Una técnica difícil

Para muchos amantes de la ópera la coloratura es propia sólo de las buenas sopranos líricas ligeras, pero como técnica al fin es realizable en todo tipo de voz. La coloratura (color) requiere de una buena dicción y sobre todo de un canto preciso, ya que no es más que la capacidad de ejecutar sucesiones de notas rápidas y de esta manera poder extender la vocal de una sílaba a varias notas seguidas.

Las composiciones de Mozart, por ejemplo, demandan el dominio perfecto de esa técnica y grandes compositores del bel canto la elevaron al extremo de amplitud, agilidad y rapidez, como aparecen en casi todas las obras de Rossini, Bellini y Donizetti, aunque no con la misma frecuencia e intensidad en las de Verdi y Puccini, considerados ambos, sin embargo, como los dos más grandes genios de la tradición italiana de la ópera. Los compositores contemporáneos, los que han perpetuado con su genio el rico legado de sus antecesores, no hicieron de ella un recurso habitual de sus obras y esa ha sido la causa de que muchos críticos del arte lírico cuestionen permanentemente si fue debido a que no encontraron la forma de integrar esa técnica de modo natural a sus creaciones. Leer más de esta entrada

Un juicio político al Presidente

Dos diputados de izquierda, Fidelio Despradel y Fidel Santana, han propuesto a la cámara un juicio político al presidente Danilo Medina, que sería lo mismo que su destitución sumaria. La propuesta es perturbadora aun cuando tal posibilidad sea improbable. Ya en otra oportunidad un grupo de ciudadanos, en los que figuraban intelectuales y periodistas, lo había solicitado añadiendo al pedido la celebración de elecciones anticipadas, generando reacciones contrarias de amplios círculos de la sociedad, incluso dentro de la propia oposición, conscientes de que tal pretensión podía conducir a una situación de enfrentamiento, caos y vacío político cargado de incertidumbre.

El hecho de creer que una eventual destitución por el Congreso del presidente de la República pueda mejorar la situación por la que se le derroca, es de una ingenuidad imperdonable, porque la Constitución prevé muy bien lo que sucedería en el caso hipotético de que una aventura como esa se materialice. Pura y simplemente, asumiría la presidencia la vicepresidente actual, que en un plazo fatal de 30 días debería convocar a la Asamblea Nacional para llenar la vacante de la vicepresidencia. Leer más de esta entrada

La actividad empresarial

Son pocas las actividades o instituciones a las que no se les dedique un día del año. Así, en adición a la celebración del Año Nuevo, la Navidad, Acción de Gracias (¿?), se añaden la de los enamorados, el jueves de Corpus, la crucifixión de Cristo, la Constitución, los maestros, los agrónomos, las madres, los padres, los ciegos, los sordomudos, los santos difuntos, los periodistas (¡vaya usted a ver!), la virgen de la Altagracia, la de la Merced, del árbol, el medio ambiente, los emprendedores y un listado más extenso que llenaría el breve espacio reservado a esta columna.

Pero si hay una actividad que merezca seriamente de un reconocimiento de la nación es, sin duda, la empresarial, la que muchas veces ponemos en alto riesgo con medidas y exigencias laborales que hacen de la más productiva de todas las gestiones en el ámbito económico una iniciativa de valientes verdaderos. Si hoy, a despecho de las adversidades que la república ha encarado, ocupamos un lugar de liderazgo indiscutible en el Caribe y Centroamérica, es el resultado del empeño de generaciones de hombres y mujeres que han aceptado el desafío de crear negocios que generan bienes y riqueza, aseguran un alto nivel de abastecimiento y nos permiten marchar parejo con los cambios que ocurren y transforman el mundo. Leer más de esta entrada

A falta de primarias abiertas

Si me decido a votar sin una ley de partidos, haría con la boleta lo que no permite la ley electoral, a menos que alguien me convenza de que vale la pena hacerlo. Como se ha rechazado sumariamente el pedido ciudadano de que se abra un recuadro para permitir el voto de rechazo a las candidaturas al Congreso y los municipios con las que los electores no comulguen y los partidos no quieren primarias, mucho menos las abiertas, no me quedaría más remedio que hacer un ejercicio individual de un derecho conculcado en la práctica electoral.

