El sentido real de la democracia

Aunque cueste admitirlo, la generalidad de los dominicanos no tiene idea del alcance real de una democracia y cómo esta funciona. Incluso gran parte del liderazgo político y probablemente muchos de los responsables de aprobar las leyes que la posibilitan, caen dentro del marco de esa realidad. El caso es que un sistema democrático no se crea mediante un decreto o por la voluntad de los gobernantes. Se pueden aprobar cuantas leyes y constituciones la garanticen y no será suficiente si no existe una vocación ciudadana que la haga operativa.

La democracia es el fruto de una tradición de respeto a las leyes, por gobernantes y gobernados, y de un reconocimiento de los derechos ciudadanos formado y fortalecido con la práctica de muchos años. Con el tiempo se forma la tradición de tolerancia que permite que funcione en todas las esferas de la vida nacional. Eso significa un amplio sentido del estado de derecho y las libertades públicas. No bastan los códigos si no hay jueces y fiscales que garanticen su aplicación y solo entonces habría una buena y justa administración de justicia.

Leer más de esta entrada

La causa que nos impide avanzar

En la tradición política dominicana, nada que haga un gobierno encuentra apoyo en la oposición. Esa característica peculiar de nuestro accionar político se da incluso en los temas en que teóricamente hay coincidencia de pareceres. La sufre ahora el gobierno de Abinader y sucedía igual cuando Abinader era candidato de oposición.

Se ha escuchado decir a todo aquél que hace vida política partidaria que la educación es la clave del futuro, la magia liberadora de la esclavitud proveniente de la ignorancia y el analfabetismo. Lo mismo ocurre con la salud pública, el medio ambiente, el transporte, los servicios públicos y cuantas cosas influyen en la vida diaria de este país. Bastaría una simple revisión de las propuestas electorales, las actuales y las del pasado, para comprobar cuán similares son y han sido las de unos y las de los otros, sin que en la práctica se haya dado un concierto de voluntades para hacerlas realidad y sentar así las bases del bienestar real al que todos, por igual, tenemos derecho sin importar afiliaciones y creencias.

Leer más de esta entrada

Hablemos del tránsito

El éxito de las políticas gubernamentales no depende sólo de quien las pone en práctica, sino de quienes están obligados a cumplirlas. Nuestra tradición indica la resistencia de los ciudadanos a valorar las acciones y programas que muchas veces se conciben para mejorar su calidad de vida estableciendo niveles de organización indispensables al buen funcionamiento de una ciudad o del país.

Pongamos, por ejemplo, el tránsito. Todos sabemos que se trata de uno de los más serios problemas que hoy, y desde hace décadas enfrentamos y no precisamente por falta de voluntad de las autoridades. Los dominicanos dejamos ver el primitivismo que todo ser humano lleva dentro cuando estamos al frente de un volante. Si se hiciera obligatorio un examen riguroso a todos aquellos que ya tenemos licencia de conducir, incluido el de naturaleza sicológica requerido para una licencia de arma de fuego, probablemente una buena parte la perdería. Y no porque desconozcan la forma de conducir e incluso las señales de tránsito, sino por la conducta que exhiben cuando conducen, volando semáforos, estacionándose en sitios prohibidos, copando las intersecciones y subiéndose a las aceras.

Leer más de esta entrada

Cuando todo parece perdido

En la madrugada del 25 de septiembre de 1963, horas después del golpe de Estado, el entonces secretario de Finanzas, Jacobo Majluta, visitó al depuesto presidente Juan Bosch quien se encontraba detenido en su despacho del Palacio Nacional. Majluta, de 27 años, nunca olvidaría la reacción de Bosch, según me confesara en las varias entrevistas que sostuve con él durante la investigación para mi libro sobre el golpe.

Al cambiarse de prisa, Majluta se había puesto chaqueta, pero no llevaba corbata. Bosch le dijo al apretarle la diestra:

“¿Por qué no tienes corbata?” “Porque ya estamos tumbados”. “Cuando un hombre cae debe tener su mejor traje puesto”, le dijo Bosch, que vestía un traje oscuro, de muy buen corte, con el que había asistido la noche anterior a la recepción en honor al vicealmirante Ferrall (de Estados Unidos, de visita en el país).

