El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD (2)


El 21 de enero los venezolanos acataron un paro general convocado por una Junta Patriótica, integrada por el liderazgo opositor, que generó sangrientos enfrentamientos con fuerzas leales a la dictadura. Ante la gravedad de la situación y la amenaza de un caos generalizado, la noche del 22 de enero, los jefes militares decidieron integrar una Junta Militar que exigió la renuncia de Pérez Jiménez, quien abandonó horas después el país con rumbo a la República Dominicana.

El portador de la misiva de Perón, exiliado en Venezuela desde su derrocamiento tres años atrás, le informó a Bonnelly el deseo de este de encontrar refugio en la misión diplomática y conseguir salvoconducto para viajar a Ciudad Trujillo, donde Trujillo le recibiría con “los brazos abiertos”. La presencia de Perón en Venezuela no era bien vista por los opositores a Pérez Jiménez y el líder argentino temía que el desorden que seguiría a la caída del régimen pusiera en peligro su vida. Leer más de esta entrada

El asilo de Perón y Pérez Jiménez en RD (1)


Alrededor del mediodía del jueves 23 de enero de 1958, el embajador dominicano en Venezuela, doctor Rafael F. Bonnelly, recibió en su despacho a un extraño visitante que le hizo entrega de un breve manuscrito. El texto, escrito por una mano temblorosa, decía: Estimado embajador: El portador de la presente le explicará mi situación y le dirá mis ruegos. Un gran abrazo, Juan Perón”.

Fuera de la quinta Niní, sede de la embajada, Caracas era todo un hervidero humano. Tropas del ejército y la policía trataban de contener a las multitudes enardecidas que celebraban la caída del dictador, general Marcos Pérez Jiménez, quien había huido en la madrugada hacia la República Dominicana, tras los pronunciamientos militares exigiendo su salida del poder. Las escenas de celebración y violencia se repetían con igual intensidad en todo el territorio venezolano. Leer más de esta entrada

“El camino del infierno…”

En las tertulias de intelectuales como en el discurso político es frecuente escuchar una frase que leí por primera vez en una edición en español de Romeo y Julieta, de William Shakespeare: “El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”.

En el tercer acto de la obra, el autor la pone en labios de Mercucio, el íntimo de Romeo, de la familia Montesco, cuando aquél cae abatido en un lance con Tebaldo, pariente de la familia rival de los Capuletos. La escena ocurre luego de que Romeo evadiera batirse con su celoso rival al encontrarse en una plaza el día después en que conociera a Julieta en una fiesta de disfraces en el palacio de los Capuleto y ambos se confiesan su amor a primera vista. Romeo se arrodilla sobre su amigo y le pide perdón por haber intentado separarlos y evitar así una tragedia lo que aprovechó Tebaldo para herir de muerte a Mercucio. Entonces Romeo enfurece y mata de una estocada a Tebaldo y huye, agravando así la vieja rivalidad entre las dos familias lo que impide el romance entre los dos jóvenes, en un drama que concluye con la muerte de ambos. Leer más de esta entrada

Una propuesta polémica

En septiembre del 2012, el expresidente Leonel Fernández le sugirió a Naciones Unidas un marco jurídico internacional para prohibir y castigar la blasfemia y lo que él llamó “falta de respeto a algo que se considere sagrado”. En el contexto en que lo propuso, su planteamiento constituyó un reconocimiento al “derecho” del fundamentalismo musulmán de proceder con extrema violencia y desenfreno contra valores esenciales de la democracia ante la mínima mención de Mahoma en diarios, revistas o videos, como ocurriera en las semanas anteriores a su planteamiento, desconociendo así principios fundamentales que él decía defender, como es el de la libre expresión del pensamiento. La ira que el señor Fernández justifica fue a causa de un video amateur sobre Mahoma que el radicalismo islámico consideró ofensivo al profeta y que las turbas que incendiaron embajadas y causaron motines en muchas ciudades probablemente no habían visto.

