El ruido ensordece el debate
6 abril, 2018 Deja un comentario
Las prioridades del país no se limitan al ámbito de la economía. Se dan también con idéntica importancia en el campo del debate, impunemente estridente. Ni la discusión pública de los asuntos más baladíes se salva de este peculiar estilo nuestro de enfocar los temas. Si al parlamentar no se observan las normas de la cortesía y el buen trato al más alto nivel, nada bueno podrá esperarse en las demás esferas.
El ruido ensombrece el diálogo y aleja todo intento de acercamiento. No se va a una mesa de negociación para hallar fórmulas de convivencia o facilitar acuerdos. Peor aún, se discute sobre la base de los desacuerdos existentes sacando de agenda los puntos que aproximan. A la primera señal de diferencia nos levantamos de la mesa.
Mientras Estados Unidos bombardeaba Hanoi y el Vietcong atacaba a Saigón, Henry Kissinger y Le Duc Tho negociaban un acuerdo de paz en París, que les valió finalmente a ambos el Nobel de la Paz. Ninguno de ellos se retiró del esfuerzo porque sus ejércitos se mataban en el campo de batalla. Leer más de esta entrada

