La realidad latinoamericana

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos cinturones de miseria se han expandido por todas las capitales de esta parte del mundo en desarrollo. Es el gran legado común del atraso y la corrupción que ha caracterizado el ejercicio político en nuestros países.

La América Latina posee en conjunto uno de los mayores potenciales energéticos, hidráulicos, minerales  y agrícolas del mundo. No obstante, el desempleo, el analfabetismo, la insalubridad y la falta total de identidad son sólo algunas de las dificultades todavía lejos de ser resueltas. Los empeños por encontrar solución a esos problemas al través del esfuerzo conjunto han fracasado.

La Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) que una vez simbolizó el sueño iluso de una América Latina grande, unida, próspera y solidaria, se desvaneció en medio de la apatía, el cansancio y la desilusión. Igual ocurrió con otros esfuerzos de integración subregional.

La cruda realidad nos lleva ahora con mejores expectativas hacia un libre comercio con los Estados Unidos, dejando atrás décadas de prejuicio y populismo. Leer más de esta entrada

El ejemplo brasileño

ARTICULO MIGUEL GUERREROLas protestas violentas en Turquía, Grecia, España y Brasil, extendidas a otras naciones como Chile y Costa Rica, han partido de pequeñas expresiones de inconformidad que demuestran el enorme grado de empoderamiento de las juventudes y las clases media de esos países y el alto nivel de descontento social existentes en cada uno de ellos.

Por el significado que tiene para nosotros, los dominicanos, ninguno de esos casos merece más atención que los acontecimientos en Brasil.

En esa grande y noble potencia económica emergente admirada en todo el mundo, las protestas se originaron contra un aumento de pocos centavos al precio del transporte, a la que se agregaron después otras demandas, obligando a la presidenta Dilma Rousseff hacer cambios radicales en el gobierno. Leer más de esta entrada

Una tarea pendiente

ARTICULO MIGUEL GUERRERONecesitamos definir lo que queremos ser y cómo deseamos vernos dentro de quince o cincuenta años. Tal esfuerzo no corresponde a una administración ni mucho menos a una fuerza política. Se trata de un ejercicio de conjugación de voluntades, por encima de toda confrontación o prejuicio partidista. Si las diferencias prosiguen obstaculizando la búsqueda de ese objetivo común inaplazable, las posibilidades de un futuro promisorio serán escasas.

En sociedades democráticas las disparidades de criterio enriquecen el debate y ayudan a encontrar senderos seguros hacia el desarrollo y el fortalecimiento institucional. La imperiosa necesidad de encontrar vías de consenso para enfrentar los desafíos del porvenir de manera alguna significa una renuncia a esas diferencias. Una cosa es la diversidad de opinión, que es la esencia misma de una sana práctica democrática, a la rencilla que ha caracterizado el juego político en el país. Leer más de esta entrada

La realidad en que vivimos

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos países se hacen ingobernables cuando los parámetros de medición de la situación se limitan al juicio de las élites, incapaces de ver más allá de sus confortables realidades.

Con frecuencia se leen observaciones paradisíacas de la marcha de la economía sobre la base de la concurrencia a los restaurantes del polígono central, siempre lleno de empresarios, banqueros y funcionarios, y las alegres fiestas sociales de los centros recreativos más lujosos, como Casa de Campo. Pero ese menos del uno por ciento de la población representa solamente una de las realidades que cohabitan en la sociedad dominicana.

La verdad es que la mayoría de la población y las clases media, viven otras realidades algunas en franco deterioro, a medida que el proceso de concentración de riquezas se agudiza y su empobrecimiento creciente se hace más notorio y aumentan los niveles y áreas de corrupción, bajo la protección de una impunidad que conculca toda posibilidad de progreso. Una entre muchas realidades que cercenan las esperanzas nacionales de alcanzar niveles de igualdad imposibles ya de conseguir en el corto y mediano plazos. Leer más de esta entrada

Llegando al borde del vaso

ARTICULO MIGUEL GUERREROLos altos niveles de aprobación que las encuestas aún registran sobre el presidente Medina tal vez oculten a muchos en su entorno la realidad social y económica del país.

