida humana cuesta menos que un pequeño teléfono celular. Los asaltos ocurren dentro de viviendas, a la salida de establecimientos comerciales, en los parqueos de restaurantes y consultorios médicos. Leer más de esta entrada

El perfecto disparate chavista

MIGUEL GUERRERODespués de cada metida de pata, para los venezolanos por desgracia muy frecuentes, el presidente Nicolás Maduro se inventa una crisis con Colombia, su enemigo favorito. Agotado el éxito inicial de tal estratagema, legada por su antecesor el comandante Chávez, apenas le queda el ridículo. Su nuevo y fallido intento de desviar la atención de la comunidad internacional y del pueblo sobre su mágico poder de hundir a una de las naciones más ricas del planeta en un reino de escasez, en un tiempo record y sin mucho esfuerzo, le pone fecha a su trágico y deprimente ensayo revolucionario. La paciencia venezolana pondrá la fecha. Pero está escrita ya en el calendario de la desesperación que lo agobia.

El nuevo cuento del señor Maduro es la existencia de una mafia internacional encabezada por Colombia y en la que estarían involucrados otros países, algunos europeos, para destruir las finanzas venezolanas. Leer más de esta entrada

Un llamado a la reflexión

MIGUEL GUERREROEn su recorrido semanal por el interior del país, al que nos tiene acostumbrado desde su llegada al Palacio Nacional, el presidente Danilo Medina abordó el domingo un tema crucial. Si no detenemos la desforestación de nuestros bosques, dijo, podríamos convertirnos en una réplica de lo que hoy es Haití, nuestro vecino. La advertencia del mandatario no debería caer en el vacío ni vista como un asunto político partidista. Se trata de un reto fundamental, del que dependerá en un futuro no lejano la capacidad nacional para abastecer a la población de agua potable y garantizar la producción de alimentos en gran escala.

No se trata pues de una cuestión que competa solamente al gobierno. Es un desafío que exige la total entrega del liderazgo nacional, en todos los ámbitos de la sociedad, sin exclusión, porque del éxito que alcancemos en proteger nuestros bosques dependerá, en gran medida, la vida de nuestros ríos y las demás fuentes de agua, necesarias para la supervivencia humana. Leer más de esta entrada

Las mujeres en la revolución marxista

MIGUEL GUERREROLa liberación femenina se anotaba como uno de los objetivos de la revolución marxista, pero con excepción del derecho al trabajo rudo era poco lo que esa sociedad proporcionaba a las mujeres que no hubieran conseguido ya en otros países. Muchas de las restricciones y prejuicios del absolutismo zarista contra el sexo femenino se mantuvieron durante todo el periodo stalinista e incluso le sobrevivieron.

Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin promulgó una ley que puso bien en claro el papel de la mujer en la sociedad proletaria. El breve periodo de liberalidad femenina de los primeros años de la revolución, que permitían el amor libre y condenaban las viejas tradiciones relativas al matrimonio como anacrónicas, quedaba sepultado con esta iniciativa stalinista.

La disposición prohibió el aborto, permitido en los inicios del bolchevismo, hizo más rígidas las reglas del divorcio y con la eliminación del patronímico y el uso en su lugar de una rayita, equivalente en ruso a el hijo de nadie, se condenó a la madre y a los hijos naturales con una cláusula de identidad, que se mantuvo vigente 16 años después de la muerte de Stalin. Leer más de esta entrada