El ruido ensordece el debate

Las prioridades del país no se limitan al ámbito de la economía. Se dan también con idéntica importancia en el campo del debate, impunemente estridente. Ni la discusión pública de los asuntos más baladíes se salva de este peculiar estilo nuestro de enfocar los temas. Si al parlamentar no se observan las normas de la cortesía y el buen trato al más alto nivel, nada bueno podrá esperarse en las demás esferas.

El ruido ensombrece el diálogo y aleja todo intento de acercamiento. No se va a una mesa de negociación para hallar fórmulas de convivencia o facilitar acuerdos. Peor aún, se discute sobre la base de los desacuerdos existentes sacando de agenda los puntos que aproximan. A la primera señal de diferencia nos levantamos de la mesa.

Mientras Estados Unidos bombardeaba Hanoi y el Vietcong atacaba a Saigón, Henry Kissinger y Le Duc Tho negociaban un acuerdo de paz en París, que les valió finalmente a ambos el Nobel de la Paz. Ninguno de ellos se retiró del esfuerzo porque sus ejércitos se mataban en el campo de batalla. Leer más de esta entrada

En el reino del absurdo

Un grupo de notables ciudadanos propuso a finales del 2013 la adopción de una serie de acciones que conducirían irremediablemente al aislamiento económico y diplomático del país. Afortunadamente el jefe del Estado no cayó en la trampa. Pidieron el sometimiento de Haití al Tribunal de La Haya, el rompimiento de nexos con la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la que se acusó de habernos tendido una encerrona para alcanzar lo que denominan Pacto de Fusión, es decir la integración como un solo estado a las dos naciones que compartimos la isla. Proponían también nuestra salida de la OEA, denunciar a la ONU como cómplice de esa conspiración contra la soberanía y la existencia de la República, y acusar a Estados Unidos y sus centros de poder de formar parte de esa trama.¡ El colmo del absurdo!

Las relaciones con otros países denunciantes de la sentencia del Tribunal Constitucional, que ha dado lugar a una serie de expresiones internacionales de rechazo, deberían quedar bajo escrutinio o correr la misma suerte, según se desprende de la extensa carta enviada entonces al presidente Medina por los destacados ciudadanos. Leer más de esta entrada

Una escurridiza y engañosa letanía

Con frecuencia se escucha hablar a los dirigentes nacionales acerca del “interés general”, al resaltar la importancia de privilegiar a la mayoría con respecto a las elites económicas dominantes. La frase tiene bella resonancia pero el uso dado a la misma es una repudiable distorsión de su alcance y significado. El interés general no es necesariamente excluyente ni contrario al interés de esas minorías. En esencia, el interés colectivo, general o como quiera llamársele, no es más que el conjunto o suma de los intereses legítimos particulares de todos los miembros de la sociedad.

Al igual que los intereses de los más pobres, los de los ricos son también parte del interés general de la nación. Las grandes naciones, no necesariamente grandes por su tamaño, no hacen esas diferencias y esa es una de las causas por las que han logrado progresar y salvarse del estancamiento y el subdesarrollo. Hablar de esto es un poco difícil, por cuanto los estereotipos nublan la discusión e introducen elementos irracionales en el debate. Leer más de esta entrada

Resumiendo un pasado reciente

El período de oscurantismo y represión que caracterizó la Era de Trujillo no terminó la noche de su asesinato, el 30 de mayo de 1961, ni el 19 de noviembre siguiente cuando el último de sus familiares y allegados fue expulsado del país. Concluyó en realidad formalmente la mañana del 1 de enero de 1962, cuando el entonces presidente Joaquín Balaguer juramentó al Consejo de Estado de siete miembros encabezado por él, en el Palacio Nacional.

Las sanciones impuestas por la OEA fueron levantadas tres días después y el país pudo restablecer vínculos diplomáticos y comerciales con el resto del hemisferio. Pero la paz duró muy poco. El martes 16 de enero, después de varios días de protestas contra Balaguer y el general Rodríguez Echavarría, secretario de las Fuerzas Armadas, una multitud se congregó en el Parque Independencia ante un local de Unión Cívica Nacional para exigir la renuncia de ambos. Las fuerzas blindadas enviadas para mantener el orden abrieron esa tarde fuego contra la muchedumbre dejando un saldo de cinco muertos y una veintena de heridos. Las protestas se extendieron por toda la ciudad con un balance adicional de víctimas y daños materiales. Leer más de esta entrada

Lectura después de Semana Santa

Pocas composiciones despiertan el entusiasmo de los aficionados a la ópera como Rigoletto, el drama de venganza, amor filial, pasión y engaño en tres actos de Giuseppe Verdi (1813-1901). Para muchos verdianos el momento más emocionante se da en el acto final en el que el Duque de Mantua interpreta la famosa aria para tenor La donna é mobile a la que sigue el no menos famoso cuarteto Bella figlia del amore.