Las muestras entusiastas que el mandatario encuentra en sus novedosos contactos con la gente en sus viajes al interior pudieran también contribuir a tapar con un manto de esperanza, la situación de estrechez en que la mayoría de los dominicanos vive y el empobrecimiento acelerado de la clase media profesional.

Por esa y otras razones, probablemente no se tenga una idea cabal del efecto que cada medida impositiva, como la nueva sobre la matrícula de los vehículos de motor, tiene sobre una sociedad excesivamente cargada de impuestos y escasa de servicios públicos eficientes. Leer más de esta entrada

Variaciones sobre un tema (y 2)

ARTICULO MIGUEL GUERREROComo decíamos en la entrega de ayer, las grandes compañías petroleras del Reino Unido, Estados Unidos, Holanda y otras naciones industrializadas, no respaldaron la creación del Estado judío. Por el contrario, se  le opusieron fervientemente.

Los consorcios petroleros, bien asentados en Arabia Saudita, Libia y los Emiratos Arabes, abrigaban temores de que la materialización del sueño sionista promoviera sentimientos nacionalistas en el vasto mundo islámico que a la postre afectaría sus intereses y fabulosas ganancias.

Con la complacencia de ambiciosos y corruptos jequezuelos, las compañías petroleras habían logrado excelentes condiciones en contratos de explotación de crudo en casi todas las naciones árabes y la terquedad de los judíos de convertirse en una nación soberana amenazaba entonces su posición en el Medio Oriente. Leer más de esta entrada

Variaciones sobre un tema (1)

ARTICULO MIGUEL GUERREROIsrael, contrario a lo que se vende, no es el resultado de una imposición imperialista en el Medio Oriente. Más bien nació y creció contra la voluntad de los grandes intereses petroleros de Estados Unidos y otras potencias coloniales, como Inglaterra que era entonces el gran poder colonial en el Levante.

La Unión Soviética defendió el derecho de los judíos de formar una nación y vivir en paz dentro de fronteras seguras, porque entendía que la creación de un Estado sionista constituiría un factor de deterioro de la influencia británica en la región, pues ya los judíos habían combatido el poder colonial de Londres. Estaba además la desconfianza que los señores feudales y jeques petroleros árabes infundían en el mundo comunista.

Las naciones árabes, especialmente Egipto y Siria, habían colaborado estrechamente con la Alemania nazi. Stalin y otros líderes de la Europa oriental, que apenas comenzaba a emerger de las ruinas de la guerra, tenían fresca en su memoria el hecho de que comandos musulmanes habían luchado dentro del ejército alemán en el Este de Europa. Leer más de esta entrada

Los “homos erectus” del PRD

ARTICULO MIGUEL GUERREROA finales del siglo 19, el científico holandés Eugéne Dubois encontró en la isla de Java fósiles muy parecidos a restos humanos, que en una publicación muy valiosa dentro de la búsqueda entonces del eslabón perdido los definió como huesos pertenecientes al primer hombre mono erguido al que llamó “Pithecanthropus erectus”.

Siglo y cuarto después en el Partido Revolucionario Dominicano se han encontrado con una situación que muy bien serviría para ilustrar una imaginaria actividad política un millón y medio de años atrás, con antepasados del hombre actual. Es la pretensión de un dirigente de negociar la entrega de un partido secuestrado a cambio de la candidatura presidencial, tres años antes de las elecciones, sin mediar ninguna competencia entre aspirantes, lo que constituye una ofensa a cuanto se estime como un valor democrático.

El hecho de que en esa organización existan personas inclinadas a favorecer esa salida a la crisis interna que mantiene congelada la oposición política dominicana, es una prueba más que suficiente para calar el grado de envilecimiento a que se ha llegado en un partido con un historial  democrático digno de mejor suerte. Leer más de esta entrada