La aguda nota que alcanza el cielo

El famoso do de pecho, nota muy aguda que sólo con mucho esfuerzo puede alcanzar un tenor, y que tanto hace vibrar a los entusiastas de la ópera, riñe según expertos con el buen canto.

Grandes cantantes han estropeado su voz al abusar de su capacidad para alcanzar ese alto registro. Tal vez el caso más conocido sea el del incomparable Giuseppe Di Stefano, cuya facilidad para lograrlo era memorable. Según sus biógrafos su voz de enorme personalidad, se deterioró a tal grado que a su retiro de los grandes escenarios ya había perdido su hermosísimo timbre y su envidiable extensión, al adentrarse en el incierto sendero de la producción de sonidos, lo cual terminó restándole estabilidad a su zona aguda.

Leer más de esta entrada

Reflexión de comienzos de semana

Si algo podemos aprender de nuestra propia experiencia histórica y de la ajena, es que el declive de una nación suele tener un punto de partida, difícilmente localizable en el tiempo. Y eso hace en extremo difícil frenar la decadencia. Pasa a menudo cuando las sociedades abandonan la custodia de lo esencial, porque esa amnesia hace olvidar el justo lugar y el momento en que, tradiciones y valores se van sin que nos percatemos de ello.

Cuando el fervor patriótico se impuso sobre la tiranía e iniciamos la construcción de un estado de derecho y respeto a las libertades ciudadanas, el ruido alrededor no permitió observar que con la destrucción de símbolos de la dictadura, con cada caída de una valla, letrero, busto o emblema del viejo régimen, echábamos a rodar, sin darnos cuenta, o tal vez por negligencia, valores propios de nuestra esencia. Cosas tan sencillas y de tan alto valor en el diario y duro trajinar, como la cortesía, el respeto a los mayores, el amor a los símbolos patrios, el cuidado de la naturaleza y la observancia de las reglas que hacen posible una armónica y respetuosa convivencia.

Leer más de esta entrada

Cuando se analiza, dan ganas de llorar

Desde hace tiempo circula por el Internet un correo electrónico en el que un dominicano residente en Estados Unidos se queja ante un familiar en el país por los lamentos de pobreza que suele escuchar de sus compatriotas.

La historia debe ser ficticia, pero un buen ejemplo de nuestras contradicciones. Refiere el nativo ausente cuánto le cuesta explicarse cómo podemos considerarnos pobres cuando nos damos el lujo de pagar más caro aquí el agua, las tarifas eléctrica y de teléfono y pagamos por un auto dos veces el valor que cuesta en Estados Unidos. Y señala que pobres son los residentes como él de la Florida, donde el gobierno federal teniendo en cuenta su “precariedades” financieras, sólo les cobraba entonces un 2% de impuestos por ITBIS, mientras nosotros pagamos el 18% por idéntico concepto, en adición a otros impuestos de “lujo”, los famosos selectivos al consumo, por bebidas alcohólicas, cigarrillos y puros, que alcanzan en algunos casos más del ciento por ciento.

Leer más de esta entrada

Breves notas de seguridad social

Suecia es un país más grande y rico que República Dominicana y la seguridad que allí ofrecen a sus ciudadanos, sin importar el nivel social, difícilmente la alcancemos en el país a menos que encontremos petróleo y los chinos nos enseñen la manera de atacar la corrupción gubernamental. Sin embargo, los parlamentarios suecos se morirían de envidia si llegaran a enterarse de los privilegios que el Estado les garantiza a sus colegas dominicanos.

En Suecia, los parlamentarios del interior en temporada de sesión viven en un edificio público, con apartamentos de muy pocos metros donde tienen que ocuparse de sus ropas y alimentos. El gobierno no les da vehículos ni tampoco exoneraciones impositivas para comprarlos y muchos de ellos se trasladan al parlamento en sus bicicletas. En el ámbito de la seguridad social, no cuentan con ventajas que superen las que el sistema les ofrece y garantiza al resto de la población.