Leer más de esta entrada

La reelección y las alianzas electorales (2 de 2)

A medida que el país avanza hacia las elecciones se hace notorio un distanciamiento agrio de la rivalidad política. Por tanto, cabe la posibilidad de que el encendido intercambio que se observa en las redes y en algunos discursos conduzca a un endurecimiento del discurso electoral.

El expresidente Leonel Fernández insiste en que su propuesta está próxima a alcanzar los dos millones de potenciales votantes, cifra que ya pretendía tener a finales del 2011 cuando insistía en imponer una cuarta presidencia, a despecho de que su propia Constitución se lo prohibía, como también la anterior. Conocedor de su encanto sobre las masas, la cifra crearía la impresión de que su victoria electoral estaría asegurada, por lo cual una alianza opositora en el área presidencial solo sería posible si él la encabezara.

Leer más de esta entrada

La reelección y las alianzas electorales (1 de 2)

A diez meses de las elecciones municipales y a trece de las presidenciales y congresuales, el ambiente político se nutre de elucubraciones sobre las posibilidades de alianzas. La experiencia que dio lugar a la división en los comicios pasados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) hace imposible que esa alianza ocurra a nivel presidencial, a menos que la acepte sobre la base de la candidatura del tres veces presidente Leonel Fernández.

Vista en perspectiva, esa aparente imposibilidad emerge a distancia como un boleto casi seguro hacia la reelección del presidente Luis Abinader.

Como tantas veces en el pasado, las alianzas en el marco municipal y en menor medida en el del Congreso, las discusiones están y serán dominadas por el instinto de preservar posiciones en ambos poderes, a través de negociaciones en las que primarán los intereses particulares de los partidos y sus dirigentes y no el deseo nacional e institucional del país y hacer que las expectativas de la gente mejoren.

Leer más de esta entrada

El arcaico discurso que traba el progreso

A despecho de la caída del Muro de Berlín y los acontecimientos que le siguieron en Europa y el resto del mundo, el léxico de la guerra fría domina todavía el debate en el ámbito latinoamericano. Parecería que lo ocurrido cuando el témpano ideológico que se derritió con la desaparición de la Unión Soviética no ha sido entendido como tampoco las transformaciones capitalistas que han hecho de China la segunda potencia económica..

Los controles constriñen la vida en países como Venezuela y Cuba y el dominio de la economía por sus gobiernos las achican provocando escasez y brutales alzas de precio que hacen la vida insufrible. La experiencia china no les ha servido de nada. Cuando Deng reconoció que una teoría lanzada a mediados del siglo anterior no tenía respuestas a los problemas de la China de finales del siglo XX, el entierro del marxismo permitió a esa nación de cientos de millones de habitantes dar el salto cualitativo que Mao intentó sin éxito en medio de un charco de sangre haciendo más pobre a China. Hay más millonarios hoy en el país asiático que en cualquiera del Primer Mundo, incluso tal vez más que en Estados Unidos.

Leer más de esta entrada

Nuestro enorme desequilibrio social

Viajar a la zona fronteriza en vehículo propio cuesta menos de 200 pesos por carreteras construidas con cientos de millones de dólares del presupuesto. Este pudiera ser el único país en el que se paga una sola vez por el paso dos veces por un mismo peaje y según estadísticas oficiales el 52% del parque vehicular lo forman motores de dos ruedas que no pagan el derecho de tránsito por carreteras. Alrededor del 63% de los ingresos fiscales provienen del consumo, lo cual significa que la mayor parte del financiamiento del Estado recae sobre la clase media y los grupos de menores ingresos. Además, las exenciones fiscales a los sectores más favorecidos equivalen entre el siete y el ocho por ciento del PIB, suma que supera los 250 mil millones de pesos, un monto cercano a la quinta parte del presupuesto nacional.

Leer más de esta entrada