Para reivindicar el derecho que se me niega, tomaría la felpa, dibujaría un recuadro grande en alguna esquina de la boleta para el Congreso y la Alcaldía y le marcaría una cruz o simplemente escribiría sobre él las palabras “por ninguno”. La diferencia entre este ejercicio de frustración electoral y la posibilidad de que se instituya esa modalidad del sufragio es que en el primer caso el voto se anula y en el segundo se contabilizaría. De esa forma quedaría establecida la verdadera fidelidad del electorado, la popularidad de los candidatos y la legitimidad real de los más votados, lo que buena parte de nuestros políticos no quieren descubrir. Leer más de esta entrada

Reflexión electoral

Un ejercicio bien complejo es el de tratar de descifrar las razones de algunas candidaturas. Por ejemplo, la que pudo existir en la mente de la dirigencia de un partido al reservar en el 2010 una diputación para premiar la conducta pública de un señor acusado de abuso sexual contra una menor y contra el cual sus colegas en la cámara nada hicieron. Causa escalofrío pensar que esa agresión contra el buen sentido no llegó a materializarse sólo por el escándalo mediático que provocara. Ni hablar de la espantosa selección entonces de otro diputado reservado para la sindicatura de Santiago, con una deprimente hoja de incumplimiento en sus obligaciones legislativas, a cuyas sesiones no asistía nunca pero sí cobraba el salario, con la deplorable explicación de su uso en un zoológico privado.

Igual podía pensarse de la nominación de otro legislador vinculado a un tráfico de personas a través de la frontera, delito por el cual cumplió condena en el 2005. Leer más de esta entrada

La práctica de la tortura

Durante la tiranía de Duvalier, se tuvo una vez el testimonio de un hombre que aseguró haber presenciado en Haití cómo a un compañero de prisión se le introdujeron en los genitales dos alfileres oxidados. Los órganos se les cayeron en pedazos por la gangrena al cabo de varios días de dolor y gritos que sacudían las mugrientas paredes de la estrecha celda.

Amnistía ha denunciado, de acuerdo con versiones recogidas en muchas partes, un método de tortura bastante generalizado consistente en mantener en completa oscuridad a un prisionero por largo tiempo, al cabo del cual se saca repentinamente a plena luz del día o se le proyecta una potente luz de reflector sobre los ojos. Los soviéticos no sólo aplicaban drogas mortíferas con el propósito de doblegar la voluntad más que con la idea de causar dolor físico, aunque este modelo tan inhumano es muy doloroso, sino que solían envolver a los disidentes en lonas mojadas que al secarse encogían y producían un suplicio intenso. Leer más de esta entrada

El rol de la sociedad civil

La sociedad civil, la que genuinamente integran los grupos organizados independientes de los partidos políticos, está en el deber de intervenir en el debate de los grandes temas nacionales. Sólo esa reorientación de la agenda nacional pondrá al país en la senda de una discusión amplia de sus problemas fundamentales, a fin de colocar en el orden correcto aquellos que han quedado rezagados en la arena movediza del partidismo político, de donde parece imposible extraer verdaderas y perdurables soluciones.

La prueba más contundente de la necesidad de que los grupos organizados de la sociedad asuman ese papel y traten de arbitrarlo se ve en la incapacidad del liderazgo político de dotar al país de leyes para regular a los partidos y actualizar la legislación electoral. Tras quince años de vano intento de aprobación de esas dos leyes, quedamos al borde de un imaginario desfiladero repleto de atajos que no llevan a ninguna parte. Leer más de esta entrada

Un viejo mito sobre Bosch

La prensa nacional acepta como un hecho uno de los grandes mitos de la política dominicana: la creencia de que el expresidente Juan Bosch fue el fundador de los dos grandes partidos que se han alternado en el poder desde 1996 a la fecha, el Revolucionario (PRD) y el de la Liberación (PLD). En el caso particular del primero el dato, frecuentemente citado en los medios, no se corresponde con la realidad.

Hay toda una historia de teatralidad en relación con la forma en que Bosch alcanzó la cima del PRD. En su libro “Guerra, traición y exilio”, Nicolás Silfa, integrante de la primera misión enviada por el partido al país tras la muerte de Trujillo, sostiene que Bosch tomó el cargo “por su propia cuenta”, proclamándose presidente “a pesar de que el cargo de mayor jerarquía” era el de secretario general, que ostentaba Ángel Miolán, quien así pasó a la segunda posición. Según Silfa, el ascenso de Bosch al cargo “fue a todas luces irregular”, puesto que no se había realizado asamblea, ni se habían enmendado los estatutos con ese propósito. Leer más de esta entrada