Leer más de esta entrada

Indebido trato familiar al liderazgo político

Luis, Danilo, Leonel, Hipólito, Raquel, Carolina, Yayo, Guido, Quique, Milagros, Roberto, Robertico, Jaime, Fello, Fellito, Yenni… y etcétera. La práctica de llamar a las personalidades políticas por sus nombres de pila, y lo que es peor por sus apodos, crea un ambiente de confianza y familiaridad que daña la sana relación que debe existir entre la prensa y los poderes públicos.

Denota, además, irrespeto y pobre nivel de profesionalidad cuando esa modalidad se da en los contactos directos derivados de ruedas de prensa o entrevistas, sean por la radio o la televisión y se escucha preguntar a un presidente a un congresista o al líder de un partido: “¿Tú estás de acuerdo…? y más”.

Leer más de esta entrada

Lecturas imprescindibles en estos tiempos (3 de 3)

En algún momento, cuando obligaciones diarias conectadas con la necesidad de supervivencia me lo permitan, me dedicaré a la relectura de una de mis novelas preferidas, que conocí en mis años de bachillerato y de la cual guardo gratos recuerdos todavía. Me refiero a “María”, de Jorge Isaacs, muy popular en aquellos tiempos tan diferentes a los días que hoy vivimos, y que reposa en algún rincón de la que fuera mi biblioteca.

Una obra hermosísima que todo joven debería leer y que en aquellos lejanos días se devoraba como un pastel y que leí por primera vez junto con otra novela magistral, “Amalia”, del argentino José Mármol, no el también poeta dominicano, cuyos poemas contra el dictador Rosas son aún símbolos de la lucha contra la tiranía. En algún arcano rincón de la memoria viven aún aquellos versos estremecedores que todavía puedo recordar casi textualmente: “Sí Rosas, te maldigo/ jamás dentro de mis venas/ la hiel de la venganza agitó/ como hombre te perdono mis cárcel y cadenas,/ pero como argentino, las de mi patria no”.

Leer más de esta entrada

Lecturas imprescindibles en estos tiempos (2 de 3)

La realidad española obliga a la lectura de dos valiosos volúmenes biográficos sobre el generalísimo Francisco Franco y la guerra civil española. Uno de ellos es la mundialmente conocida y laureada biografía del académico londinense Paul Preston, considerada como una de las reseñas más completas y objetivas sobre el personaje y el conflicto civil que asoló a España en los años finales de la cuarta década del siglo pasado.

El segundo es la muy controversial obra del español Ángel Palomino titulada “Caudillo”, que analiza el papel de Franco y su dictadura desde una perspectiva diferente, con una singular mezcla de sereno humor y crítica hacia aquellos que, según el autor, se resisten a aceptar la trascendencia del franquismo en la vida de España. Obra muy interesante que presenta curioso paralelismo con la historia dominicana, donde al igual que en España, la posteridad ha honrado el recuerdo de muchos oscuros colaboradores de la tiranía al ponerles sus nombres a calles y plazas públicas.

Leer más de esta entrada

Lecturas imprescindibles en estos tiempos (1 de 3)

Un lector me preguntó sobre mis preferencias literarias y pidió algunas recomendaciones de lectura.

Como es natural, mis preferencias han cambiado con el tiempo. Mi pasión primera por la poesía dio paso a la novela y en la actualidad, cuando mis ocupaciones lo permiten, me inclino por los temas históricos y biográficos, más a tono con las exigencias de mis labores de investigación sobre el pasado reciente de nuestro país.

Dado el giro actual del conflicto entre las naciones, le incluyo el estudio del norteamericano Richard Pipes titulado “Historia del comunismo”, un examen riguroso de la historia de la extinta Unión Soviética, desde la revolución de 1917. En esta obra imprescindible se describen los oscuros períodos conocidos como el Gran Terror y la colectivización, que costaron más de 20 millones de vidas. Analiza también la Segunda Guerra Mundial, para terminar con el estrepitoso declive del régimen y su caída definitiva, que puso fin a la llamada Guerra Fría.

Leer más de esta entrada