Fernández dijo que el libre flujo de las ideas, que es lo que estaba en juego en el conflicto, no podía entenderse como exenta de limitaciones. Tal expresión es sorprendente en un político de su experiencia, aunque encajaba en su esfuerzo de entonces para posicionarse como una figura confiable en el mundo islámico con vista a futuras aspiraciones en el ámbito internacional. Leer más de esta entrada

Un tema objeto de muchas pasiones

Las estadísticas sobre las mujeres haitianas que cruzan la frontera para parir en hospitales dominicanos, no serían tan preocupantes si no existiera el criterio en sectores de opinión pública y en organismos internacionales de que por esa razón sus hijos deben ser inscritos en el Registro Civil como dominicanos. El espíritu de humanidad que acoge a esas parturientas no conlleva obligación adicional. La República Dominicana no puede cargar con el peso de la irresponsabilidad de su vecino, porque tiene también sus propios problemas y son limitados sus recursos.

De hecho, no es un secreto, que la acogida que se les da a esas parturientas va en detrimento de la capacidad de nuestros hospitales para atender los partos de las mujeres dominicanas. Y buena parte del presupuesto del Ministerio de Salud para ese renglón se consume en atender a las haitianas que no encuentran en su propio país facilidades para dar a luz en condiciones higiénicas, como se les ofrecen en esta parte de la isla. De manera, pues, que se trata de un problema que amerita la pronta atención debida, ya que tiene el potencial de un explosivo. Leer más de esta entrada

El poder de influencia en los medios

El periodismo sufrió una transformación desde el momento mismo en que intereses económicos ajenos a ella se interesaron por la propiedad de los medios. El fenómeno resultó en una mejoría técnica de periódicos y estaciones de televisión y en una importante ampliación de oportunidades para los profesionales del área. Pero las noticias dejaron de ser el insumo principal para darle paso a otro componente que cada día aumenta su poder de influencia en los contenidos de los medios. Me refiero al nacimiento de una dependencia tan letal para su esencia básica como cualquier otra distinta a su objetivo esencial de preservar la noticia y la opinión editorial como las funciones principales de un medio de comunicación.

Se trata, por supuesto, de la creciente influencia de un nuevo oligopolio, cuyos miembros son dueños también de las agencias de colocación y de mediciones de ratings. Grupos en capacidad de influir en la colocación de titulares y despliegues informativos por encima de las opiniones de los editores, que han visto cómo un encarte promocional de un producto de consumo reemplaza las portadas de sus diarios. Leer más de esta entrada

Una historia que merece contarse (2 de 2)

Claudio Caamaño Grullón me aseguró que en 1969 fue a verle en Puerto Rico su primo Luis, enviado por Fausto, el padre de Francis, para convencerle de que viajara a Santo Domingo con la idea que luego se trasladara a Cuba para convencer a su hijo que retornara al país y desistiera de su propósito de entregarse a la actividad guerrillera. Fausto, general retirado, le arregló a Claudio una entrevista con el secretario general del PRD, José Francisco Peña Gómez, la cual tuvo lugar en un apartamento de la calle 19 de Marzo con Salomé Ureña, en la zona colonial, lugar donde operaron en 1965 las fuerzas constitucionalistas.

Peña Gómez le pidió que propusiera a Caamaño la candidatura presidencial, porque se sabía ya que Bosch abandonaría el partido. Para esa época se había descartado, según Caamaño Grullón, la fórmula Bosch-Caamaño, pactada en una reunión en España. Leer más de esta entrada

Una historia que merece contarse (1 de 2)

Los cubanos trataron de convencer a Francis Caamaño que desistiera de su intento de establecer un foco guerrillero en el país, porque no existían condiciones para lograrlo, según revelaciones de su primo y compañero de la expedición de Caracoles, Claudio Caamaño Grullón.

En dos entrevistas para un libro en preparación realizadas en mi oficina, una de las cuales tuvo lugar el lunes 15 de marzo del 2010, Caamaño Grullón me dijo que el gobierno cubano entendía que una expedición que inicialmente se haría con 32 personas, de las cuales sólo quedaron nueve combatientes, no llegaría muy lejos.

Con ese aparente propósito un día, aseguró, Francis Caamaño fue visitado por el comandante Piñeiro produciéndose entre ambos una agria discusión, llegándole a decirle el primero al segundo “charlatán”. Piñeiro fue a informarle a Fidel Castro de la reunión y ese mismo día le informaron a Caamaño que el oficial cubano había sufrido un percance cardíaco. Piñeiro y Caamaño no volvieron a reunirse,me dijo en ambas entrevista Caamaño Grullón. Leer más de esta entrada