La paternidad democrática
4 marzo, 2017 Deja un comentario
Contrario a como todavía se cree, un régimen de libertades civiles plenas no es, ni podrá ser, el legado de un partido y mucho menos el de un líder, aquí o en cualquier otro país. La democracia, con todas sus ventajas colaterales, no se pone en vigencia mediante un decreto presidencial o la simple aprobación de una ley por el Congreso. Es el fruto de la experiencia de una nación y el resultado de un proceso en el que intervienen, en distintas épocas, diferentes hombres, mujeres, partidos y grupos sociales. Cada uno de ellos juega de acuerdo a su capacidad y condicionado por las circunstancias políticas, económicas y sociales del momento.
Con demasiada frecuencia los partidos que han ejercido el poder se atribuyen la paternidad de la democracia en que vivimos. Además de constituir una sobrestimación de su rol en el proceso político nacional del último más de medio siglo, la pretensión denota una perspectiva estrecha de las causas que han impulsado los acontecimientos dominicanos, si no fuera por el hecho, por muchos conocidos, de que la modestia no ha sido nunca virtud de muchos de quienes han tomado parte en dichos sucesos. Leer más de esta entrada