Los entendidos consideran esta ópera, estrenada en 1851, como una excepcional e inigualable obra maestra, y al compositor como genuino exponente del tránsito entre el bel canto de Rossini, Donizetti y Bellini, y el verismo hasta Puccini.

Lo fascinante de este cuarteto es que el tenor, debe cantar todo el tiempo en registro agudo y mantenerse así por encima de las otras tres voces de barítono (el jorobado bufón Rigoletto, protagonista del drama), soprano (Gilda, su hija) y contralto (Maddalena). La pieza es una de las más celebradas del repertorio verdiano, debido a que esas cuatro voces se fusionan excepcionalmente al final de la melodía hasta formar un todo pleno de fuerza sobrecogedora. Leer más de esta entrada

A propósito de la Semana Santa

Las personas de éxito, el que se deriva del ejercicio o práctica de una actividad, no el fortuito producto de un golpe de lotería, tienen conciencia de sus límites. De lo que pueden hacer en base a sus capacidades físicas o intelectuales. Por eso me resulta difícil entender lo que con frecuencia se publica en los medios. Por ejemplo, leer, escuchar o ver en diarios y estaciones de radio y televisión, detalles de entrevistas realizadas a personalidades de la Iglesia. Obispos y sacerdotes hablando de todo, menos de asuntos relacionados con la fe y sus ministerios.

Se entrevista a estos religiosos sobre el proceso electoral, la crisis interna de los partidos, las quiebras bancarias, la ley de electricidad, la reforma constitucional y años atrás sobre asuntos tan mundanos como el cuestionado contrato sobre informática suscrito por la Junta Central Electoral. Pero estoy ávido de leer las opiniones de esos pastores de almas sobre los temas que han estado sacudiendo los cimientos de la Iglesia Católica en las últimas décadas: los abusos sexuales por obispos y sacerdotes, la ordenación de mujeres, el celibato y el divorcio. Leer más de esta entrada

La soledad en que quedó mi madre

En la soledad de sus últimos años mi madre encontró un compañero con quien mataba su tedio en interminables soliloquios. Era un viejo cuadro de Jesús colgado encima de un retrato de mi padre que sus manos arrugadas movían a cada momento de un lugar a otro, en un espacio físico de apenas unas cuantas pulgadas.

La imagen del Cristo tenía una sonrisa débil de tristeza, como si se empeñara en estar a tono con la tranquila soledad que sufría su acongojada propietaria. Era un recuerdo de bodas, que Esther, mi esposa, salvó de la destrucción años atrás enviándolo a enmarcar a tiempo.

Cuando le hablaba a la imagen del Señor no estaba del todo claro a quién se dirigía mi madre, si a Él o a su ido compañero de toda la vida que había acudido a la llamada de la muerte quizás cuando más ella lo necesitaba. De todos los retratos de papá ese era su favorito. El que despertaba sus mejores recuerdos, al través de su disimulada sonrisa de varón apuesto y tímido, con su despejada frente y su regia nariz, que sólo heredaron dos de mis hermanos. Leer más de esta entrada

¿Necesitan las constituciones un candado?

El contenido de ayer de esta columna titulada “El párrafo transitorio: una aberración”, sumió a lectores en el terreno gris de la especulación sobre mi posición sobre el tema de la reelección presidencial, irrelevante para el caso. Me refiero a la aberración que significa el párrafo de la Constitución, cuyo único propósito siempre fue el de evitar, dentro de la pugna de un partido, una tercera postulación del presidente Danilo Medina y dejarle abierto el camino a Leonel Fernández, que ya desempeñó tres veces el cargo, para otros dos mandatos constitucionales.

Lo insólito de este párrafo es que está concebido contra una sola persona y no creo que hayan muchas constituciones en el mundo que inhabiliten para el resto de sus días a un ciudadano que ha ejercido el poder democráticamente, que no ha ilegalizado a sus opositores, que no reprime las manifestaciones en su contra y que no llena las cárceles de presos políticos. Y esa es una realidad independientemente de que nos guste su estilo o se esté harto del prolongado ejercicio de su partido. Leer más de esta entrada