Sobre el culto a la personalidad
23 enero, 2023 Deja un comentario
Si llegaran a preguntarme qué medidas fuera del ámbito económico esperaría de una administración empeñada en arreglar las cosas, reclamaría de inmediato un decreto que prohíba “el elogio a la figura presidencial”. Sería un primer paso a la eliminación del culto de la personalidad, tan dañina en nuestra historia, y que en los últimos años se ha incrementado para revivir en la memoria de generaciones las terribles consecuencias de esa odiosa práctica en la vida nacional.
Esa medida conllevaría necesariamente otras prohibiciones, como las ridículas normas protocolares que caracterizan los actos públicos a los que asiste el presidente, con las habituales loas y aplausos obligados. El cese de la publicidad pagada con dinero del presupuesto dirigida más a exaltar la actividad presidencial que a educar sobre los valores democráticos. Se llevaría consigo los vacíos y rigurosos discursos que en toda actividad oficial deben pronunciarse para agradecerle su honrosa y magnánima presencia, con la bendición obligada del obispo o del cura de la parroquia. Enviaría a Bienes Nacionales como una reliquia la alfombra roja que se le coloca, creo con el actual en desuso, para resaltar sus pisadas, oficializando la supuesta prohibición del retrato presidencial en cada oficina pública.



